viernes, 30 de agosto de 2013

[VF] Episodio 10: ¡La verdadera final! ¡El alzamiento de la reina victoriosa! [FINAL]

Episodio 10: ¡La verdadera final! ¡El alzamiento de la reina victoriosa!

Durante el trayecto, todos hablaron con todos. Kira fue informada de lo que se intentó hacer en su nombre, se le explicó todo lo que pasó, todos los pasos dados para su búsqueda y rescate y se le facilitó todo dato disponible para que atara cabos con sus vivencias sobre lo ocurrido. Mirai confesó lo que le había dicho a su réplica y se disculpó sinceramente. Aclarado todo el entuerto y, tras una larga conversación de todos con todos, la caravana de vehículos llegó, con sus pasajeros sin creerse lo que había pasado, al estadio. Todo el edificio estaba lleno de policías. Para sorpresa de las chicas, el público no se había movido.
¡Hiroshi!-exclamó Naoki-¡Narumi! ¡Vamos a los palcos por la vía oculta! ¡Salgamos de detrás de una pantalla! Ha sido duro, pero el público nos está esperando… ¿os veis con fuerzas?
Los tres miembros del jurado se miraron y asintieron. Se giraron hacia los bomberos y la policía, les hicieron una reverencia y corrieron por los pasillos.
Mamá…-dijo Mirai-…yo…
¡No hables!-dijo la jefa de policía Mai-¡No malgastes tus energías! ¡Tienes un combate que protagonizar! ¿Quién me iba a decir que mi hija iba a llegar a la final, como en su día lo hice yo? Ya hablaremos cuando todo se tranquilice…sea lo que sea, estoy orgullosa de ti, tanto por tus hazañas en los juegos como por lo que has hecho…sé que debería regañarte por exponerte al peligro, pero…yo a tu edad hacía lo mismo: me las buscaba gordas intentando ayudar a quienes me importaban. ¡Ve a cambiarte, corre!
Mirai asintió. Nadia la acompañó a los vestuarios.
Gracias por todo, chicos…-dijo Kira a los bomberos-…mamá, te debemos una.
La jefa de bomberos levantó el pulgar.
. . .
Nadia y Mirai se estaban cambiando. Iba a tener lugar el combate final.
¿Estás nerviosa?-preguntó Nadia con su característico acento.
No sé ni cómo estoy después de todo lo que ha pasado.-respondió Mirai-¿Y tú?
Más o menos igual…-comentó la francesa-…esto ha sido un mazazo.
Se oyeron aplausos, vítores y gritos.
¡BUENAS NOCHES, PÚBLICO!-gritaron a coro, con sus micrófonos, los tres presentadores.
¡Sentimos el retraso!-se excusó Hiroshi.
¡Lo bueno se hace esperar!-añadió Narumi.
¡En breves instantes y, con todos ustedes, el combate final de esta edición!-exclamó Naoki.
Mirai y Nadia se anudaron sus respectivos cinturones en los uniformes. Ya estaban listas. Se miraron por última vez y, acto seguido, se separaron para entrar cada una por una punta del ring.
¡Esta noche y, como novedad especial, la ronda se celebrará como un único combate!-explicó Naoki-¡Las luchadoras entrarán equipadas con sus ropas de práctica y se enfrentarán mano a mano! ¡Las luces y la tecnología de Victoria Flowers os enseñan un duelo de artes marciales al estilo más tradicional! ¡Las finalistas de este año son Mirai Tategami, cinturón negro de Taekwondo, y Nadia Bendigkeit, auténtica experta en Francombat! ¡Estas dos artistas marciales os van a enseñar la fuerza, el valor, la valentía y la gracia de una mujer enamorada! ¡QUE ENTREN!
Cada una entró por una puerta, una frente a la otra. El público comenzó a aplaudir y a chillar. Algunos lloraban de la emoción. Las seis chicas restantes se sentaban en el palco, contribuyendo a intensificar los vítores. Nadia llevaba su uniforme de Francombat, de color rojo, con su cinturón negro. Debajo, llevaba un top deportivo blanco que le recogía firmemente los senos. Llevaba su melena rubia recogida en una coleta atada con un lazo de seda negra. Por su parte, Mirai llevaba un uniforme blanco de Taekwondo, con la bandera de Corea y la de Japón en la espalda y ribetes negros decorando las extremidades. Su cinturón negro estaba firmemente atado. Llevaba un top deportivo negro, y su pelo recogido en una trenza adornada con un lazo violeta de raso. Comenzaron a acercarse la una a la otra mientras movían la cabeza a ambos lados para estirar el cuello y se crujían los nudillos.
¡Transcurrido el tiempo que dure este combate, veréis en directo una declaración de amor por todo lo alto!-gritó Hiroshi-¡No lo olvidéis!
¡Por la fuerza, por el honor, por el deporte y por el amor!-gritó Narumi-¡La final de Victoria Flowers se va a llevar a cabo!
¡COMBATIENTES, DAOS LA MANO!-gritaron los tres a la vez.
Nadia y Mirai se dieron la mano y chocaron sus puños.
Estoy muy emocionada.-dijo Nadia-Quiero luchar como si no hubiera mañana, aunque pierda. Esto es maravilloso, me alegro mucho de haber venido a Japón. Todas sois unas chicas estupendas, espero que nunca nos olvidemos.
Si me lo dijeran dos veces, igual me pensaría el echarme a temblar.-dijo Mirai-Jamás pensé que estar en la final era tan opresor…tengo el corazón en un puño, pero pienso soltarlo en la primera patada. Muy buena suerte y…que gane la mejor. Jamás olvidaré a alguien como tú.
Las dos chicas se pusieron en esquinas opuestas del ring.
¡VICTORIA FLOWERS, VIGÉSIMA EDICIÓN, RONDA FINAL!-exclamaron los tres presentadores con emoción en sus rostros-¡EL COMBATE COMIENZA YA!
Los tres hicieron un vehemente gesto, blandiendo sus manos como si fueran cuchillos. Narumi disparó una bengala. Cuando el corazón se abrió en el aire, Nadia y Mirai corrieron, con sus pies descalzos, la una hacia la otra.
¡YIAAAAH!-gritó Mirai, más para liberar la tensión en su cuerpo que para imprimir fuerza, mientras lanzaba su primera patada.
¡HAAAAAAAAAAAH!-gritó Nadia mientras bloqueaba la patada con el antebrazo.
¡Qué rigidez!-exclamó Naoki-¡Qué fuerza! ¡Me siento como cuando estaba en el dojo! ¡Observad qué ortodoxia, qué belleza!
Sin darle tiempo a Mirai a retirar la pierna, Nadia giró la muñeca, le agarró el pie y, girando sobre sí misma, se pegó a su contendiente, golpeándole con un codo en la corva y obligándola a caer al suelo. Apoyando las manos en el suelo, Mirai se intentó defender de la luxación de pierna de Nadia, logrando en el último instante romper su agarre y volver a ponerse en pie, tras lo cual contraatacó con una patada circular a media altura.
¡Brillantes movimientos!-exclamó Naoki.
Nadia paró la patada juntando sus puños, tras lo cual lanzó una patada frontal baja que Mirai esquivó con un ágil salto hacia atrás del que remontó con una patada lateral con un pequeño salto. La chica francesa hizo una cruz con sus brazos, pero el justiciero pie de la joven gótica golpeó con suficiente fuerza como para hacerla retroceder forzosamente y perder el equilibrio.
Sin perder un segundo, Mirai aprovechó para atacar con fuerza. Giró sobre sí misma y, justo cuando iba a terminar los trescientos sesenta grados, saltó y propinó una acelerada patada giratoria aérea a su contrincante, tumbándola.
¡Es mi oportunidad!-exclamó Mirai.
La joven hizo alarde de su más que notable flexibilidad, levantó la pierna izquierda, dejándola totalmente en vertical, pudiendo tocarla con la punta de la nariz. En un fuerte grito, la descargó, liberando un potente golpe de talón hacia Nadia.
¡Qué patada más peligrosa!-exclamó Naoki-¡Puede suponer serios problemas para Nadia!
Reaccionando casi al segundo, Nadia puso sus manos frente a su cara, valiéndose de toda la fuerza que sus brazos pudieron darle para amortiguar el golpe y no recibirlo. Tras ello, agarró fuertemente el pie de su contendiente, rodó por el suelo y la arrastró con ella, tirándola cuan larga era de bruces contra el suelo.
¡Gran remontada!-exclamó Naoki-¡Este enfrentamiento está reñido!
Nadia se levantó y, sin dejar que Mirai se incorporase, la agarró de las solapas del uniforme por la espalda, giró la cadera, se llevó toda su masa corporal hacia el lado donde giró y lanzó a la chica por los aires con decisión y vehemencia. Mirai se estabilizó y, con una pirueta, cayó de pie en el aire, realizando una rígida postura de guardia en beligerante señal. En un grito de guerra, la experta en Taekwondo saltó hacia su rival, dispuesta a embestirla con una patada voladora. Nadia se dio una voltereta, desviándose de la línea descrita por su contrincante. Se agachó como si cruzara una barra de limbo, se ladeó y, cuando Mirai estuvo justo encima de ella, la interceptó con una patada desde el suelo, proyectándola bruscamente hacia otra dirección, forzando su aterrizaje. Acuclillada, Mirai se dispuso a contraatacar, pero Nadia se lanzó de nuevo a por ella y la volvió a tirar al suelo.
¡Qué intercambio de maravillosas técnicas!-gritó Naoki-¡Nadia parece estar ahora en posesión de la ventaja!
La joven de rubios cabellos alzó las manos y concentró energía.
¡Pilier…-exclamó.
Mirai flexionó las piernas y se incorporó.
…INFINI! (¡Pilar Infinito!)-terminó de gritar Nadia.
La chica hundió las manos en el suelo, creando un géiser de electricidad que emergió del suelo. Mirai saltó hacia atrás, huyendo del salvaje afloramiento de energía, pero vio que éste se expandió buscándola. Tras dar varias volteretas hacia atrás, vio que el pilar no sólo crecía en altura, sino que se extendía siguiendo sus movimientos, por lo que decidió contraatacar.
¡Pendulum…-gritó Mirai mientras levantaba una pierna por detrás de su cuerpo.
Los rayos de Nadia se acercaban amenazadoramente a Mirai mientras su pie se iluminaba con luz violeta.
…MIST!-gritó justo antes de ser embestida por la masa de electricidad.
Describiendo un pronunciado arco, la joven morena soltó su pierna, liberando la energía contenida en forma de chorros de oscuridad que impactaron contra los rayos, penetrando a su través y frenando su avance. Al ver lo que sucedía, Nadia quitó las manos del suelo y saltó todo lo alto que pudo, viéndose empujada en el aire por la onda expansiva de una explosión energética que, por lo que pudo ver, había sacudido a Mirai levemente y la había dejado tumbada.
¡Te tengo!-exclamó Nadia.
Se lanzó en picado a por Mirai, quien la recibió cogiéndole una mano antes de que pisara el suelo y dándole una patada en la cara. Acto seguido, se agachó y la empujó por los aires con sus piernas. Ante esto, Nadia hizo unos ágiles movimientos gimnásticos en el aire y cayó sin recibir daño alguno, tras lo cual hizo una llave con la que centrifugó el cuerpo de Mirai hasta golpearla de espaldas contra el suelo y cogerle un brazo con su mano y su pierna izquierdos. Tras esto, le asestó un recto puñetazo descendente en el esternón. Mirai gimió.
¿Es éste el final?-preguntó Naoki levantándose de su sitio.
Mirai levantó una pierna y apartó el brazo de Mirai de un rodillazo, tras lo cual la golpeó a ella con una vehemente patada en la cara. Se levantó de un salto, empujó a su contendiente con las dos manos, obligándola a retroceder varios metros, saltó, giró tres vueltas completas en el aire y la embistió con una patada al final del triple giro.
Nadia cayó hacia atrás girando sobre sí misma. Sus ojos comenzaban a nublarse del cansancio, pero pudo ver claramente a Mirai saltando hacia ella envuelta en energía oscura.
¡SPIRAL DOOM!-exclamó Mirai gritando lo más alto que pudo.
¡MAILLOCHE FINALE!  (¡Maza final!)-gritó Nadia.
Doblándose en el aire, Mirai lanzó un chorro de oscuridad en forma de espiral con las dos manos y los dos pies. Nadia se lanzó hacia ese chorro concentrando electricidad en forma de enormes bloques en sus dos manos. Juntó las manos segundos antes de recibir el impacto de Mirai, provocando una enorme explosión que quitó toda visibilidad en el campo.
¿Qué ha sido eso?-gritó Naoki-¡Increíble!
Cuando el humo se disipó, Nadia y Mirai estaban muy separadas la una de la otra, vencidas, encorvadas y jadeantes. A Nadia se le había deshecho la coleta prácticamente entera, y tenía la parte de arriba del uniforme muy abierta. Mirai quedó con la melena completamente suelta y la ropa abierta del todo, quedando el cinturón anudado sobre su piel.
¿Acaso es un empate?-temió Naoki.
Ambas chicas se miraban. Estaban sudorosas, magulladas y cansadas, pero ambas tenían el brillo de la satisfacción en los ojos. Nadia sonrió, derramó una lágrima y se desplomó en el suelo.
El público comenzó a gritar y a chillar. Los fans de Mirai lanzaron serpentinas y ondearon pancartas con sus fotos promocionales del torneo.
¡ESTÁ DECIDIDO!-gritó Naoki-¡MIRAI TATEGAMI GANA LA VIGÉSIMA EDICIÓN DE VICTORIA FLOWERS! ¡ERES NUESTRA REINA, MIRAI! ¡LA REINA GÓTICA!
Mirai comenzó a mirar a su alrededor. Había vencido a la tozuda, poderosa y orgullosa Nadia. Había ganado el torneo. Las luces del estadio formaron cadenas de hermosos colores. Comenzaron a llover confetis de las zonas más altas del escenario. Narumi cambió la bengala que había gastado por otra nueva.
¡Mirai Tategami!-exclamó Narumi poniéndose en pie-¡FELICIDADES!
Disparó al aire. Una hermosa ráfaga de fuego de colores surcó los cielos hasta explotar y proyectar en el cielo, ya amaneciente, una enorme corona similar a la de la reina del ajedrez.
Mientras se paraba a pensar en lo que había logrado, Mirai iba siendo rodeada poco a poco de las demás chicas, que habían saltado a darle la enhorabuena. Levantada entre Zira y Kira, las más forzudas del torneo, Nadia también le dio la enhorabuena. Tras abrazos, choques de manos y emotivas palabras, dejaron a Mirai sola ante un montón de cámaras que se acercaron a ella impulsadas por tecnología robótica.
¡Es tu momento!-exclamó Hiroshi-¡TRES, DOS, UNO, CORTAD!
Hiroshi habló ante la cámara.
¡Interrumpimos la presente programación para informarles de la resolución del torneo Victoria Flowers de este año!-exclamó Hiroshi-¡Les hablamos desde Japón! Gracias a nuestra maravillosa tecnología y nuestro equipo de traducción, usted puede ver en directo esta presentación subtitulada. ¡Conozcan a Mirai Tategami, la reina de los juegos de este año! ¡Tiene unas palabras que deciros!
Las cámaras enfocaron a Mirai, quien se volvió a poner el uniforme bien y se ahuecó su densa melena.
Me llamo Mirai Tategami.-dijo, intentando simular serenidad cuando deseaba llorar de felicidad-Acabo de ganar el torneo Victoria Flowers. Quiero deciros, querido mundo, que estoy enamorada. Muy enamorada. Profundamente enamorada.  Mi corazón tiene tu nombre. No puedo estar más enamorada de ti. Te quiero. ¡TE QUIERO, MIYUKI! ¡TE QUIERO! ¿ME OYES? Eres la persona más importante de mi vida junto con mi familia ahora mismo. No me has dado la vida, como mis padres, pero le has dado sentido a la vida que ellos desinteresada y honestamente me dieron, y creo que ambas cosas son igual de importantes. Te quiero, estoy profundamente enamorada de ti, quiero visitar todos los cementerios del mundo agarrando tu mano, dibujar paisajes sentada junto a ti, tocar las más bellas melodías barrocas a dúo, tu órgano y mi violín. Quiero recorrer el mundo abrazada a ti, dormir en sábanas de seda negra junto a tu cálida figura, despertarme con la cabeza en tu pecho, que te despiertes en mi regazo…¡quiero ser la mujer de tu vida así como tú eres el hombre de la mía! Llevamos tiempo saliendo juntos, pero quiero que todo el mundo se dé cuenta de lo muchísimo que te amo…y de que me encantaría casarme contigo llegado el momento. Estés donde estés, mi amado, ¡TE AMO! He pasado estas duras pruebas para poder gritar ante el mundo que estoy enamorada…pero gritarlo con mi cuerpo, como mejor sabe hacer una deportista. Estoy enamorada de ti, Miyuki, y no quiero que esta llama se atenúe jamás. Quiero mantener vivo el fuego que nos ata, los lazos que nos unen, el amor que nos rodea. Quiero que lo sepas tú, y que lo sepa todo el planeta, que te quiero con locura y que haría cualquier cosa por ti. Sé que me estás viendo, así que estoy más nerviosa que nunca, pero… ¡pero me da igual! ¡Tienes que verme tal y como soy! Estoy nerviosa, sí, pero no voy a desuncir, ¡eres el hombre de mis sueños, me considero la mujer más afortunada de la Historia!
Todos aplaudieron. La mayoría estaban emocionados.
¡Que entre Miyuki!-exclamaron los tres presentadores.
Mirai se giró. Detrás de él estaba un chico un poco más alto que ella, vestido completamente de negro, con una larga melena que le tapaba la cara, ojos marrones violáceos y gafas rectangulares.
Mirai…-dijo el chico en voz baja-…me has dejado sin palabras. Has hecho todo esto por mí…¡y estás preciosa con el uniforme! No sé…no sé cómo corresponderte…
¡Sólo abrázame y no me sueltes hasta que estas cámaras dejen de ponerme de los nervios!-gritó la chica.
Ante las cálidas risas y los aplausos del público, Mirai se lanzó contra Miyuki, lo abrazó fuertemente y lo besó apasionadamente en los labios. Juntaron sus lenguas, saborearon sus labios, se cogieron de las manos, vivieron el momento…pronto comenzó la lluvia de flores, caramelos y regalos, así como la toma de fotografías para la prensa y para recuerdo de los asistentes.
¡Tenéis un pase para dos personas para un crucero de una semana que os llevará por la Polinesia, la Micronesia, la Melanesia, Australia y Nueva Zelanda!-exclamó Narumi-¡Disfrutad de los viajes, de los parajes, de las visitas a las misteriosas y exóticas islas del continente de Oceanía! ¡Dad rienda suelta a vuestro amor en vuestras vacaciones particulares! Con cuidado, claro…
Todos se rieron. Mirai estaba pletórica y orgullosa. Las demás chicas se prepararon para la toma de fotografías para el especial del cierre de los juegos. Tras hablar largo y tendido durante la gran comida de clausura que se celebró a puerta abierta en el propio ring, donde comieron tanto participantes, como presentadores, como personal, como público, como invitados, las chicas intercambiaron todos sus móviles, direcciones de correo electrónico, direcciones postales y demás datos de contacto para no olvidarse nunca. A pesar de que Nadia y Apsaras tendrían que volver a sus países, prometieron mantener el contacto y volver a verse algún día, las ocho juntas, las jóvenes y hermosas guerreras que fueron el orgullo de la vigésima edición de los juegos, las gráciles y majestuosas flores del jardín del amor y la feminidad, las vivas imágenes del poder del esfuerzo, la dedicación y la ilusión, unas auténticas princesas que, pese a haber sido derrotadas todas salvo una, han sabido apreciar y valorar su victoria en espíritu por toda la experiencia vivida. Tras zanjar el asunto criminal de Bara con cárcel para la misma y despedirse de los juegos hasta el próximo año, Japón volvió a la normalidad…hasta la vigesimoprimera edición.

[VF] Episodio 9: La rosa desviada

Episodio 9: La rosa desviada

La imponente figura avanzó hacia las siete chicas. Era muy alta, incluso más que Zira. Tenía unos pechos enormes, los ojos negros, una larga melena azul hasta la cadera, peinada con ostentosos y salvajes tirabuzones. Sus labios estaban pintados de un rojo muy intenso, y vestía un traje elegante con camisa gris, chaleco negro, corbata negra, pantalones negros largos y unos zapatos de tacón alto de aguja de color azul. Llevaba sus manos cubiertas por mitones blancos, y sus largas uñas pintadas de rojo. Parecía bastante mayor que las chicas. El sonido de sus tacones era enervante ante tan opresora atmósfera.
Veamos…-dijo la mujer con una voz dulce y viperina-…os coláis en mis dependencias durante la noche, os dedicáis a reventar mi seguridad, metiéndoos en zonas a las que no os han pedido que vayáis, golpeáis a mis guardias y… ¿con qué motivo, si se puede saber, heroínas de Victoria Flowers?
No te hagas la sueca.-dijo Nadia-Vestirás bien, pero finges fatal. Tienes toda la pinta de ser la cabeza pensante de toda esta masa surrealista, se te ve a la legua. Además, si tan al tanto estás de quiénes somos, por algo será…
¿Dónde está Kira?-preguntó Saya-¿Dónde está nuestro jurado?
No seáis ansiosas, chicas, ¿queréis?-preguntó dulcemente la mujer recién llegada.
No hay mucho que decir al respecto, ¿no?-dijo Seira-Somos siete y ella es una. Vamos a patearle el trasero y a ver qué se esconde tras la puerta de la que acaba de salir…
¡Jajajajaja!-la mujer rió-Creo que no os conviene en absoluto proceder por esa vía…
¿Tienes miedo?-preguntó Scarlet apretando los puños y sonriendo con sorna.
Yo ninguno…-respondió la mujer con su sensual tono-…pero vosotras deberíais.
Como si lo sacara de la nada, la elegante dama de exageradas curvas tomó un látigo y lo hizo restallar contra el suelo. Pudieron ver que se trataba de una cadena pintada de verde con largas y afiladas púas transversales a la misma, con una piedra roja brillante en la punta tallada en forma de rosa. Al sonido del latigazo acudieron numerosas chicas uniformadas que rodearon a las chicas.
Entretenedlas.-ordenó-Y aseguraos de que entren intactas a las jaulas. Todavía no puedo entretenerme, hay mucho que hacer.
La mujer volvió a entrar por la puerta por la que había salido, cerrándola tras de sí. En el momento en el que la puerta se cerró, las chicas del uniforme se abalanzaron contra las siete jóvenes, que no dudaron en contraatacar. Tras unos minutos intercambiando golpes, las participantes del truncado torneo lograron despachar a su comité de bienvenida, prescindiendo de toda palabra superflua para correr juntas hacia la puerta y abrirla, entrando en una sala redonda enorme llena de ordenadores, mesas y jaulas vacías. La persona que perseguían estaba allí, de espaldas. Al oír los pasos de las chicas se giró.
Sois demasiado persistentes.-dijo la mujer-No hay nada que pueda ofreceros.
¡CHICAS!-exclamó una voz familiar-¡SUMO CUIDADO CON ELLA! ¡NO ES LO QUE PARECE!
Las chicas miraron en todas las direcciones. Una de las jaulas no estaba vacía: dentro había una chica de melena roja y larga, ataviada con un largo y voluminoso abrigo negro con correas, cadenas y ribetes rojos, debajo del cual llevaba una falda negra y roja con cadenas, medias rasgadas, botas altas negras de suela metálica y una blusa encorsetada y ajustada con cremalleras y cadenas. Llevaba su cabello peinado con una enorme coleta alta cardada en varias direcciones.
¡Kira!-exclamaron todas a coro.
¡Me secuestraron mientras llegaba al estadio!-gritó Kira-¡Me sustituyeron por un robot! Luego, desperté aquí y… ¡esa arpía! ¡No os atreváis a desafiarla!
Cuando todo esto acabe…-dijo Zira dirigiendo una fría mirada a la mujer de los tirabuzones-…te explicaremos todo lo que ha pasado. Lo que importa es que las ocho estamos juntas de nuevo. Ahora, sólo nos queda llevarnos a esta mujer, por las buenas o por las malas, para que declare ante la policía…no sin antes sacar de aquí a Hiroshi, a Naoki y a Narumi.
¿Qué?-preguntó Kira extrañada.
Los raptaron delante de nuestras narices…-dijo Apsaras apesadumbrada.
Después de mucho mirarte…-dijo Mirai-…he llegado a una conclusión. Yo a ti te conozco.
¡Ni os acerquéis a la jaula!-exclamó la mujer al ver que Apsaras y Scarlet intentaban liberar a Kira-¿De qué ibas a conocerme?
Tu rostro…-dijo Mirai-…tus facciones…tu porte. Han pasado años y, aunque hayas cambiado, sigues siendo la misma persona…manteniéndote en tu línea, por lo que veo. Tú eres Bara Inugami, la que fue subcampeona en la primera edición de Victoria Flowers…hace veinte años.
La mujer no pudo ocultar una expresión de sorpresa.
¿Cómo es que me conoces?-preguntó-¿Tan forofa eres de estos juegos que te sabes toda su historia?
Victoria Flowers es un juego con muchísima afición y una historia bien redactada.-Seira se unió a la conversación-Todas las campeonas y subcampeonas son prácticamente personajes públicos…gente famosa gracias a su participación en el torneo. ¿Acaso alguna de las aquí presentes no ha oído hablar de la grandísima Sayumi Otonashi, alias Tornado Rosa? Fue la primera homosexual en participar en los juegos, y ganó la cuarta edición. Se casó con la mujer de su vida y dicen que, con los buenos estudios que tienen, han llegado a altos cargos y están viviendo genial… ¡hasta han tenido hijos por fecundación in vitro! Por no hablar de Kuroya Takano, la Vampiresa, llamada así por su maestría por luchar mientras agitaba esas telas rojas y negras en el aire en un auténtico espectáculo sin par… ¿por qué no iba a conocerte a ti, que además gozas del “honor” de haber sido de la primera tanda de luchadoras en la historia del torneo?
Vaya, vaya…-dijo Bara, sorprendida-…habéis hecho los deberes.
Para serte sincera, Bara…-dijo Mirai-…sí, estoy bastante puesta en la historia de los juegos y he leído todo lo que he podido al respecto. No obstante, hay algo por lo que me resultas inconfundible entre lo inconfundible. ¿Recuerdas a la persona a la que te enfrentaste en la final, la que te ganó, Mai Kurono?
¿Cómo no iba a recordarla?-dijo Bara apretando los puños-Esa arpía truncó mis planes de amor y felicidad eternos…
Pues, verás…-dijo Mirai cruzando los brazos por debajo de sus pechos, alzándolos notablemente-…”esa arpía” es mi madre. Cuando te derrotó, se declaró a mi padre…y son la pareja más feliz del mundo. Cuando era pequeña y una novata en Taekwondo, mi madre me contaba la historia una y otra vez, me enseñaba las fotos y…la verdad es que me motivó mucho para progresar en las artes marciales, hasta tal punto que le prometí a mi madre que algún día yo seguiría sus pasos. ¿Sabes cómo es la sensación que me produce que una supuesta deportista haya degenerado en una criminal como tú? ¿Sabes cómo me siento? ¿Sabes cuántas ganas tengo de darte tu merecido? ¡Tantas que ni me las creo! ¡Haciendo esto no sólo violas la ley, sino que insultas a mi madre, al resto de tus rivales de la primera edición y a todas las mujeres enamoradas que hemos participado en la historia de estos juegos tan bonitos! Bara Inugami, te prometo que te haré sentir la rabia de una mujer ultrajada a la que no le dejan expresar su amor sincero. ¡O vienes, o voy!
La joven gótica se lanzó corriendo a por Bara, quien le agarró una muñeca, aprovechó su fuerza para desequilibrarla y la tiró al suelo pesadamente, zarandeándola por los aires y retorciéndole el brazo una vez la tuvo de boca contra el suelo.
¿Eso era una técnica de Aikido?-preguntó Saya asustada.
No…-dijo Kira-…no del ortodoxo al menos…esta mujer conoce técnicas de todos los estilos, y las adapta de una forma tan violenta que da hasta miedo.
¡Suéltala!-gritó Zira mientras lanzaba una patada contra Bara.
La mujer le agarró la pierna a Zira, soltó a Mirai, hizo girar a la chica cyberpunk sobre sí misma, la cogió por la cintura, saltó, le dio la vuelta y la estampó de bruces en el suelo.
¿Una llave de Wrestling?-se sorprendió Seira mientras intentaba soltar a Kira-¡Maldita sea, está cerrada!
¡He dicho que no os acerquéis!-gritó Bara mientras corría hacia Seira.
¡Patéala!-gritó Scarlet-¡Vamos, rompe el cerrojo!
La joven de sangre inglesa se puso entre Seira y Bara, lanzando un puñetazo hacia esta última, quien lo desvió y contrarrestó con otro, mucho más fuerte y violento, tumbando a la boxeadora. A la cuarta patada, Seira logró encasquillar la puerta. Kira aprovechó la situación para hacer alarde de su fuerza y tirarla de un empujón. Acto seguido, lanzó una feroz patada contra Bara para proteger a su liberadora.
¿Vuelves a por más, Minazuki?-preguntó Bara con sorna.
¡No!-respondió Kira, desafiante-¡Vengo a devolverte el favor!
Bara bloqueó la patada de Kira con un antebrazo, atrasando la mitad contraria del cuerpo. Acto seguido, giró la cadera para volver a adelantar su cuerpo y acompañar el movimiento con un puñetazo recto a la altura del vientre, lanzando por los aires a la chica visual.
¿Karate también?-se sorprendió Scarlet.
Hay muchas cosas que sé sobre la lucha.-respondió Bara haciendo un gesto para que las demás se acercaran.
Saya y Apsaras se lanzaron juntas a por la mujer. Ésta, al verlas, dio dos volteretas hacia atrás, esquivando la palma de Apsaras y el codazo de Saya, movimientos tras los cuales contraatacó cogiendo a la chica india y lanzándola contra la joven de cabello verde. Seira intentó sorprender a Bara desde el aire, lanzando una patada con salto, pero ésta fue más rápida y la interceptó con un potente gancho ascendente de boxeo. Nadia se lanzó a por ella desde su flanco derecho, siendo máxima su sorpresa cuando la vio sacar su látigo con forma de rosal. Tras agitarlo amenazadoramente, Bara fustigó a Nadia, quien salió disparada en un grito de dolor. Se miró: tenía varios cortes sangrantes.
No podéis ni pensaros el luchar contra mí.-dijo Bara-Quería encerraros a todas, pero fuisteis demasiado escurridizas. No obstante, con Kira he tenido bastante.
¿Qué demonios me has hecho?-preguntó la joven bailarina de ballet mientras se reponía del golpe.
Desde que perdí a manos de esa Mai…-dijo Bara-…decidí que me haría invencible, y que mi fuerza férrea sería mi arma para hacerme notar allá por donde pisara. He ido reclutando a muchas luchadoras, como podéis ver…y a todas les he hecho…una pequeña extracción.
¿Estás loca?-preguntó Saya-¿De qué va todo esto?
Un poco de ADN por aquí…-dijo Bara-…un buen equipo computerizado por allá…sólo quiero aprender técnicas de lucha de manera eficiente.
¿Modificaciones genéticas?-preguntó Scarlet-¿Eres medio robot?
Soy totalmente humana.-respondió Bara-Sólo me aseguro de gozar de todo el arsenal de lucha de toda mujer que se me cruce. ¡Con mi lista infinita de técnicas de combate, soy la mujer más fuerte del mundo y pronto me lanzaré a la conquista!
Me parece vergonzoso que una deportista del nivel de las que participamos en un torneo como Victoria Flowers tenga ese mal perder.-dijo Zira-A todas nos duele no ganar…a todas nos duele no ser las mejores…pero el deporte nos enseña que no siempre se gana, que es mejor ser derrotada limpiamente que ganar con trampas, que lo importante es darlo todo en el terreno de juego…
¡Eso es cierto!-exclamó Apsaras-¡He tenido que estudiar muchísimo para conseguir viajar hasta aquí desde la India! ¡He tenido que aprender el idioma a marchas forzadas! ¡He tenido que entrenar de una manera que roza lo inhumano, todo por exigencia propia! ¡Estoy enamorada, mi chico está a países de distancia y yo he venido aquí para decirle cuánto lo quiero! Y, ¿sabes qué? ¡Perdí en la primera ronda! ¡El primer combate de la primera ronda, el combate inaugural! ¡Lo perdí! ¡Fui la primerísima en caer! ¡Claro que supuso un duro golpe para mí! ¡Claro que no me dio ningún gusto! Pero, ¿realmente tengo que enfadarme con Nadia por haberlo hecho mejor que yo en los juegos? ¿Tengo, acaso, derecho a ello? ¡Nadia me derrotó porque corrió y peleó mejor que yo! ¿He de amargarme porque sea más fuerte que yo? De una chica de su calibre no se puede esperar menos…y ahora está en la final. ¡Y le deseo lo mejor! ¡Nadia es una compañera más,  una hermana espiritual, una igual deportista, una rival! ¿Acaso a tu edad confundes rivalidad con enemistad? ¡En ambos casos hay encarnizadas pugnas, pero los rivales pueden ser grandes amigos! La madre de Mirai podría haber sido una gran amiga tuya si tu falta de madurez y tu amargura no te hubieran cegado…
Tras esas palabras, Apsaras rompió a llorar. Emocionada por la confesión, Nadia se levantó, pese a que era la que peor parada había salido.
No ha podido decirlo más claro…-dijo Nadia-…porque no se puede. ¿Quieres mis técnicas, Bara? ¿Quieres aprender Francombat autóctono? EN GARDE! À LA BATAILLE!
Nadia se lanzó de nuevo contra Bara, dispuesta a someterla y apresarla en el suelo.
¡Es inútil, francesita!-gritó Bara.
Se ladeó, esquivando a Nadia, tras lo cual le golpeó en la nuca con el canto de la mano, tirándola de bruces al suelo.
Mira qué calibre tiene tu “amiga”, señorita de anuncio de curry.-le espetó la mujer a Apsaras mientras señalaba a la pobre Nadia.
¡Esos comentarios tan ofensivos y xenófobos te los puedes ahorrar!-exclamó Saya.
Nadia…-dijo Apsaras-… ¡no sabes cómo es Nadia! ¡No tienes derecho a juzgarla!
La joven india se levantó y corrió enfadada hacia Bara, quien no dudó en embestirla con una brutal patada giratoria en la cabeza, haciéndola chocar contra una jaula.
¿Lo sabes tú?-preguntó Bara-La acabas de conocer. Lo único que sabes es que te ha dado una paliza. Vuestros discursos de amor y amistad son tan falsos como todo lo que los rodea.
Deduzco por tu tono y por tus palabras…-dijo Zira-…que tu amor del torneo se rompió violenta y abruptamente, ¿verdad?
¡Cállate, fantasma!-gritó Bara-¿Quién es un espantajo como tú para especular sobre mi vida?
¡Has dado en el clavo, Zira!-dijo Kira con una sonrisa-Eres una inmadura, Bara…así no se habla ni se razona.
¡El maldito espantajo segundo!-gritó Bara-¡Vosotras y vuestro mal gusto os habéis ganado una buena tunda!
Bara apareció ante los ojos de Zira, tras lo cual se dio una voltereta con patada hacia atrás, haciendo chocar a la chica contra el techo. Acto seguido, se lanzó hacia Kira y la embistió con un brutal gancho. Como si tuviera ojos en la nuca, sintió a Saya lanzándose en una patada voladora, por lo que la interceptó con una patada trasera que la tiró al suelo, donde recibió una caída de Bara con el codo en su esternón.
¡Agh!-gritó Saya.
Bara se levantó, parando de inmediato una larga pierna que amenazaba con golpearla. Se giró para mirar a la dueña: Mirai.
¿Pretendes llevarte esto a lo personal?-preguntó Bara.
Mi madre se pondrá muy contenta cuando sepa que te he hecho morder el polvo.-dijo Mirai con determinación.
Bara no dijo más. Dejó caer la pierna de Mirai y la empujó con las palmas de las manos, tras lo cual la atropelló con una combinación de patadas, seguida de dos fuertes puñetazos, una cadena de latigazos y un guantazo en la cara que la tiró pesada y sonoramente contra el suelo.
Una muestra del amor que le tengo a tu sangre.-dijo Bara con una sádica sonrisa.
Oh, tía, eres odiosa…-bramó Scarlet-¡vas a tener que chuparte ésta!
Bara se giró y vio a Scarlet intentando lanzarle un puñetazo por sorpresa: salió expelida de un cabezazo. Seira volvió a intentarlo también, pero recibió un rodillazo aéreo y cayó.
¡Ya es suficiente!-gritó Bara-¡Me encargaré de dejaros a todas bien dormiditas! Cuando no podáis forcejear, me haré con vuestros arsenales de pelea.
La ostentosa mujer dio varias volteretas hacia atrás, quedando frente a todas las chicas. Alzó las manos y concentró una enorme bola de energía de color azul parecido al de su cabello.
¡Haaaaaaaaaaah!-gritó Bara, concentrada.
¡Ya os tengo!-gritó una chica uniformada que se había colado.
Llevaba un explosivo en la mano. Saltó y se dispuso a lanzarlo contra el suelo, para sorpresa de todas las doloridas chicas…pero, para una sorpresa aún mayor, cuando la chica iba a dejar caer el explosivo, dos piernas aparecieron de la nada y patearon su cabeza, una por la cara y otra por la nuca, dejándola suspendida en el aire como si estuviera sujeta con una pinza. Una pierna estaba descubierta y llevaba un zapato con un lazo, mientras que la otra llevaba una bota rosa muy alta.
¡Naoki!-exclamó Mirai-¡Narumi!
Las dos presentadoras habían irrumpido en la sala y habían noqueado a la guardia que se había inmiscuido.
¡Hola a todas!-dijo Naoki-¡Me alegro de que estéis bien!
¡No nos miréis con esa cara!-dijo Narumi guiñando un ojo-Antes de ser presentadoras, comentaristas y jurado, fuimos participantes. Naoki y yo nos conocemos desde la duodécima edición de Victoria Flowers, donde ambas luchamos. Digamos que nos defendemos bien.
Retiraron sus piernas, dejando que la chica cayera. Le retiraron el explosivo de las manos.
¡Bienvenidas!-exclamó Bara-¡Os dejaré en coma a vosotras también! ¡Vuestros arsenales me pertenecerán!
¿Dónde está Hiroshi?-preguntó Kira preocupada.
A salvo.-respondió Naoki-Necesitamos tiempo, tenéis que parar el cañonazo que va a soltar Bara.
Y pensar que fue una de nuestras primeras senpai en los juegos…-dijo Narumi.
Las ocho chicas se levantaron. Se pusieron en fila india, protegiendo a Naoki y a Narumi de Bara. Acto seguido, se pusieron a concentrar energías todas. Sus auras aparecieron alrededor de sus cuerpos: estaban colocadas de una manera tal que formaban un perfecto arco iris con sus auras.
¡YIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH!-gritó Bara, soltando la energía en forma de un enorme rayo.
¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!-gritaron las ocho chicas a coro.
Nadia lanzó un rayo eléctrico enorme, Scarlet dejó salir de sus manos un chorro de fuego, Saya lanzó un tornado a chorro en horizontal, Kira disparó un chorro verde de energía terrestre, Apsaras dejó fluir un gran rayo de luz, Seira disparó agua a presión, Zira lanzó un chorro verde punzante de energía tóxica y Mirai lanzó un haz de oscuridad. Los ocho haces elementales chocaron contra el enorme rayo de Bara, provocando una inmensa explosión de luz blanca. La estancia se llenó de humo y radiaciones irisadas. Se oyeron golpes: cada chica salió disparada en una dirección, incluidas Naoki y Narumi. De pronto, se oyeron pasos de gente corriendo cual marabunta, acompañados por gritos.
¡POLICÍA!-gritaron-¡Que nadie se mueva!
El grupo de policías entró y vio el panorama: todo destrozado, varias chicas magulladas estampadas en distintas paredes o por el suelo y, en el centro, una mujer de aspecto sospechoso hincada de rodillas y con las manos en la cabeza.
¡Bara Inugami!-gritó uno de los policías apuntándole con la pistola-¡Se le acusa de secuestro, intento de homicidio, suplantación de identidad, intento de terrorismo y prácticas invasivas no autorizadas sobre terceras personas! ¡Tenemos pruebas! ¡No se mueva!
¡La policía!-exclamó Scarlet-¿Cómo…
Entre los agentes estaba Hiroshi, rodeado de varios hombres que lo protegían. El comentarista saludó con la mano y sonrió: se alegraba de ver que todos estaban bien.
Vaya, vaya, Bara…-dijo una mujer que avanzaba pistola en mano entre los policías.
¡Jefa!-exclamaron a coro todos los agentes.
No os preocupéis.-dijo ella mientras le daba vueltas a la pistola con el dedo.
Ugh…-Bara sentía que le iba a explotar la cabeza.
Cuánto tiempo sin vernos, ¿no crees?-preguntó la jefa de policía.
¡Mamá!-exclamó Mirai mientras intentaba levantarse.
No sólo has cometido todos los crímenes de los que te acabamos de acusar…-dijo Mai, la jefa de policía, la madre de Mirai, la ganadora de la primera edición del torneo-…sino que además has practicado el maltrato a menores y…¿qué demonios?-le lanzó la pistola a uno de los agentes, que la cogió al vuelo-¡LE HAS PUESTO LAS MANOS ENCIMA A MI HIJA! ¡TE VOY A DAR PARA EL PELO! ¡Agentes, salgan y llévense a las chicas!
Pero…-dijo uno de los más jóvenes.
¡Es una orden!-dijo-¡Llevaos también al jurado del torneo! ¡Tienen que salir todos de una pieza! ¡Que los evacúen los bomberos!
¿Los bomberos están aquí, inspectora Kurono?-preguntó Kira.
¡Jajaja!-rió Mai-¡Me llamas por mi apellido de soltera! ¡Me caes bien, chica! ¡Agente Tategami para todo el mundo, pero me gusta bastante la idea de usar mi antiguo apellido! Y sí, los bomberos están aquí…tienes sus ojos.
¿Eh?-se extrañó Seira.
Mi madre.-respondió Kira-Es la jefa de los bomberos de esta ciudad. Jamás ha muerto nadie en un rescate que ella haya liderado. Estamos a salvo. ¡Vamos!
Sí, salid.-dijo Mai-Estáis rodeadas de policías, nadie podrá haceros daño.
No se preocupe, señora.-dijo Scarlet-Confiamos en ustedes y…bueno, digamos que, si han encontrado a alguna chica noqueada…algo hemos tenido que ver.
Cerrad la puerta al salir.-dijo Mai cambiando su sonrisa a un tono totalmente serio y frío.
Los policías se llevaron a las participantes y al jurado del torneo hacia los camiones de bomberos. Mientras se alejaban, oyeron fuertes golpes y estridentes gritos, todo de manera repetida y violenta. A los pocos segundos, se abrió la puerta y salió Mai llevando a Bara encadenada debajo de un brazo. La criminal estaba magullada, con expresión dolorida, casi inconsciente y con la ropa destrozada.
Las que no quise darle por no dejarla en ridículo en su día.-dijo al ver las caras de sorpresa de todo el mundo-Más las que se merecía. A mi familia no la toca NADIE.
. . .
Las ocho participantes del torneo y los tres miembros del jurado salieron del complejo. Iba toda una caravana de coches de policía y camiones de bomberos.
¿Qué va a pasar con los juegos?-preguntó Narumi.
Anulados, supongo…-respondió Hiroshi.
¿No tendríamos que preguntar a las participantes?-se quejó Naoki.
Nadia y Mirai se miraron.
¿Queréis librar la final?-preguntó Naoki con seriedad.
Lo…-dijo Nadia-…lo estoy deseando.
Yo también.-respondió Mirai.
¿Qué hora es?-preguntó Naoki.
Las cinco de la madrugada.-respondió Narumi.
No tenemos ningún circuito reservado, los contratos han vencido…-dijo Hiroshi.
¿Y si nos enfrentamos la una a la otra?-preguntó Mirai-Un combate en el ring como los que siempre hemos hecho…al estilo tradicional…incluso podríamos ir con los uniformes de nuestros respectivos estilos, ¿qué os parece?
¡Suena genial!-respondió Hiroshi.
Tenemos la ropa en los vestuarios del estadio.-dijo Nadia-Aún podemos ofrecer un gran espectáculo.
¡Oído!-exclamó el conductor del camión que los llevaba-¡Iremos todos a parar al estadio!
¿Estaría la vigésima edición de Victoria Flowers fuera de peligro? ¿Cómo afectarían los hechos al torneo? ¿Se librará la final? De ser así, ¿quién la ganará?

[VF] Episodio 8: ¡Las flores justicieras!

Episodio 8: ¡Las flores justicieras!

Las luces se encendieron, iluminando la amplia estancia en la que se encontraban. Todas miraron a su alrededor: había vehículos aparcados, armarios y poco más, salvo una puerta enorme en la otra punta de la sala.
¡Lo encontré!-se alegró Scarlet mientras quitaba la mano del interruptor tras accionarlo.
Parece que la única salida de esta especie de…almacén –dijo Saya- es ésa de enfrente.
Será mejor que nos demos prisa.-apremió Nadia-Si nos encuentran, estaremos en un lío muy gordo.
No conocemos el tamaño de esta instalación…-reparó Seira-¿pensáis que tal vez tengamos que separarnos?
Lo veo probable.-comentó Zira mientras avanzaban todas juntas hacia la puerta-No sé por qué, pero me da por imaginarme el típico edificio laberíntico de las películas…
¿Cómo se abre esto?-preguntó Apsaras mientras posaba una mano en la puerta.
Parece automática.-dijo Mirai-¡Ah, mirad! Hay una botonera a mano derecha.
La joven se acercó y pulsó el botón rojo que llevaba escrita la palabra “abrir”. La pesada puerta se abrió sin apenas ruido alguno, revelando ante las chicas un inmenso pasillo lleno de ramificaciones en forma de puertas, escaleras ascendentes, escaleras descendentes, pasillos…
¡Esto es infranqueable!-exclamó Nadia-¿Cómo vamos a cubrir tanta área?
Somos siete, ¿no es así?-dijo Saya-Tendremos que ir cada una por un lado y esperar que la suerte quiera sonreírnos.
Las chicas se miraron y asintieron. Tras formar un corro y chocar sus puños en el centro, se diseminaron, yendo cada una por una ramificación, quedando aún cuatro más por explorar.
. . .
¿No deberíamos ir todas a por las participantes de los juegos?-preguntó una de las chicas uniformadas-Dudo que acepten venir aquí por las buenas.
Han ido unas pocas a buscarlas con el camión.-respondió la otra que estaba en la sala-Nos irán avisando…
Buenas noches.-saludó una voz de chica detrás de ellas.
Las chicas, que montaban guardia, se giraron. Ante ellas estaba una chica ataviada con una chaqueta amarilla muy brillante, larga por detrás hasta los tobillos y con un dragón chino rosa y naranja dibujado, unos pantalones cortos negros, botas negras altas, una melena verde recogida en una trenza y la cara pintada de blanco con un engranaje negro en el ojo izquierdo.
¡Saya Tsukashi!-exclamó una de las chicas-Es ella, ¿verdad?
Se pusieron en guardia.
¿Qué decís que tenéis que contarme?-preguntó, desafiante, la joven otaku-¿Dónde decís que están los rehenes?
¡Es nuestra oportunidad!-exclamó la otra chica mientras se lanzaba-¡A atraparla!
Saya giró sobre sí misma y lanzó una elegante patada contra la que antes se había lanzado, tumbándola. A la otra la interceptó con un golpe de palma, noqueándola.
¿Vais a cantar?-les preguntó mientras guiñaba un ojo y les pisaba un hombro a cada una.
. . .
Mirai corría escaleras abajo. Llevaba un abrigo largo hasta las rodillas y ajustado cortado por los hombros que empezaba a darle bastante calor. Mientras bajaba, se encontró con dos chicas que bajaban tras ella y otra que subía desde abajo para cortarle el paso.
¡Tú eres Mirai Tategami, una de las finalistas!-exclamó una de las chicas-No sé cómo ni por qué estás aquí, pero eres nuestra. ¡Avisad a las demás!
Mirai se fijó en las tres. A la primera que sacó un aparato de comunicación le dio una ágil patada en la mano, evitando que se corriera la voz. Las tres chicas la acorralaron contra la barandilla de la escalera.
No querrás caerte por el hueco, ¿verdad?-preguntó otra de las chicas.
¿Y vosotras?-preguntó Mirai mientras se deslizaba entre las chicas, saliendo del triángulo que formaron.
Le dio una patada en la espalda a la que tenía más cerca, empujándola contra la barandilla.
Un paso en falso y no dudaré en tirarte.-dijo Mirai-Lo que habéis hecho está muy pero que muy mal: habéis estado a punto de matar civiles y tenéis secuestradas a cuatro personas. ¿Crees que me iba a dar cargo de conciencia que alguna de vosotras tuviera una mala caída?
La chica se apartó de la barandilla y se lanzó de nuevo a por ella con el puño en alto. Resignada, Mirai la pateó y la tiró por el hueco de la escalera.
¿Y si cae cerca de nuestras compañeras?-preguntó la tercera de las chicas.
Mirai le dirigió una mirada fulminante. La chica que quedaba aprovechó para hincarla de rodillas con una patada en la corva, tras lo cual la agarró del cuello.
¡Deja de forcejear!-le espetó-De ti depende que te deje inconsciente o que te disloque el cuello…
La joven gótica le estampó la planta de su pie derecho en el bajo vientre, obligándola a soltarla. Al ver aquello, la chica que quedaba volvió a subir rápidamente las escaleras.
¡Cobarde!-exclamó Mirai-No puedo dejarla ir, pero…-se aseguró de que la otra estaba inconsciente-…tengo que encontrar rápido a Kira y a los demás, sólo Dios sabe qué podrán tener pensado hacerles…
. . .
¿No habéis oído gritos en las escaleras?-preguntó una chica.
Se encontraban en una especie de sala de descanso, con un sofá y una amplia mesa.
¡Para gritos los que vais a soltar si no cooperáis!-les gritó una voz.
¿Quién va?-preguntó otra chica levantándose y poniéndose en guardia.
KNOCK OUT.-gritó la voz mientras tumbaba a la chica de un puñetazo.
Las tres chicas restantes se levantaron. Ante ellas había una chica de larga melena negra ataviada con una falda de tablas de cuadros escoceses con los colores de la bandera británica, botas blancas, un top negro y guantillas rojas y negras: Scarlet Homura.
¡Es una participante!-gritaron-¡A por ella!
Scarlet golpeó sucesivamente a dos chicas en la nariz con rápidos puñetazos, haciéndolas caer de espaldas contra el sofá. A la que quedaba la cogió del tejido del uniforme que rodeaba su cuello y la zarandeó.
¿Dónde están los rehenes?-preguntó-Dímelo o te arrastraré desde aquí mismo hasta la policía, ¿de acuerdo?
. . .
Es una lástima que no nos dejen coger las armas.-comentó, aburrida, una de las que montaban guardia-Con ellas, habríamos capturado ya a todo el mundo.
Disculpad…-dijo una voz tímida a las dos chicas que se recorrían el pasillo-¿de verdad es necesaria tanta violencia?
Las chicas se giraron. Vieron a una niña de baja estatura, piel morena, una media melena de color morado suelta, un top rosado, unos bombachos blancos, zapatos rosas de estilo árabe y un largo pañuelo rosa semitransparente atado a las muñecas y colgando por su espalda.
¿Quién demonios eres tú?-preguntó la otra chica apuntando con una pistola.
¿De dónde la has…-la otra chica estaba asustada.
Es de aire comprimido.-respondió-Suficiente para cazarla.
Apsaras tragó saliva. Oyó el inexorable estallido de la pistola al disparar. Instintivamente, se ladeó. Al verse ilesa, arremetió contra la chica que llevaba el arma, saltó y se la arrancó de las manos.
¡Estas cosas no traen nada bueno!-exclamó, tirando la pistola lejos de las chicas-¡No, por favor, he venido a hablar!
Al ver que las dos chicas se lanzaban a por ella, Apsaras rodó por el suelo, tomó impulso, saltó y las barrió en el aire con una ágil patada, haciéndolas girar sobre sí mismas en el aire, aprovechando el momento para colocarse debajo de ellas y amortiguar sus caídas con las palmas de las manos. Al no poder mantener con sus débiles brazos a las dos chicas, se cayó al suelo con ellas, pero rápidamente se levantó y les saltó encima sucesivamente con una inocente pose.
¿Me decís dónde tenéis a la gente que habéis raptado, por favor?-preguntó amablemente Apsaras agachándose hacia las chicas-No tengo problema en pedíroslo gentilmente de nuevo.-guiñó un ojo.
. . .
¡Eh, eh, eh!-exclamó una chica-¿Qué estás haciendo aquí?
Varias de las chicas uniformadas corrieron pasillo abajo para acercarse a un objetivo que habían visto correr. La encontraron de espaldas. Llevaba una chaqueta de chándal blanca con rayas negras y rojas. Al girarse, vieron que llevaba una camiseta negra ajustada de tirantes, unas mallas negras cortas, las piernas descubiertas y unas zapatillas deportivas muy anchas y de suela alta, blancas y negras. Su larga melena iba recogida en coletas.
¿Ésa no es Seira Mochizuki?-preguntó una de las chicas, poniéndose en guardia.
Sí, lo soy.-respondió ella-¿Por qué no solucionamos esto como chicas civilizadas y me decís qué está pasando aquí?
La avanzadilla se lanzó a por ella.
Vosotras lo habéis querido…-dijo Seira muy seria y con los puños apretados.
Girando sobre sí misma, casi como si bailara, Seira se introdujo en la muralla humana que formaban aquellas chicas uniformadas y las fue separando a patadas. De pie, saltando, haciendo el pino, tumbada…lanzando patada tras patada, logró deshacerse de sus perseguidoras, llevándose varios golpes en el proceso. Una de las chicas, la última que quedaba de pie, corrió intentando dejarla atrás para llamar refuerzos.
¿Vas a alguna parte?-preguntó Seira mientras corría a grandes zancadas.
Dando un potente y ágil salto, pasó por encima de la chica y, al caer, le agarró el cuello con las piernas, forzándola a caer contra el suelo. Apoyando un brazo en el suelo, se incorporó y apretó las piernas.
No quiero ponerme desagradable.-dijo Seira-¡Dime dónde están las personas que habéis secuestrado!
. . .
Zira agarró el picaporte de una puerta. Lo dobló sigilosamente, entornó la puerta un mínimo y se asomó a la rendija. Era una sala con espejos, un saco de boxeo y varias chicas golpeándolo. Decidió pasar a la acción. Abrió bruscamente la puerta y se plantó ante las cuatro chicas que había dentro. Era más alta que cualquiera de ellas. Llevaba una camiseta negra ajustada con rayas de colores eléctricos y los hombros abombados con forma esférica. De cintura para abajo, una inmensa y pesada falda negra cubría todo su cuerpo, no dejando ver ni una parte de sus pies. Los colores de la falda estaban a juego con la camiseta. Llevaba las manos enguantadas con unos mitones rojos, azules y negros. Su pelo estaba recogido en dos coletas laterales y una muy alta en el medio, con extensiones y trenzas verdes, rojas, amarillas, azules y naranjas. Su boca estaba cubierta por una enorme máscara de gas de la que salían tres tubos con rejillas rojas.
Sabéis de sobra quién soy.-dijo Zira-No me parece nada bien que hayáis arruinado nuestro torneo con la ilusión y el esfuerzo que hemos puesto en él. Y lo que es aún peor… ¡sois unas secuestradoras! ¡Vais a pagar por lo que habéis hecho!
Las cuatro chicas se lanzaron a por la imponente cyberpunk, quien estampó a dos contra el techo lanzándolas hacia arriba con la fuerza de sus brazos. A la tercera la estampó contra el saco de una patada y le golpeó en el cuello con las puntas de los dedos, dejándola inconsciente. A la cuarta la empujó con las dos manos, rompiendo un espejo con su espalda.
Estamos muy enfadadas.-dijo Zira en tono amenazador-Todas. Más te vale hacer lo único que está en tus manos para contribuir al arreglo de lo que habéis armado: dime dónde tenéis a los rehenes y cómo podemos salir de aquí con ellos y de manera segura. No conocéis la ira de una mujer enamorada FURIOSA.
. . .
¡Ya está bien!-se oyó decir a una chica en el pasillo contiguo-¡Nos están invadiendo! ¡Las chicas están desperdigadas por el complejo! ¡Qué gran día para averiarse la videovigilancia!
Tiraron la puerta de una patada. Cinco chicas aparecieron y sorprendieron a una solitaria chica de melena rubia. Llevaba una camiseta escotada de tirantes de color azul, unos pantalones ajustados de color blanco y unas botas altas de tacón de color marrón rojizo.
Quitando el hecho de que íbamos a librar la final y que yo participaba en ella…-las saludó Nadia mirándolas con cara de asco-…habéis cometido graves crímenes. Lo sabéis, ¿verdad? Intento de homicidio, amenazas a civiles, secuestro… ¿de verdad pensáis salir impunes tras haber mostrado vuestra desfachatez delante de personas que llevan toda la vida luchando por llegar alto de manera justa?-se puso en guardia elegantemente-¡No podríais estar más equivocadas!
Las chicas se lanzaron a por Nadia. Una llevaba una porra eléctrica y, las otras, aturdidores.
Vuestros cacharros no me dan miedo.-dijo Nadia mientras esquivaba al tropel de chicas con ágiles piruetas.
Tras ella había una red de ordenadores en grandes mesas. Cogió una taza que había en una de las mesas y la lanzó contra el grupo de chicas. La de la porra eléctrica la golpeó en pleno vuelo, haciéndola añicos. Nadia silbó sarcásticamente ante la capacidad del arma. Arremetió decidida contra ellas. Con una cadena de llaves, las fue tumbando y castigando con un forzamiento articular una a una. A la última le propinó una patada en la cara y la tiró al suelo de un puñetazo en el estómago.
La sala de los rehenes.-dijo Nadia-¡Vamos! No sabes lo que es una corriente intensa si lo único que has tocado son esos juguetes…
. . .
¡Yiah!-gritó Seira.
Tiró de una patada a una de las chicas. Saltó hacia la otra y cayó, liberando, tras patear el suelo, una corriente de agua que la arrastró. Dos chicas más llegaron por el pasillo perpendicular, pero, de pronto, un fuerte viento las arrastró hasta estamparlas en una pared cercana.
¿Estás bien, Seira?-preguntó Saya corriendo hacia ella.
¡Saya!-se alegró Seira-¡Al parecer, tienen capturados a los chicos al final de este pasillo!
Yo también he logrado averiguarlo…-dijo la joven de tez morena-…periodismo de investigación.
¡FIRE PUNCH!-oyeron gritar a sus espaldas.
Se giraron y vieron a Scarlet golpear a una chica con el puño en llamas, lanzándola bien lejos.
¡EH, CHICAS!-gritó, contenta-¡Saya! ¡Seira! ¡Vamos por buen camino!
Una de las chicas uniformadas se levantó y sacó un aturdidor eléctrico. Antes de que ninguna pudiera reaccionar, una brillante esfera rosada la embistió, le saltó el arma y la dejó inconsciente.
¡Justo a tiempo!-exclamó Apsaras, apareciendo por unas escaleras cercanas.
Las cuatro se miraron y avanzaron por el pasillo. Se las habían ingeniado para que les dijeran el paradero de los rehenes. A sabiendas de que podría tratarse de una trampa, siguieron avanzando. No tardaron en encontrarse a Mirai y a Zira arrodilladas y jadeando en el suelo.
¡Zira!-exclamó Scarlet.
¡Mirai!-gritó Saya a la vez.
¿Estáis bien, chicas?-preguntó Seira mientras se acercaba a ellas-¿Qué ha pasado?
Ambas señalaron al frente mientras hacían acopio de fuerzas para levantarse. Un robot. Era de color azul metalizado con algunas partes plateadas. Tenía forma humana, una estatura cercana al metro ochenta y parecía muy pesado.
¡A por él!-gritaron Seira, Saya y Scarlet a la vez.
Antes de que pudieran golpear al robot, éste las lanzó por los aires con un brusco puñetazo. Apsaras era la única que quedaba de pie.
¡No te acerques!-exclamó Apsaras-¡Prakāśa Kī gēnda! (¡Bola de luz!)
Una esfera rosada impactó contra el chasis del robot, pero no pasó nada.
Se me ha ocurrido una idea…-dijo Zira mientras se levantaba-…pero vamos a tener que cooperar todas.
Somos todas oídos, supongo…-respondió Mirai, mientras se levantaba.
Si somos lo bastante rápidas y nos compenetramos bien…-comenzó a explicar Zira-…Apsaras, Saya, tú, Mirai, y yo podríamos mantener ocupada a esa bestia mientras Scarlet y Seira se concentran en calentar y enfriar un punto repetida y rápidamente…eso debilitará la carcasa y nos permitirá hacerle una mella.
¡Gran idea!-dijo Scarlet apretando el puño-¿Preparada, Seira?
Seira asintió. Apsaras, Saya, Mirai y Zira se lanzaron a por el robot. Saya lanzó un torbellino, Mirai lanzó un martillazo con una masa de oscuridad en sus manos, Apsaras lanzó una onda luminosa dibujándola con una mano y Zira lanzó una aguja de color verde eléctrico. El robot comenzó a recibir los impactos y, mientras le costaba moverse, Scarlet le golpeó con el puño en llamas en el pecho. Seguidamente, Seira le lanzó una patada que liberó agua. Repitieron el proceso varias veces. El pecho del robot se ponía al rojo y, acto seguido, se ennegrecía. Mientras las otras cuatro chicas corrían en círculos alrededor del robot y lanzaban ataques, Scarlet y Seira seguían concentrándose en el pecho, pero cometieron un error y el robot las pateó a las dos, enviándolas lejos de él. Las otras cuatro pararon en seco, lo cual le dio tiempo al robot a tirarlas a puñetazos. Magulladas y agotadas, las chicas jadeaban en el suelo.
¡No podemos caer aquí!-exclamó Mirai-¡Tenemos que continuar! ¡Por Kira! ¡POR TODOS!
Haciendo un sobreesfuerzo, se levantó de nuevo. Cargó oscuridad entre sus manos y lanzó una onda contra el robot, al cual le resbaló, literalmente, el impacto. Las demás comenzaron a levantarse y a lanzar ataques de nuevo.
¡Scarlet!-exclamó Seira-¿Y si nos concentramos para conseguir el calentamiento y el enfriamiento máximos en un solo golpe de cada una de nosotras?
Lo veo bien…-dijo Scarlet-…aumentará nuestras probabilidades de salir de ésta.
¿Quién es la más forzuda aquí?-preguntó Seira.
Pensaba que eras tú…-dijo Scarlet.
¡Es Kira!-respondió Apsaras mientras se esforzaba desesperadamente en atacar y esquivar al robot-¡Pero no está!
¡Tranquilas, chicas!-dijo Zira-La naturaleza me hizo grande para algo… ¿para qué necesitáis fuerza?
Scarlet y Seira se estaban concentrando. Sus auras, roja y azul, respectivamente, se intensificaron.
¡HOMURA PRIDE!-gritó Scarlet con rabia.
De su puño salió un enorme chorro de fuego que impactó contra el pecho del robot y se mantuvo unos segundos, poniéndolo al rojo vivo.
¡ÁGUA DA LUA!-gritó Seira estridentemente. (¡Agua de la Luna!)
Hizo una larga combinación de patadas cargadas de agua en el aire, liberando un ingente proyectil de ondas acuáticas que impactó sonoramente contra el robot, haciendo que saliera una gran cantidad de humo negro, quedando el pecho del robot deteriorado y reblandecido.
¡Para eso necesitamos la fuerza!-dijo Scarlet-¡Vamos, Zira! ¡Chicas, ayudadle a que se suba a ese trasto y le arranque el chasis!
Saya lanzó un tornado bastante grande, Apsaras convocó un pilar de luz y Mirai lanzó un chorro de oscuridad mientras Zira saltaba hacia el pecho del robot. Cargó sus manos con energía de color verde eléctrico, apresó a la máquina con sus piernas y le hundió las manos cargadas, atravesando el pecho. Haciendo fuerza hacia atrás y apoyando ahora las piernas en la carcasa pectoral, Zira tiró concienzudamente hasta arrancarle un trozo de chapa, saliendo disparada hacia atrás y revelando sus circuitos internos. Antes de que ninguna pudiera hacer el siguiente movimiento, un rayo azul, horizontal y oscilante impactó contra el robot, entrando dentro del agujero. La sobrecarga ocasionó su inmediata explosión, liberando una inmensa llamarada y una peligrosa lluvia de piezas incandescentes que todas pudieron esquivar in extremis.
Perdón por el retraso…-dijo Nadia-casi me cogen por el camino…
Las chicas dedujeron que ese rayo lo había lanzado ella. Se alegraron de estar las ocho juntas de nuevo.
Es hora de avanzar y rescatarlos a todos, ¿no creéis?-preguntó Nadia.
Se acabaron los juegos, chicas. -dijo una voz de mujer de un tono muy peculiar.
Miraron al frente. Una puerta se había abierto. Había una persona dispuesta a recibirlas…

[VF] Episodio 7: ¡La gran final! ¡Fiebre en la noche!

Episodio 7: ¡La gran final! ¡Fiebre en la noche!

Todo Japón hablaba de lo mismo. Era domingo. Quedaban muy pocas horas para la gran final de la vigésima edición de Victoria Flowers. Esa noche, Nadia Bendigkeit y Mirai Tategami se verían las caras en la última ronda, la más dura, la más peliaguda, la más pasional, la más mágica a su manera…esa noche, una de las dos podría gritar su amor en retransmisión mundial y el chico de sus sueños sería llevado ante ella para que todo el mundo viese su unión romántica…una declaración pública con el mundo como testigo, y un viaje paradisíaco de regalo. La ilusión, la tensión, el ansia, la intriga y la pena por el fin de los juegos se mascaban en el ambiente. No faltaban las porras, las apuestas, las especulaciones, las pugnas entre los fans más acérrimos de cada una de las chicas… ¿cómo iría a terminar todo aquello?
. . .
Tras horas de nervios y agitación, llegó la hora de presentar la última sesión de aquel año. El público estaba más excitado que nunca y lo demostraba sobradamente.
¡Muy buenas noches!-exclamo Hiroshi-¡Bienvenidos a la gran final!
¡La vigésima edición de Victoria Flowers termina hoy!-exclamó Naoki-¡Muchas gracias a todos por estar con nosotros toda esta semana! La ganadora se decidirá antes de que acabe la noche… ¿Mirai o Nadia? ¡Sus habilidades serán las que lo decidan!
Como podéis comprobar, Narumi no está.-comentó Hiroshi-La final la celebraremos al estilo clásico, al aire libre, a diferencia de las semifinales. El estadio subterráneo se reservará para las dos semifinales de ahora en adelante.  Tenemos preparado, no obstante, un recorrido muy especial para la carrera de parkour.
Antes de comenzar la ronda, queremos hacer un pequeño homenaje.-comentó Naomi-¡Que pasen Narumi y las ocho heroínas que nos han hecho soñar y nos han emocionado este año!
Las ocho participantes del torneo llegaron. Sus asientos del palco se convirtieron en plataformas sobre las que se posaron. Como si fueran pedestales, las plataformas ascendieron, elevando a las chicas para que las aplaudieran y vitorearan. Se veían muy emocionadas: las finalistas estaban deseando que tuviese lugar el encuentro, mientras que algunas de las que se quedaron por el camino lloraban, unas de emoción y otras de rabia por no haber podido ganar.
¿Y Narumi?-preguntó Hiroshi con el micrófono desactivado.
Ni idea.-respondió Naoki, también sin el micrófono-Debe de estar al caer.
Para hacer tiempo, Naoki encendió de nuevo el micrófono.
¡Mirad bien a nuestras heroínas!-exclamó Naoki-¡Tan radiantes como siempre! Observadlas bien, fotografiadlas, sentid la emoción…puede ser la última vez que las veáis a las ocho juntas, por triste que suene…
Las chicas posaban y saludaban.
Antes de comenzar la final…-dijo Naoki-Mirai, Nadia, ¿podéis saltar al centro del escenario? Os vamos a hacer una foto.
Las dos finalistas se dispusieron a lanzarse una vez se hubieron bajado las plataformas, pero Kira se les adelantó y se tiró al centro del escenario, donde cayó de pie elegantemente.
¿Qué está pasando?-Hiroshi se ponía nervioso.
Todo esto está empezando a ponerse cada vez más raro…-dijo Naoki con el micrófono desactivado.
Kira llevaba un megáfono en la mano. Se lo acercó a la boca.
¡Todo el mundo quieto!-exclamó-¡Las manos donde pueda verlas! ¡No queréis salir mal parados!
En la parte más alta de las gradas, a cielo abierto, se encontraban, posadas, varias siluetas vestidas de rosa apuntando al público, al jurado y a las participantes con rifles de francotirador. La multitud comenzó a chillar. Por su parte, las siete chicas se miraron. Desde su posición, podían salvar la situación. Asintieron, mirándose por última vez las unas a las otras.
¡Que las participantes se entreguen!-exclamó Kira-Si lo hacen, no habrá heridos.
¡ESO NO TE LO CREES NI TÚ!-exclamaron a coro dos voces.
Se oyeron dos golpes simultáneos. Dos de las figuras salieron expelidas y cayeron contra el estadio. En sus posiciones estaban Scarlet con el puño levantado y Nadia con una pierna alzada.
¿Os atrevéis a negaros?-exclamó Kira enloquecida.
Sobradamente.-oyó una voz conocida tras ella.
Un golpe seco produjo la caída en picado de otra de las amenazantes figuras. Zira se encontraba donde había estado su espalda, con la mano tensa.
¡Disparad!-exclamó Kira.
Las figuras, vestidas de rosa, apuntaron con sus rifles a objetivos aleatorios del público.
¡Alto el fuego!-exclamó una envalentonada Seira mientras pateaba a dos de los individuos armados.
¡No disparéis!-Apsaras se las había apañado para llegar hasta la cornisa que estaba más alejada del palco y tiró a otra de esas personas de un manotazo.
Justo cuando los tres francotiradores que quedaban iban a disparar, una sombra verde los golpeó y los hizo caer. Saya apareció en su posición, haciendo una elegante y amenazadora pose.
¡Lamentaréis esto!-exclamó Kira.
Mirai saltó de su posición.
¡Kira, eres mía!-exclamó, furiosa.
Al llegar a tierra, le saltó el megáfono de una patada y lo agarró.
¡Has decepcionado a todos los aquí presentes!-exclamó-¿Nos traicionas y tratas de cometer un crimen? ¡Manchas el nombre del torneo! Cuando peleé contigo, pensaba que eras de otra manera, pero… ¿realmente eres así de mezquina? ¡DIGO ANTE JAPÓN QUE NO TE PERDONARÉ!
Kira se puso en guardia. Mirai saltó hacia ella y lanzó una patada, pero recibió ella una antes, saliendo disparada. Rodando por el suelo hacia atrás, logró levantarse en poco tiempo, tras lo cual giró sobre sí misma dos vueltas completas en el aire para acortar su distancia con Kira y golpearla en el pecho con una patada que la echó hacia atrás. La antigua campeona del torneo contraatacó con un molinillo con sus brazos, pero Mirai lo esquivó y le lanzó una furiosa patada giratoria a la cabeza, tras lo cual ocurrió algo que dejó perplejo a todo el estadio.
La cabeza de Kira salió volando, mientras por el aire se desprendía su larga melena. Su cuello no sangraba, sino que de él emanaban cables rotos y chispeantes. La cabeza era metálica, lo que pudieron comprobar al oír su sonido al chocar contra el suelo, y la melena era una peluca.
¡No es la auténtica Kira!-exclamó Mirai mientras agarraba, agobiada, el megáfono-¡Era un robot! ¡Me disculpo públicamente! ¡Aún podemos creer en Kira! ¡Lamento profundamente lo dicho! ¡Quiero creer que ha sido un secuestro y ella es, como nosotros, una víctima más!
Entonces, la joven gótica miró a su alrededor. Todas las personas que habían caído, rifle en mano, contra el suelo, eran chicas. Iban embutidas en mallas rosas con chalecos y sobrefaldas blancas con corazones, y llevaban cascos a juego, con la visera de vidrio tintado de rojo.
¡NOOOOO!-oyeron gritar a una voz familiar.
De los laterales, por donde solían salir las chicas, aparecieron varias chicas más con la misma indumentaria y las cabezas cubiertas por cascos. Una de ellas llevaba a Narumi atada de pies, manos y cuello con fuertes cadenas.
¡Socorro!-gritaba la presentadora.
¡NARUMI!-exclamó Naoki.
La otra presentadora se dispuso a saltar, pero una mano la detuvo. Se giró. Era Hiroshi.
¡No, Naoki, no vayas, es una tram…NAOKI!-gritó.
Una cadena rodeó su cuello y lo levantó del asiento, tirando de él hacia el ring. Habían aparecido más chicas, y trataban de secuestrar al jurado. Cuando tuvieron a Hiroshi bien atado, tres de las chicas se valieron de unos lanzagarfios para ascender hasta el palco y esposar a Naoki, tras lo cual la bajaron con ellas. Se movían tan rápido que a las siete chicas les costaba alcanzarlas. Una vez estuvieron todas en el suelo, las tres que llevaban a los miembros del jurado huyeron hacia el interior de las gradas, mientras que las restantes, cerca de una veintena, se lanzaron contra las participantes.
¡Hay que capturarlas con vida!-exclamó una de las chicas vestidas de rosa.
Las participantes del torneo se pusieron en guardia. Tras un prolongado intercambio de golpes, lograron tomar la ventaja a pesar de la inferioridad numérica. Cuando vieron que llevaban cerca de tres minutos de contienda, decidieron de manera unánime ser un poco rudas: Seira se puso en el medio, hizo el pino con una mano, se abrió de piernas y giró sobre sí misma, tirando a tres chicas. Acto seguido, Scarlet lanzó un violento gancho que abatió a cuatro que estaban muy juntas. Sin perder un solo segundo, Nadia hizo una rueda en el aire, cayendo con una pierna y abatiendo a una chica, tras lo cual giró y tiró a otra más. Al ver el intento de contraataque, Apsaras se lanzó a por una chica y la abatió golpeándola con ambos pies en los hombros. Sin darles tregua, Saya giraba sobre sí misma y tensaba alternativamente brazos y piernas, despachando a cuatro más. Mirai aprovechó la reducción del grupo para golpear a la chica que más cerca tenía con el talón en el cuello, haciéndola caer lejos del resto. Quedaban cinco más, que intentaron una retirada, pero fueron presas de los ágiles golpes de Zira, que las tumbó con aerodinámicas patadas. Una vez se vieron solas ante el público, que se atrevía incluso a aplaudirles tras el susto, la que más cerca estaba del megáfono, que era Saya, lo cogió y decidió hablar.
¡Estimado público!-exclamó-¡Diciendo esto, creo que hablo en nombre de mis compañeras y, si no, les dejaré que me corrijan! Por favor, ¡quedaos aquí y llamad a la policía! Que protejan nuestro mágico altar mientras salvaguardan vuestra seguridad. Nosotras… ¡tenemos una misión que cumplir! ¡Vamos tras esas secuestradoras! ¡Recuperaremos a nuestro jurado y descubriremos qué ha pasado con Kira! Si no volvemos antes del amanecer, id a vuestros hogares y denunciad todo el caso. ¿Alguna objeción, chicas?
Se giró hacia sus compañeras. Todas asintieron y le sonrieron ampliamente. Se fueron corriendo por los pasillos por los que Narumi, Hiroshi y Naoki habían sido arrastrados. Finalmente, encontraron abierta una de las salidas de emergencia laterales. Al salir por ella, vieron cómo cargaban a los tres miembros del jurado en un enorme camión rosa y rojo, se montaban y lo ponían en marcha.
¡CORRED!-gritó Seira-¡Que no escapen!
Las siete chicas corrieron hacia el camión, que se puso en marcha. Haciendo alarde de sus habilidades para el parkour, lograron saltar y subirse a la parte más alta del compartimento de carga sin ser vistas. Apsaras se quedó atrás por tener las piernas más cortas, pero rápidamente Zira se asomó al borde y le tendió la mano. Como tenía los brazos muy largos, logró cogerla y subirla con las demás.
Gracias, Zira…-dijo Apsaras cohibida.
No hay de qué.-respondió la chica cyberpunk-¿Y esa cara? Estás bien, ¿no?
Sí, pero…-dijo la chica india-…habéis tenido que ayudarme. Tal vez vaya a ser una carga para vosotras…no soy tan alta ni tan fuerte…
¿Bromeas?-le dijo Saya mientras le ponía una mano en el hombro-¡No eres ninguna debilucha! Te recuerdo que estás en Victoria Flowers… ¡no todas las chicas deportistas pueden decir eso!
Además…-dijo Nadia-…un desliz lo podemos tener todas. Tus movimientos vertiginosos no los hace cualquiera. Y, como bien has dicho, te hemos ayudado. Estamos juntas en esto. Somos compañeras, somos colegas deportistas, somos aliadas y, probablemente, cuando todo esto acabe, también amigas, ¿no es así?
Apsaras se sonrojó y asintió con una sonrisa.
Me sigue preocupando Kira…-dijo Mirai.
Puede que la hayan atrapado, como a nuestro jurado.-respondió Seira-Seguro que está bien…sabe defenderse.
Pero…-dijo Mirai-…le he dicho cosas muy duras que no se merecía…a sus espaldas…y por una conclusión precipitada.
Has hecho lo correcto, Mirai.-dijo Saya-Es más, creo que es más que admirable el que te hayas atrevido a plantarle cara sabiendo lo fuerte que es y los ases que tenía en la manga.
¿Estás de broma, Saya?-dijo Mirai con una media sonrisa-¡Habéis sido vosotras las que habéis limpiado a su ejército! ¡Qué chicas más duras!
Gracias, gracias…-dijo Scarlet ahuecándose la melena.
Qué chula que eres…-le dijo Nadia.
Mira quién fue a hablar…-respondió Scarlet.
¡Ha molado muchísimo cómo hemos tirado a esas dos petardas contra el suelo a la vez!-exclamó Nadia.
¡Ya te digo!-respondió Scarlet mientras le chocaba la mano a Nadia.
¿Podría alguien débil subirse a una cornisa muy estrecha y golpear sin titubear a una persona armada?-preguntó Zira mirando a Apsaras.
Apsaras rió tímidamente.
¡Chicas!-exclamó Seira-¡Mirad!
Se giraron. El camión entraba en una enorme nave en medio de la nada. Aparcaron en un almacén muy amplio y oscuro.
¡Tumbaos!-susurró Apsaras-¡Que no nos vean ni nos oigan!
Las siete chicas se tumbaron y contuvieron la respiración. Sin el ruido del motor del camión, no podían hablar sin asegurarse de que no serían descubiertas. Dentro del camión había muchas chicas. Al volante había una, y en el asiento del copiloto, otra. Del compartimento de carga salieron otras seis, llevando a uno de los miembros del jurado entre dos chicas cada uno, ya amordazados y rodeados por completo de cadenas.
¡A las celdas!-exclamó una de las chicas-¡En cuanto los dejemos y hablemos de esto con la jefa, salimos a por las participantes! Seguro que no andan muy lejos…
Recordad que son nuestro verdadero objetivo…-dijo otra de las chicas.
No vamos mal del todo.-intervino una tercera-A pesar de que la réplica de esa ostentosa de Kira haya funcionado peor de lo que pensábamos, ya tenemos algo del trabajo hecho.
¡Eso significa que tienen a Kira!-susurró Mirai.
Seira le puso una mano en la boca.
¿Eh?-preguntó la chica que se bajaba del asiento del copiloto-¿Quién anda ahí?
Déjate de tonterías.-respondió la que iba conduciendo-Sólo andamos nosotras.
¡Venga, vamos!-exclamó otra de las chicas.
El grupo de chicas avanzó uniformemente, abandonando el almacén y dejándolo de nuevo solo, silencioso y oscuro.
¡Ahora!-susurró Scarlet-¡Estamos dentro! No sé qué diablos será esto, pero es nuestra oportunidad de buscar a Kira y rescatar a Naoki, a Hiroshi y a Narumi.
Las siete chicas saltaron de la parte alta del camión. Estaban pisando territorio hostil. Sin separarse y caminando con sigilo, buscaron un interruptor que iluminara la estancia. ¿Quién estaría detrás de toda aquella urdimbre?

[VF] Episodio 6: ¡Melenas negras!

Episodio 6: ¡Melenas negras!

Todas las personas iban comentando por la calle los hechos de Victoria Flowers. Era el penúltimo día del torneo y, entre emocionados por ver la final y afligidos por la llegada del final de tan emotivas fechas, comentaban y especulaban. Aquella noche, sábado, tendría lugar la segunda semifinal, cuyas protagonistas estaban decididas: Mirai Tategami y Scarlet Homura.
. . .
¡El tiempo vuela!-exclamó Hiroshi-¡Buenas noches a todos!
¡Segunda semifinal!-exclamó Naoki-¡Esto se acaba!
¡Mañana, una de las chicas se alzará con la victoria y nos deleitará con la escena más romántica en lo que va de año!-dijo Narumi.
El público estaba ansioso. Querían conocer cuanto antes a la rival de Nadia en la gran final. Hechas las presentaciones, llegadas las ocho participantes y hechas las demás cortesías, el escenario comenzó a hundirse, mostrando el flamante escenario con el que les sorprendieron la vez anterior. Como la asignación era inmediata aquel día, Mirai y Scarlet saltaron del palco sin muchos prolegómenos, cayendo, junto con Narumi, en el negro centro del área. Una vez se apartaron, emergió el amplísimo circuito de la carrera. Esta vez, tenía luces que variaban en gama de rojos, gama de rosas y gama de naranjas. Scarlet y Mirai se colocaron en la línea de salida.
¡En momentos como éste, no hay muchas palabras que decir!-comentó Narumi-¡Victoria Flowers, vigésima edición, segunda semifinal! ¡Scarlet Homura contra Mirai Tategami! ¡El combate comienza en tres…-sacó su pistola de bengalas.
…dos…-apuntó hacia la negra inmensidad que había sobre el público.
…uno…-puso el dedo en el gatillo.
…YA!-exclamó con una gran sonrisa.
La mágica señal formó un enorme corazón en el aire mientras las dos chicas salían disparadas hacia las intrincadas pruebas del circuito. El primer obstáculo era un puente luminoso que Scarlet fue la primera en pisar.
¡La ardiente Scarlet llega al puente!-decía Hiroshi.
En cuanto la chica pisó el puente, éste se escindió en placas que salieron disparadas alternativamente a izquierda y derecha. Comenzaron a flotar de lado a lado: tendrían que saltarlas en el momento apropiado para no caerse, lo que supondría perder la carrera automáticamente. Mientras Scarlet saltaba con movimientos muy calculados, Mirai, que estaba más segura al respecto, la adelantó, pues saltaba con menos miedo.
¡Mirai acomete el puente con gran soltura!-comentó Hiroshi.
Negándose a quedarse atrás, Scarlet decidió acelerar un poco y, cuando llegó a la última plataforma, tropezó. Se quedó colgando, agarrando el borde de la plataforma con las manos. Mirai, que había atravesado el puente completo, miró hacia atrás para medir su ventaja y vio lo que había pasado. Rápidamente, retrocedió y, con dos ágiles saltos, llegó hasta Scarlet, la cogió de las manos y la ayudó a levantarse. Tras ello, la cogió de la cintura y la ayudó a saltar por el puente. Una vez lo cruzaron, la soltó y echó a correr.
¡Mirad qué gesto tan bonito y tan profundo de Mirai!-exclamó Hiroshi.
Scarlet se lanzó de nuevo al circuito, intentando recortar la distancia que la separaba de Mirai. La siguiente prueba era una ondeante escalera formada por columnas que subían y bajaban de forma desordenada, obligando a las chicas a esperar el momento exacto para saltar de columna en columna. Debido a lo lento que era aquel proceso, pronto ambas chicas estuvieron a la par, compartiendo plataforma y saltando las dos a la vez a las mismas plataformas.
¡Scarlet y Mirai avanzan juntas literalmente!-comenta Hiroshi-¿Tendrán miedo de que pueda pasar algo como lo anterior?
No tengo palabras para agradecerte lo que has hecho hace un momento…-dijo Scarlet mientras saltaban prácticamente de la mano.
No hay nada que agradecer.-dijo Mirai-Somos compañeras deportistas, rivales, unidas por la fuerza del amor y la competitividad deportiva, ergo somos amigas aunque casi no nos conozcamos, ¿no es así? Si quieres agradecérmelo, tienes que terminar la carrera con todo el estilo y la belleza que una chica de tu calibre, que sé que es de gran envergadura, pueda desarrollar en estos momentos. Y, luego, tienes que darme un combate entretenido y difícil.
¡Así lo haré!-dijo Scarlet con una gran sonrisa, emocionada por las palabras de su contendiente.
La joven gótica terminó el puente cayendo de pie y con una voltereta sobre terreno firme de nuevo. Scarlet la siguió de cerca con un potente salto. Pronto, llevando Mirai la ventaja por poco, llegaron al siguiente obstáculo: una cinta transportadora cuyo mecanismo giraba en sentido contrario al que las chicas debían llevar, y lo hacía a gran velocidad. Mirai intentó correr más rápido, pero la cinta la empujaba raudamente hacia atrás. Scarlet saltó hasta la cinta, pero no tardó en verse en la misma situación. Las chicas no tardaron en tomar medidas alternativas: como si se comunicaran por telepatía, comenzaron a acometer la larguísima cinta a saltos, atreviéndose incluso a hacer volteretas, con sumo cuidado de que sus manos no se fueran muy hacia atrás durante las mismas.
¡Se pisan los talones!-exclamó Hiroshi-¡Esta carrera está más que igualada!
 Finalmente vieron el borde de la cinta: tenían que saltar al siguiente nivel del circuito, no había suelo de por medio. Mirai se armó de valor y decidió saltar la primera para adelantar a Scarlet, quien la siguió de cerca. El salto de Scarlet fue más potente y terminó llegando ella antes. Una enorme rampa descendiente se extendía ante ella. Cuando comenzó a bajar, vio que tenía otra cinta que bajaba violentamente.
¡Esto está chupado!-exclamó Scarlet.
Saltó hacia la cinta y comenzó a correr, acelerada por la cinta. Mirai la siguió de cerca. Pronto vieron la trampa que la cinta escondía: un larguísimo hueco por el que podrían caer, viéndose el riesgo aumentado por la cinta, que no les dejaba ni planificar el salto y, por si eso fuera poco, al otro lado del hueco había una rampa simétrica a la que recorrían y que subía.
¡Última prueba difícil del circuito!-exclamó Hiroshi-¡Veamos si alguna cae a las colchonetas de debajo! ¡Confiamos en que no, chicas!
Scarlet y Mirai se miraron. Ante el riesgo de caer al vacío, se cogieron de una mano, flexionaron las piernas y se lanzaron hacia delante en un potente salto que combinó la fuerza de ambas, logrando un impulso que las llevó hasta la siguiente rampa, por la que empezaron a correr hacia arriba.
¡INCREÍBLE!-exclamó Hiroshi-¡Parece una carrera por parejas más que una competición entre ambas! ¡Qué bonita está siendo la contienda esta noche!
La rampa incorporaba una cinta que las empujaba velozmente hacia abajo, hacia el hueco. Las dos chicas comenzaron a esforzarse por subir. Tras varios saltos, acelerones y demás movimientos que les fatigaron las piernas, llegaron casi arriba. Scarlet se adelantó, dándole un pequeño tirón a Mirai para que no desfalleciese en la rampa. Continuaron corriendo por un pasillo recto tras el que les aguardaba un pequeño hueco que tendrían que saltar para caer en la línea de meta. En el último segundo, Mirai alcanzó a su rival, saltando a la vez que ella.
¡BRUTAL!-exclamó Hiroshi.
Ambas cayeron a la vez en la línea de meta.
¡EMPATE!-comentó Hiroshi-¡Esta noche es MEMORABLE! ¡La grabación de esta carrera pasará a la historia de Victoria Flowers! ¡Saltad al centro, heroínas del amor!
Scarlet y Mirai se tiraron hacia el hueco del centro del escenario mientras el circuito se hundía, dando paso al ring, con la valla rota de la noche anterior ya reparada.
¡Es hora de la pelea!-exclamó Naoki-¿Estará tan igualada como la carrera? ¿Se tumbarán la una a la otra? ¡Sería demasiado para una sola noche, pero nunca se sabe! ¡Combatientes, daos la mano!
Scarlet y Mirai se aproximaron, se dieron la mano y chocaron sus puños.
Me ha encantado esta carrera.-dijo Scarlet-La nobleza con la que has actuado te distingue como una deportista de verdad. Me alegra ver que todavía existimos las personas que tenemos clara la posibilidad de la coexistencia de rivalidad y amistad.
Todas las rivales son amigas inestimables.-dijo Mirai-Hay sentimientos que fluyen más intensamente en la batalla, así que…¡vamos a enseñárselos al mundo!
Scarlet asintió con una gran sonrisa que Mirai le devolvió. Se retiraron de nuevo a sus posiciones.
¡Boxeo contra Taekwondo! ¡Brazos contra piernas!-exclamó Naoki-¡Parece cosa del destino! ¿Cómo acabará esta encarnizada pugna? ¡Lo veremos en lo sucesivo! ¡Que gane la mejor! ¡El combate comienza YA!
Scarlet y Mirai corrieron la una hacia la otra. La joven gótica se agachó, esquivando un violento derechazo de su contendiente. Aprovechó el segundo que quedó desprotegida para asestarle una patada debajo de las costillas, desequilibrándola y dándole la oportunidad de lanzarla contra una valla con una patada giratoria.
¡Ambas empiezan fuerte!-exclamó Naoki-¡Por casualidades de la vida, a Scarlet, boxeadora veterana, le ha tocado en sus dos intervenciones contra expertas en el uso de técnicas de patada! ¿Tendrá Mirai la misma suerte que Seira?
Scarlet se alejó de la valla y esquivó una patada de Mirai. Acto seguido, la embistió con una combinación de puñetazos.
¡Estamos muy cerca de la final!-exclamó Scarlet-¡Lo siento, Mirai! ¡Searing…
Scarlet se agachó y apretó un puño, envolviendo su cuerpo en un aura roja.
…STAIRWAY!-exclamó.
Soltó un gancho alto a la vez que se levantaba, arrollando a Mirai con un enorme chorro de fuego ascendente que la lanzó por los aires.
¡Qué pronto ha sacado Scarlet un as de debajo de la manga!-exclamó Naoki-¡Es la determinación, el deseo de llegar a la final!  Me recuerda tanto al año en el que yo participé…
Scarlet corrió raudamente hacia Mirai y, cuando estuvo debajo de su cuerpo, saltó para estamparla contra el suelo de un puñetazo descendente, pero fue parado por la planta de un pie de Mirai, quien soltó una patada para empujar hacia atrás a su rival, cayendo ella de espaldas y rodando hacia atrás para levantarse. La joven mestiza se estabilizó en el aire, cayó de pie y se lanzó de nuevo al ataque, corriendo hacia Mirai haciendo eses. Ante la agilidad de Scarlet al serpentear de esa manera, la chica gótica quedó al descubierto al no haber podido frenar a su contrincante, recibiendo un fuerte puñetazo que la hizo chocar de espaldas contra una valla.
¡Qué forcejeo!-comentó Naoki.
¡Es mi oportunidad!-gritó Scarlet.
Se lanzó corriendo a por Mirai para empujarla fuera del ring. Al ver las intenciones de su rival, Mirai se ladeó en el último segundo, cuando fue demasiado tarde para Scarlet para frenar, golpeándose de frente contra la valla. La chica de sangre inglesa vio que había cometido un craso error. La larga pierna de Mirai la golpeó en la espalda, haciéndola resbalar por la valla.
¡NO!-exclamó Scarlet.
Dobló las piernas para no tocar el suelo con los pies y agarró la valla con las manos, impulsándose de nuevo hacia dentro del ring.
¡Maravilloso!-exclamó Naoki-¡Este combate puede acabar siendo tan histórico como la carrera!
Nada más puso de nuevo los pies en el ring, Scarlet tumbó a Mirai con un fuerte puñetazo, dejándola sentada. Tras ello, le dio dos puñetazos cruzados con el brazo izquierdo, dejándola en el suelo.
¡Qué potencia!-gritó Naoki-¿Estará Mirai capacitada para continuar?
Como activada por un resorte, Mirai puso las manos en el suelo y se impulsó con una patada hacia delante con ambos pies, golpeando pesadamente a Scarlet, que cayó al suelo pero rápidamente apoyó las manos para levantarse. Mientras la joven gótica se recuperaba de la patada volviendo a su guardia, Scarlet se levantó, giró sobre sí misma y la embistió con un puñetazo. Tras ello, se puso en guardia de combate, apretó el puño que tenía más atrasado, se concentró y comenzó a brotar fuego de él.
¡Homura…-exclamó Scarlet.
De su puño se sustentaba una enorme bola de fuego de la que rezumaban brillantes llamas.
…STRIKE!-gritó.
Destensó su cuerpo, soltando el brazo y lanzándose hacia Mirai con aquella enorme masa ardiente en el puño.
¡Tears’…-exclamó Mirai mientras su cuerpo se rodeaba de un aura violeta.
La joven de negro giró sobre sí misma y puso sus manos frente al puño cargado de Scarlet.
…SEA!-gritó.
¡DOS FUERZAS ENORMES VAN A CHOCAR!-gritó Naoki-¡PREPARAOS PARA LAS LUCES!
Un enorme chorro de tinieblas fue lo que se encontró el puño de la joven mestiza al intentar impactar. La masa ígnea explotó mientras la oscuridad penetraba entre las llamas, acercándose a la boxeadora como si fuera una ola…una ola que la abatió y la dejó estática por unos segundos, momento que Mirai aprovechó para saltar y apuntar hacia su rival con una pierna encogida.
¡Huntress’…-exclamó, cargando su pierna con energía.
La joven parecía aún más siniestra con el aura violeta y se acercaba peligrosamente a Scarlet, que se movía con dificultad.
…PRIDE!-gritó.
Soltó una brutal patada con la pierna cargada, liberando un enorme rayo a la vez que golpeaba con el pie entre las clavículas de su oponente, causando una explosión en forma de pilar ascendente. Cuando el humo se disipó, pudo verse a Scarlet cayendo en picado al suelo.
¡Un golpe de gracia sin lugar a dudas!-exclamó Naoki-¡Scarlet queda incapacitada, lo que significa que Mirai pasa a la final! ¡ENHORABUENA!
El público aplaudió y vitoreó a la chica, que se dirigió hacia Scarlet para ayudarla a levantarse.
He sentido el calor de tus llamas, tanto en el combate como en mi corazón.-dijo Mirai-Me encantas, espero que seamos grandes amigas a partir de ahora.
Me he sentido tan cálida, tan feliz y tan emocionada en esta ronda que ahora mismo no me duele nada haber perdido.-dijo Scarlet con lágrimas en los ojos-Es la primera vez que hago una amiga gótica, espero enriquecerme con ello y aprender de vuestro universo.
Te enseñaré todo lo que quieras saber.-Mirai le respondió con una sonrisa-No conozco a mucha gente que haya salido del país, así que podré aprender de ti yo también.
¡Qué bonito!-exclamó Naoki-¡Puedo ver el brillo de la amistad en sus ojos!
¿No te recuerda a algo?-preguntó Narumi-Tú y yo nos conocimos en Victoria Flowers, ¿lo recuerdas? Nuestra amistad nació en el ring…lástima que las dos nos quedáramos fuera en las semifinales…
Lo recuerdo como si fuera ayer…-dijo Naoki contenta-¡es hora de las calificaciones!

Las chicas se quedaron mirando al jurado desde el centro del escenario: Hiroshi dio 10/9.5 a Mirai y 10/9.5 a Scarlet, Naoki dio 10/10 a Mirai y 10/10 a Scarlet y, para acabar, Narumi dio 10/9 a Mirai y 10/9 a Scarlet. Mientras se sucedían los aplausos, los comentarios finales de la velada y demás hechos habituales en la semana de Victoria Flowers, el público volvía a emerger junto con las chicas y el jurado. Finalmente, la gente comenzó a retirarse. Sólo quedaba el domingo para que acabara la semana y, con ella, el torneo…en la final, se enfrentarían Nadia y Mirai… ¿cómo acabarían los juegos? Tanto las chicas, como el público, como el jurado, ardían en deseos de verlo…