miércoles, 17 de septiembre de 2014

[WCIII] Episodio V: Contraviniendo

REACTION
WORLDS COLLIDE III
Episodio V · CONTRAVINIENDO

¡Genial!-comentó Metallurgy con una sonrisa-Creo que es la primera buena noticia que recibo en mucho tiempo. ¡No sabía que tuvieras una relación! ¡Enhorabuena a los dos!
Dalton y Marah sonrieron.
Mi nombre es Chiaki Mitoge, aunque todos me llaman Obulgi o Marah.-saludó la joven-La explicación básica de quién soy y de cuál es mi cometido es lo que Dalton os acaba de decir: somos pareja sentimental y, además, trabajamos juntos. Oficialmente, no soy ni jamás he sido miembro del ejército…oficiosamente, soy un alto cargo.
Mientras hablaba, los que la acababan de conocer apreciaron en ella un tono de voz dulce, amable y melodioso, así como una gesticulación manual y unas expresiones faciales llenas de cariño, lo cual, combinado con algunos rasgos aniñados de su rostro, hacían que les recordara a Metallurgy. No podían fiarse de las apariencias ni del comportamiento de su primer encuentro, pero no dejaba de aparentar ser buena persona, si bien no sabían si lo era o no. Parecía muy maternal y candorosa, pero seguían sin conocerla. No obstante, el propio Dalton acababa de confirmar que esa chica y él estaban saliendo juntos, y él sí que no tenía motivos para mentirles ni traicionarlos, pues eran compañeros.
Eso parece interesante.-dijo Freya con una sonrisa pícara-¿Sois tan amables de contárnoslo? Al fin y al cabo, somos cómplices del golpe de Estado…
¡Vaya!-exclamó Marah muy entusiasmada-¡Así que éstos son los guerreros que te ayudaron a abrir las alcantarillas y a derrocar a los políticos corruptos!
No del todo.-respondió Dalton-Las alcantarillas las abrió Nikola sin mi ayuda…
…aunque Freya hizo buena parte del resto.-dijo Nikola rascándose la nuca.
No seáis modestos.-dijo Freya-Yo nunca lo he sido: si habéis hecho algo de lo que os podáis enorgullecer, hacedlo. Por mucho que la sociedad se empeñe en lo contrario, eso no significa hostigar ni pisar a los demás. Ambos habéis luchado muy bien, cada uno en su lado y ahora juntos de nuevo.
Increíble…-suspiró Marah-…tenía muchas ganas de conocer a estas personas, sobre todo desde el golpe de Estado en el que no pude participar por lo súbito del plan y por no estar cerca de la ciudad a causa de una misión. ¡Son todos muy altos!
Se fijó en aquel heterogéneo grupo. Todos eran más altos que ella y, en orden creciente, veía a Dalton, Nikola y Yurika, de aproximadamente la misma estatura, superados por Itami, quien a su vez parecía pequeño al lado de Ibara, superada por poco por Aquanika, Metallurgy y Yamiyuki, cuyas alturas eran prácticamente iguales…y, finalmente, Freya, quien era sorprendentemente más alta que todos los demás.
Tú tienes que ser la líder, ¿verdad?-le preguntó a Freya mientras se le acercaba.
No me gusta mucho jerarquizar nuestra misión, pero supongo que ése es mi rol.-respondió ella-Mi nombre es Freya.
¿Dices que no te gusta jerarquizar y luego nos atas a todos con chantaje cruel y despiadado?-preguntó Aquanika.
Querida, creo recordar que quedamos en que ya se habían acabado estos episodios de rebeldía, ¿no es así?-le respondió Freya, tras lo cual volvió a mirar a Marah-Ella es la doctora Aquanika Vinokourov, una miembro muy importante de nuestra…división de inteligencia. No es mala persona…no al menos si la comparas con el resto de nosotros.
Yo soy Yamiyuki Kuroi.-se presentó el joven de ojos rojos-Doctor asociado, supongo.
¡Metallurgy Watanabe!-la chica de cabello blanco saludó con sus brazos-Cabeza de la división de logística, imagino.
Me llamo Ibara Kasumidai.-se presentó con cierta reticencia la pelirroja-Y ésta es mi mascota, Itami Kirishima. Somos del servicio de mercen… ¿seguridad?
Yurika Kurosu.-se presentó la guapa adolescente-Alumna aventajada gozando de una fabulosa beca de prácticas.
¡No olvidaré vuestros nombres!-dijo Marah con una sonrisa-¿Sois una empresa? ¡Qué profesionales!
No, no lo somos.-dijo Freya encogiéndose de hombros-¿Lo parecemos?
Pues…-Marah se paró a pensar-…lo cierto es que sí.
La verdad es que me halaga que alguien tenga esa opinión.-respondió Freya-Eso significa que nos coordinamos y trabajamos bien.
Los demás se pararon un momento a pensar en lo que acababa de decir, dándose cuenta de la creación y la evolución de las relaciones entre los diferentes miembros de ese numeroso, heterogéneo y poco integrado grupo.
Bueno, os debemos una explicación, ¿no?-preguntó Marah-Veréis, yo también soy…bueno, ya sabéis, superdotada. Como Dalton y Nikola, mis estudios crecieron a una velocidad desmedida en comparación con mi edad desde que apenas era una niña, por lo que aproveché para formarme en…-tragó saliva-…diversas disciplinas. Actualmente soy una experta en salud, y se me tiene como a la líder nacional en técnicas de prevención y curación de enfermedades: estoy capacitada para pasar consultas médicas de todas las ramas, realizar servicios de enfermería y de todo tipo de terapias actuales y antiguas, tanto físicas, como farmacológicas como basadas en el Ether. Además, soy una de las pocas personas que quedan vivas en Japón que domina las artes marciales, por lo que el ejército vio en mí un buen fichaje. Como Dalton y yo somos pareja, decidimos trabajar juntos para afianzar nuestra relación y tener unas ganancias que compartir para nuestra futura vida familiar. Así, mientras él escalaba en el terreno político y en el militar, yo decidí hacerme médico del ejército, tanto de consulta como de campo, para que nuestros trabajos fueran frecuentemente en común. Cuando la corrupción venció a la justicia, la única persona que no había sucumbido en todo el Gobierno decidió actuar…
…y así fue…-continuó Dalton-…como empecé a reunir y entrenar a un grupo selecto de soldados que se convirtieron en mi guardia personal secreta. Realmente nunca he necesitado que me protejan, pero sí conviene tener apoyo humano en una situación que amenaza guerra, por lo que decidí aprovechar esta nueva fuerza para contrarrestar la guerra civil que podría haberse levantado. Afortunadamente, nunca hubo tal guerra, y las circunstancias se mantuvieron desfavorables hasta que, con la apertura de las alcantarillas, decidí dar el golpe de Estado que tenía pensado como alternativa a ir a la guerra, ambas opciones con el fin último de erradicar la corrupción en el sentido más…bélico…de la palabra. Lo demás ya lo sabéis, salvo el detalle de que la fecha del golpe de Estado fue una en la que mi guardia personal secreta se encontraba fuera por motivos de causa mayor. Me gusta ser precavido, así que puse dos tapaderas: a la de mi ejército para la guerra le puse la de “guardia personal secreta”…y a la de mi guardia personal secreta le puse la de la inexistencia. Marah y nuestros amigos han estado demasiado bien vistos como para que desconfiasen de ellos.
Bueno, ahora ya sabemos que esa cofia no es un simple complemento.-comentó Yamiyuki con una sonrisa-Me ha parecido una lucha espléndida la vuestra a lo largo de este tiempo de tiranía y corrupción que habéis sufrido. Y, Marah, muchas gracias por las dos veces que nos has ayudado.
¿Dos?-Marah se extrañó.
Todos os vimos cuando obrasteis la contención antes de que embarcáramos en la nave de nuestros supuestos compañeros diplomáticos.-respondió Dalton.
Justo en ese momento nuestros visores estaban sufriendo interferencias por culpa de una mano enemiga.-explicó Marah-Distinguíamos actividad y seres vivos en el suelo, pero no pudimos ver de qué o de quiénes se trataba…pero has resultado ser tú. Hemos tenido mucha suerte.
Muchísima.-corroboró Dalton-Lamento que nuestro reencuentro no sea tan ceremonioso ni tan íntimo como me hubiera gustado después de tanto tiempo lejos de la persona a la que amo, pero las circunstancias son imperantes…
Tranquilo…-respondió Marah-…estamos trabajando, al fin y al cabo. Hay cosas más importantes que nuestros caprichos personales ahora mismo. En cualquier caso, tras esta reagrupación, deberíamos pensar cómo acometer el problema que supone la generala Nokanys Lithzaladrell: nos está amenazando directa e indirectamente, pues está contra los humanos, lo cual es una amenaza directa, y contra su planeta, lo cual hace peligrar la diplomacia que tanto nos ha costado construir y nos pone en riesgo de manera indirecta.
No termino de comprender por qué hay tal diplomacia si ellos nos odian…-dijo Yurika.
Son arrogantes, pero también buenos pensadores.-le respondió Marah-Hemos podido llegar a un acuerdo, un tratado de paz, una serie de acuerdos de mutuo respeto y no intervención: a nadie de aquí se le ocurriría levantarse contra ellos, pero sí al contrario, por lo que decidimos incentivarlos para que ni siquiera lo pensaran. A cambio de dejarnos en paz, ellos pueden comprar maquinaria, tecnología y bienes, así como contratar a personal cualificado a precios muy bajos, lo cual puede impulsar su economía mientras nosotros estamos a salvo. Además, los que van a trabajar a su planeta reciben buenos sueldos y no están confinados en él, pues hemos establecido una línea de transporte bidireccional y sistematizada.
No obstante, la generala Lithzaladrell está fuera de esa línea, formando un triángulo con ella…-dijo Dalton-…un triángulo muy peligroso.
Cierto.-asintió Marah-Creo que vamos a salir a buscarla. Al fin y al cabo, vosotros habéis aguantado juntos mucho tiempo y tenéis más que suficiente para defenderos…
No, Marah…-dijo Dalton cogiendo una de sus manos enguantadas-…sabes que no quieres eso.
Quiero quedarme contigo…-respondió la joven-…no obstante, eso sería muy egoísta por mi parte.
Te recuerdo que comando este ejército subrepticio.-dijo Dalton-Creo que voy a modificar tu contrato. Y no es una orden falsa para que no nos separemos…de verdad necesito tu cooperación. Tus conocimientos médicos son necesarios, y es urgente.
¿Alguno de vosotros está herido?-preguntó Marah sorprendida.
No, no se trata de eso.-respondió Dalton-Sólo alguien con tus habilidades sanitarias y biomédicas podría participar en la investigación científica que acabamos de abrir por el bien de nuestra misión.
¿De qué se trata?-Marah se ajustó las gafas.
Se trata de Ayako.-respondió Dalton-Por fin la hemos encontrado.
¿Se encuentra herida?-preguntó Marah alzando la voz-¿Enferma? En cualquier caso… ¿dónde está? Me alegro tanto de que haya vuelto…
Era el sistema de seguridad de la nave…el que mencionó la generala.-respondió Dalton-Una criatura totalmente robotizada con una personalidad demasiado humana…humana, que no benevolente. Está en estado crítico…hubo un punto en el que casi pensamos que iba a igualar fuerzas con Nokanys, pero ella casi la destruye por completo. Nikola ha desarrollado un sistema de control de maquinaria inteligente por fluidos y, gracias a dicho invento, la hemos reprogramado dos veces, una temporal y superficial, y otra…aparentemente profunda. Necesitamos que nos ayudes a devolverla a su estado original.
¿No la han convertido en un robot?-preguntó Marah-Ese trabajo es más propio de ingenieros, como tú. Daría cualquier cosa por ayudar a Ayako, y, de hecho, lo voy a intentar, pero…
No es un robot cualquiera.-dijo Dalton-Es un bio-androide, una especie de híbrido…en cualquier caso, te escribiré un dossier completo que tendrás en tu base de datos cuanto antes.
Está bien.-asintió Marah-Acepto la misión. ¿Qué he de hacer?
Venir con nosotros.-respondió Dalton-Hay un lugar que no hemos visitado todavía: el hospital Furuhana. Es el más grande de todo Japón, está en esta ciudad y…tiene un gigantesco laboratorio biológico entre sus instalaciones. Podemos ir a comprobar la situación, pedir ayuda, buscar suministros, establecer una base de trabajo y…también investigar para tu anterior misión de arresto: Arianelle Blanchoret trabaja o, al menos, ha trabajado allí.
Será lo que haremos, pues.-Marah se irguió e hizo un saludo militar que Dalton le devolvió-¿Qué hará el resto entonces?
Chicos…-Dalton alzó la cabeza y miró a los gigantescos robots-…perdonad por esto. Hace tanto que no nos vemos y os tenemos aquí, observando y escuchando sin más. Creo que es hora de ponerse manos a la obra. Me encantaría que bajaseis de esas máquinas para daros un abrazo, pero el tiempo apremia. Que dé un paso al frente quien esté dispuesto a participar en una misión de busca y captura contra la generala Nokanys Lithzaladrell.
Absolutamente todos los robots armados gigantes dieron un paso al frente. Dalton hizo un saludo militar. A su lado, Marah lo imitó. Los robots se lo devolvieron.
¡Bravo, soldados!-exclamó Dalton-¡Bravo, amigos! ¡Celebraremos esto cuando hayamos solucionado el problema de esa persona de intenciones dudosas! Sólo os pido dos cosas…que la traigáis viva…y que todo os salga perfecto, sin bajas ni lesiones. ¡Alzad el vuelo y romped filas en el aire!
Los acompañantes de Marah en el asalto de la nave se retiraron, perdiéndose velozmente en el horizonte.
Bienvenida a tu nueva misión, Marah.-dijo Dalton tendiéndole una mano-Confío en ti lo suficiente como para poder simultanearla con la anterior.
Alcanzaré todas las metas que nuestro ilustre jefe plantee.-Marah sonrió y agarró la mano del chico.
Nikola no pudo evitar alegrarse y aplaudir. Lo siguió Metallurgy, justo antes de Yurika. Mirándose con complicidad, Yamiyuki y Freya también aplaudieron. Ibara, Itami y Aquanika no vieron motivos para hacerlo.
Y, tras este momento tan romántico…-dijo Freya-…hablemos del “con lo bien que me había quedado” de ese tipo desconocido.
Ese hombre…-Metallurgy se agarró un brazo y miró hacia el suelo.
¿Qué pasa con ese hombre, Metallurgy?-preguntó Freya.
¡Él puede ser el artífice de lo que ha pasado con Ayako!-apremió Nikola-¿Puedes decirnos algo de él?
Ese hombre…-susurró Metallurgy-…es la única persona de este mundo que se ha ganado…mi…mi…mi odio.

martes, 16 de septiembre de 2014

[WCIII] Episodio IV: Fuera

REACTION
WORLDS COLLIDE III
Episodio IV · FUERA

¡Ya lo habéis oído!-exclamó Dalton, que caminó hacia la recién llegada y se unió a ella en su labor-¡Quedáis todos detenidos! ¡Formad una fila india con las manos en alto! ¡Tirad todas vuestras armas!
Arianelle Blanchoret, -comenzó a enumerar la joven mujer que acababa de aparecer- Zeldash Er’Tringk, Shiroi Kamiyama, Verónica, Ikaruga Otonashi, Ayame Rei, Yuu Hiwatari y Suiri Sumitomo, ¡quedáis bajo arresto! ¡Se os acusa de corrupción, usos ilegales de la ciencia y crimen organizado! ¡Tenemos pruebas! ¡Por el bien de todos, abandonad la lucha sin resistencia!
Nokanys avanzó desde detrás de Freya y los demás para ponerse ante la mujer, que seguía acompañada por Dalton.
Es una diplomática del otro lado.-dijo Dalton-Es bastante violenta, pero creo que nos escuchará.
¿Esa matarife es una diplomática?-preguntó Ibara por lo bajo-No quiero ni imaginarme cómo son los sicarios en su planeta…
La conozco.-contestó la chica que había llegado escasos instantes atrás-Es la generala Nokanys Lithzaladrell, ¿verdad?
Verdad.-respondió Nokanys-Lamento comunicarte que el arresto del coronel Zeldash es improcedente…está muerto.
¿Hay pruebas?-terció Dalton.
Lo he matado yo.-dijo Nokanys-Lo atraje hacia mí enviándole varios mensajes. Muchos son los años que han pasado desde que lo conocí…pues formamos o, mejor dicho, formábamos parte del mismo ejército. Nuestra justicia ha obedecido la legislatura vigente, castigándolo por su reconocido delito de alta traición.
¿Alta traición?-preguntó la joven.
Los soldados de esta nave rechazan todo tipo de relación diplomática con los humanos, cuando se supone que tenemos vínculos políticos y pactos de mutuo respeto gracias al jefe Dalton y otras figuras políticas, tanto de este lado como del mío.-informó Nokanys-Han rescindido nuestros acuerdos firmados y han trabajado con estos...corruptos…entre los que veo que hay humanos, demonios y monstruos…para la destrucción tanto de humanos como de habitantes de nuestro planeta. El coronel Zeldash Er’Tringk capitaneaba esta nave, y la noble justicia de nuestro planeta se ha impuesto sobre él. Ha sido todo un honor, un orgullo y, sobre todo, un inmenso placer el haber podido matarlo con mis propias manos en un necesario ensañamiento.
Dice, generala, que se ha hecho con el control de esta nave porque estos congéneres suyos que la regentaban rechazaban la diplomacia con la Tierra.-atacó Dalton-Sin embargo, odia confesamente a los humanos.
Y os sigo odiando.-dijo Nokanys-No es justo para nosotros que una especie tan inferior comparta el Universo con nosotros. Según vuestra jerga estadística…nos baja mucho la media. No obstante, puedo, si lo considero oportuno, aferrarme a la legislación para adjudicarme carta blanca para hacer cuanto me venga en gana: quería matar a ese viejo zorro de Zeldash, y no sólo no es punible, sino que, encima, aun odiando la actual forma de gobierno de mi planeta, me he ganado OTRA condecoración militar.
La chica que estaba con Dalton abrió la boca para hablar, pero Nokanys la cortó tajantemente.
Y no, no puedes emprender acciones legales contra mí.-dijo la generala con seriedad-La justicia del planeta Tierra es para los humanos, y la de mi planeta para nosotros. La única forma contemplada por los tratados de que vuestra justicia pueda perseguirnos es bajo la circunstancia de que nosotros perjudiquemos directamente a uno o varios humanos, lo cual no ha sido así. Y antes de que vuelvas a abrir la boca, que te estoy viendo, te recuerdo que todos los humanos que hay aquí están vivos y coleando. En pocas palabras: soy una falsa diplomática y no podéis arrancarme de mi abrazo legal. Lo siento…ah, no.
Generala Nokanys Lithzaladrell…-dijo la joven-…acaba de declarar la guerra a nuestros pactos. ¿No es eso también un delito de traición? Me está obligando a arrestarla.
No he hecho nada.-respondió Nokanys-¿La libertad de expresión es un delito? Vamos, decidme que me odiáis: me da igual, sois libres de decirlo así como yo también lo soy.
No creo que a estos arrestados les dure mucho más el respeto por esos robots francotiradores apuntándoles para que no se muevan.-respondió la joven-Tengo prisa. Mejor acompáñenos y tendremos un juicio.
¡Ja!-exclamó Nokanys-¡No te lo crees ni tú! ¡Yo sólo quería volver a mi puto planeta y, para una jodida nave que me encuentro dispuesta a hacerlo, ha resultado estar llena de escoria! Pensaba que matando a Zeldash podría hacerme con el control de esta nave, pero…dos pasillos después, me encontré un juguete cubierto de algo que parecía sangre pero no olía como tal, con tal suerte de que se le secó en un abrir y cerrar de ojos y, acto seguido, comenzó a atacarme con una fuerza inesperada. ¡Esto es de locos! ¡Me largo!
No puedes hacer nada, estúpida.-dijo Shiroi con sorna-Nuestros sensores nos han informado de que Ayako ya no está en la nave, lo cual os deja con…ahora mismo, tres minutos y medio antes de la autodestrucción. ¡Buen viaje!
Shiroi abrió la mano y dejó salir de ella un gran chorro de luz blanca que deslumbró a todo el mundo el tiempo suficiente como para permitir la huida rápida de todos los enemigos, que contaban con un sistema de escape de emergencia que se selló tras ellos. Cuando la luz se hubo disipado, los aliados se encontraron los unos con los otros, sin ningún rastro de sus enemigos…ni de Nokanys, quien, al parecer, se había teletransportado.
¡Compañía!-exclamó Aquanika, que estaba en la parte trasera y se había asomado a la puerta por la que habían entrado-¡Quieren impedir que salgamos a tiempo de este sitio!
¡Y esa perra del ejército extraterrestre se ha esfumado!-bramó Freya-No sé si alegrarme por no tener que sufrirla o preocuparme por no haber podido deshacernos de ella y de los problemas que nos pueda dar más adelante…
¡Es hora de ponernos serios!-exclamó la chica desconocida.
Entonces repararon en ella: estaba delgada y ostentaba una complexión bastante trabajada. Era menos alta que cualquiera de los presentes, pero, aun así, muy alta en comparación con la mujer promedio. Su piel era bastante pálida, y su cabello, castaño claro, estaba cortado en capas y le caía lacio por detrás y por los lados hasta la altura de los hombros. Iba ataviada con una camiseta de manga corta de color azul marino, reforzada con una pieza de armadura pectoral y de hombros de color gris azulado con luces rojas. De cintura para abajo, una falda corta hasta por encima de sus rodillas, de color marrón y recubierta con placas metálicas plateadas y redondeadas atada con un cinturón de color marrón muy oscuro.  Desde debajo de sus rodillas hasta la planta de sus pies, llevaba unas gigantescas y desproporcionadas botas metálicas de aspecto muy tosco y pesado con forma de tronco de pirámide cuadrangular que terminaban siendo mucho más anchas que su cuerpo en sí, terminadas en una articulación con una placa que recubría su pie y le permitía moverlo a voluntad. Las placas de refuerzo de tonos metalizados que había en aquel calzado tan peculiar alternaban con el fondo gris marengo y azul de las botas como si fueran una serie de compuertas. Sus ojos, de color marrón amarillento, eran muy grandes y redondeados, y se hallaban cubiertos con unas grandes gafas redondas de montura fina, salvo alrededor de las lentes, donde parecía haber máquinas en forma de aros concéntricos. Sobre la cabeza llevaba una cofia bastante grande de color blanco con una cruz roja, y sus manos estaban cubiertas por unos guantes metálicos con un redoble cilíndrico a la altura del inicio del antebrazo. Salió hacia el pasillo y vio a varias hordas de soldados robóticos creados con tecnología extraterrestre, así como una serie de criaturas que desconocía, que algunos de los aliados reconocieron rápidamente como demonios menores.
¡Tenemos poco tiempo!-exclamó Dalton mientras corría tras la chica-¡Limpiemos el camino y salgamos de aquí!
Hemos hecho que la nave baje de altura, así que seguimos en la troposfera.-dijo la chica-Saltar por las ventanas será factible, teniendo en cuenta que están los demás fuera con robots de combate de unos quince metros cada uno.  No obstante, ahora…
La chica cortó el paso de los soldados robóticos y comenzó a lanzarle hermosas y demoledoras patadas.
¡Esa chica es buena!-exclamó Freya mientras lanzaba rayos de luz contra los demonios-Su forma de pelear me quiere recordar a la de Yurika, pero con una inercia mucho mayor debido a esas botas gigantescas…
¡Desplegando M.W.S.!-exclamó Dalton-¡A por ellos!
Dalton materializó aquella arma enorme de brazo con la que se enfrentó a Metallurgy en los inicios de aquel caos. Con ella, comenzó a dar buena cuenta de los enemigos. Motivado por la presencia de su mejor amigo, Nikola lo siguió de cerca y apretó los puños frente a un robot armado que intentó golpearle. La imagen de sus compañeros luchando por la seguridad de Ayako, el recuerdo de Metallurgy guardándola en una cámara de contención y la posibilidad de un posterior tratamiento inundaron su mente y lo motivaron generosamente.
¡RAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAGH!-gritó mientras se lanzaba a por los enemigos.
Comenzó a despacharlos a puñetazos con una energía y una pasión que no todos los días mostraba. Uno de los robots esquivó dos puñetazos, por lo que dio una voltereta hacia el frente y se dejó caer con el talón sobre él, dejándolo en el suelo el tiempo suficiente como para arrancarle un brazo haciendo palanca con una brutal llave. Desde el suelo vio a Yurika, que estaba lanzando rápidas y resbaladizas combinaciones de patadas bajas, desequilibrando a los robots para dejarlos a merced de Metallurgy, que les causaba irrecuperables abolladuras con sus increíbles golpes. Ibara había sacado una cadena con una cuchilla atada en el extremo y se estaba divirtiendo con los demonios, acuchillándolos mientras Itami les disparaba con una escopeta recortada.
¡Hah!-oyeron gritar a la chica que, sin muchas explicaciones, se había unido a ellos-¡Hah! ¡Yah!
Pivotando elegantemente, lanzaba vigorosos manotazos y puñetazos contra los pocos robots restantes. Yamiyuki y Aquanika se lanzaron contra los demonios, que superaban en número a las máquinas, y los abatieron con patadas y armas blancas, respectivamente.
¿Un ataque cuádruple?-les ofreció Yurika mientras saltaba hacia ellos.
¡Eso está hecho!-exclamó Metallurgy, que le había salido al paso en el aire.
Yamiyuki y Aquanika se miraron. Él sonrió con suficiencia, mientras que ella miró al suelo con asco.
Con sus movimientos, habían logrado formar una cruz alrededor de los demonios. Yurika convirtió una de sus piernas en un pesadísimo látigo de cadena de varias colas, dejándolo caer contra las criaturas a la vez que Metallurgy acentuaba el impacto vertical de dicho golpe clavándolos en el suelo con una gigantesca pistola de remaches. Viendo una clara oportunidad, Yamiyuki creó un potente campo magnético que hizo que los remaches se deformaran dentro de los cuerpos de los demonios, clavándose en sus entrañas desde distintos puntos y dando a Aquanika suficiente tiempo como para hacer llover sobre ellos una columna de espadas que había alzado con un hechizo de suspensión.
¡Un gran espectáculo!-los elogió Freya-¿Nos largamos ya? ¡Queda un minuto!
Todos asintieron.
¿Cuál es la ruta más segura de escape?-preguntó Dalton.
Los ventanales grandes que hay en el recibidor son una buena opción.-respondió la joven misteriosa-¡Tendremos que bajar bastantes pisos!
¡No hay tiempo que perder!-exclamó Dalton mientras se adelantaba junto con la chica-¡Sigámosla!
Conforme bajaban las escaleras, vieron a un enorme monstruo taponándolas.
¡Mierda!-oyeron exclamar a Itami-¡No hay tiempo para jugar!
Como si obedeciera una orden, la joven que encabezaba el grupo en aquel momento miró fijamente a la criatura, que desconocía por completo, pero que reconocía como enemiga. Tocó un poco sus gafas y de ellas salió un ingente rayo de luz que cambiaba constantemente de color y que redujo a cenizas al demonio.
No sé qué era eso, pero ahora es historia.-dijo la chica mientras seguía bajando las escaleras.
¡Veo una comitiva!-avisó Yurika, que oteaba la pequeña franja visible de la planta a la que necesitaban llegar-¡Creo que han descubierto por dónde queremos salir!
¡Los demás nos están siguiendo!-informó la chica-¡Romperán las ventanas y nos sacarán!
¿Estáis todos juntos?-preguntó Dalton, que corría a su lado-¿Sakurada, Suono, Kanami…?
Hemos venido todos juntos.-le respondió la chica-Somos lo último que queda de la política japonesa actual. Tenemos que revivir el país…
¡Y también tenemos que pensar en qué demonios vamos a hacer con todo ese ejército que nos espera!-terció Nikola.
¡Tengo una idea!-gritó Metallurgy cuando ya habían llegado a donde los estaban esperando.
Con sus aros transportadores, Metallurgy sacó un terminal de ordenador muy tosco que se ató al pecho con una correa y una inmensa rueda con varios apéndices que pendía de su espalda.
¡APARTAOS TODOS!-gritó-¡ESTO VA A SER PELIGROSO SI NO LO HACÉIS! ¡TÉCNICA ESPECIAL DE POTENCIA MÁXIMA!
Pulsó un botón del terminal y la rueda se escindió en siete fragmentos redondos que se colocaron sobre su cabeza verticalmente, formando una hilera.
Tienen forma de…-observó Freya-… ¿diodos LED gigantes?
Apuesto a que lo son…-le respondió Yamiyuki.
¡ARCOIRIS LED DE POTENCIA!-exclamó Metallurgy tras teclear una secuencia de activación en el terminal.
Siete enormes emisores de luz con los colores del arco iris se encendieron, y alcanzaron una intensidad luminosa tal que la soltaron en forma de siete enormes rayos que, volando juntos y describiendo un arco iris, barrieron la estancia, aniquilando a todos los enemigos y causando enormes explosiones.
¡Gracias por vuestra colaboración!-exclamó Metallurgy mientras guardaba el arma-¡Camino despejado! ¡Diez segundos!
¡Ahora!-exclamó la chica de las gafas redondas.
Vieron por las ventanas a una ingente horda de robots que no tardó en ametrallar las ventanas. Sin miedo, todos los presentes saltaron a los brazos y a las piernas de aquellas grandes bestias mecánicas. Sin perder una décima de segundo, alzaron el vuelo y se alejaron de la nave, que explotó tras ellos.
Apenas hemos pasado allí dentro unas horas…-reflexionó Nikola-…y ha parecido una eternidad.
Han pasado demasiadas cosas en ese vehículo gigante.-respondió Dalton-No obstante, hemos hecho lo que hemos podido…al menos, hemos frustrado algunos de sus planes.
¡Animaos!-terció Metallurgy, que estaba agarrada a la misma pierna del mismo robot que ellos-¡Seguro que ya nos queda menos para acabar con los males que están causando!
Tras un rato de vuelo estratégicamente planeado, los robots aterrizaron en lo alto de un acantilado que habían acomodado para su utilización. Los pasajeros pudieron bajar de sus precarias posiciones…hasta que, finalmente, bajaron Dalton y aquella joven con la cofia blanca.
El chico de cabello rojo y ojos verdes le hizo un gesto de confianza y tranquilidad a la chica, se separó de su lado y volvió al grupo, dejándola frente a todos ellos.
No puedo evitarlo…-dijo la chica juntando las manos y con una gran sonrisa- ¡Gareki! ¡Cuantísimo tiempo! ¡Me alegro tanto de que hayas salido de ese lugar horrible!
Con lágrimas en los ojos, corrió hacia Nikola y lo abrazó fuertemente, subiéndose encima de él  esperando a que la cogiera en brazos.
¡Lo has hecho!-sonrió la chica al ver que los fornidos y enormes brazos de Nikola habían rodeado el cuerpo de la joven para que no se cayera-Cuando las cosas iban bien, siempre nos saludábamos así…me alegro tanto de que estés bien…
Los demás observaban con sorpresa y mucha intriga. Por si sus preguntas fueran pocas, también les sorprendió ver que las gafas se limpiaban solas de las lágrimas de la joven, quedando intactas en cada instante.
Bueno…-dijo finalmente bajándose de encima de Nikola, sin dejar de sonreír-…Ichinoji, por fin nos vemos de nuevo… oh, ¡te he echado tanto de menos!
Corrió hacia Dalton y lo abrazó. El chico rodeó el bonito cuerpo de la joven con sus finos y fibrosos brazos, y ella aprovechó para apoyar su cabeza en el pecho de él por ser más alto.
Sin soltar a la joven, Dalton se giró hacia el grupo.
Sé que os debo una explicación…-dijo Dalton-…así que os la voy a dar. Ésta es Marah Obulgi, aunque es nombre es honorífico y no real, como el de Nikola y el mío. Es la mejor médico del país, la jefa de mi guardia personal secreta y…mi novia.

lunes, 15 de septiembre de 2014

[WCIII] Episodio III: Soberano

REACTION
WORLDS COLLIDE III
Episodio III · SOBERANO

Esta mujer es…la generala Nokanys Lithzaladrell, la tercera persona más poderosa de su planeta y de toda su especie.-las palabras de Dalton se asentaron firmemente en el entendimiento de sus compañeros.
La segunda.-lo corrigió la propia mujer, que parecía responder al nombre de Nokanys-¿No recuerdas aquel bonito episodio?
¿De qué está hablando?-preguntó Aquanika extrañada.
Es una noble en su planeta.-explicó Dalton-Era la segunda al mando del ejército real, y la tercera persona más poderosa del planeta, sólo superada por el jefe de dicho ejército y el propio rey. No obstante, hace no mucho tiempo…mató a la mano derecha del rey, convirtiéndose en jefa de la guardia real y…sí, la segunda persona más poderosa de su especie.
Qué bonita carrera profesional…-comentó Yurika.
Hablad de mí, vamos, hablad de mí…-les dijo Nokanys-…es lo máximo que podréis alcanzar con respecto a mi persona.
Me estás poniendo enferma, sargento…-dijo Ayako, que se había incorporado y se acercaba de nuevo a la noble militar.
Las máquinas no enfermáis…os estropeáis…como me encargaré de que te pase ahora mismo.-respondió Nokanys haciendo ademán de chasquear los dedos.
Con decisión, Nokanys chasqueó sus dedos. Tras el resonante chasquido, se produjo una explosión de llamas que barrió el cuerpo de Ayako y la volvió a propulsar pasillo abajo.
¡AYAKO!-bramó Nikola.
Maldita seas…-escupió Ayako mientras se levantaba-… ¡voy a joderte!
La mujer robótica extendió sus brazos y juntó las manos, apuntando con ambas palmas hacia el suelo a la vez que estiraba y separaba sus piernas formando un vistoso triángulo con el suelo. Sus alas se abrieron hasta pegarse completamente a sus hombros y comenzaron a brillar, dejando que de ellas aflorasen pequeños objetos metálicos. Estas pequeñas masas flotantes se extendieron y tomaron forma: eran unos contornos metálicos en forma de mariposa en cuyos centros había núcleos electromagnéticos que inundaban los cuerpos de las mariposas de electricidad.
Oh, oh…-dijo Metallurgy-…tengo una lectura un poco extraña en uno de mis aparatos de bolsillo, puedo sentirlo vibrar…me parece que eso no es ninguna broma.
¡THUNDER BUTTERFLY!-chilló Ayako.
Las mariposas salieron disparadas, formando una especie de nube que avanzaba arremolinándose hacia Nokanys.
¡A cubierto!-exclamó Metallurgy, que había sacado el aparato de una de sus botas y podía ver el aviso de la lectura.
Ibara e Itami saltaron hacia atrás, Yurika hizo lo mismo, casi obligada por Metallurgy, mientras que Aquanika dio varias volteretas alejándose y Dalton se tiraba al suelo agarrando a Nikola consigo. Yamiyuki apretó los puños, pero Freya le hizo un gesto para que se apartara y desplegó una barrera mágica que los protegió a todos menos a Nokanys. Las mariposas comenzaron a impactar contra la militar, así como contra las paredes laterales, el suelo y el techo. Además de dejar imponentes arañazos, explotaban muy violentamente al contacto.
¡Esas pequeñas cosas podrían ionizar el interior de un volcán en plena erupción, incluso yendo contra su propia energía!-exclamó Metallurgy-¡Freya, es demasiado peligroso que te quedes ahí! ¡Las explosiones tienen un radio ingente! Si tiran tu barrera…
No van a tirarla.-dijo Freya-Apenas tintinea.
Entre el humo de las explosiones vieron que Nokanys se giró hacia Freya y le sonrió con sadismo. Apuntó a la barrera con la palma de la mano y la deshizo mágicamente, permitiendo que las mariposas se acercaran al grupo, para sorpresa de todos.
¡ZORRA!-exclamó Freya mientras se alejaba con piruetas a toda velocidad.
¡Llenad el pasillo de protecciones!-exclamó Yamiyuki-¡ES UNA ORDEN!
El chico fue el primero que intentó interceptar a las mariposas haciendo brotar un muro de rocas con su poder de la tierra. Detrás de él, Ibara tendió una intrincada malla de espesos eslabones de hielo con sus poderes naturales, seguido de una brillante barrera mágica de Aquanika, un Ether protector de Dalton y una fuente de campo de fuerza de Metallurgy recién sacada de su fábrica.
Aun con eso, los ensordecedores impactos comenzaron a oírse. Las barreras eran fuertes, pero no tanto como la magia maestra de Freya. Una a una, las barreras fueron  devoradas por las mariposas, que se acercaban amenazadoramente.
¡Vamos a tener que adelantar esa investigación, doctor Tesla!-exclamó Yamiyuki mientras creaba un nuevo tipo de barrera, esta vez de magma flotante.
¿La del control por líquido?-preguntó Nikola mientras se alejaba de los amenazadores proyectiles de quien fue su amada.
Sí.-dijo Yamiyuki-¿Tienes claro cómo modificar el Emperor’s Flask para conseguir el efecto que te proponía antes?
Tengo unas ideas muy factibles.-dijo Nikola-No obstante, estoy lejos del laboratorio.
Eso nunca ha importado.-dijo Yamiyuki-¡Voy a ir contigo ahora mismo!
Como obedeciendo un comando, Metallurgy se irguió ante ellos y estiró un brazo, apuntando a la pared con la palma de su mano. Un brillante aro dorado se dibujó.
Sólo tengo que tener bien mentalizado el sitio al que deseo llegar con mis portales.-dijo Metallurgy-Yo también te acompañaré.
¡Me encargaré de enviar periódicamente nuestras coordenadas para el momento de vuestro retorno!-exclamó Dalton-¡Cuidad muy bien de Nikola!
Está en buenas manos.-asintió Yamiyuki-¡Vamos!
Yamiyuki, Metallurgy y Nikola se fueron de allí, cerrándose el aro tras de ellos.
Bien…-dijo Freya-…ahora sólo falta aguantar hasta que vuelvan.
Menuda…-oyó Freya detrás de ella-…puta…mierda…
Ibara estaba encaramada a su bastón, haciendo movimientos obscenos y lascivos. Trataba de utilizar su control de las fuerzas electromagnéticas para absorber los impactos de las explosiones y anular así la peligrosidad de las mariposas de Ayako, pero, aun obrando su magia, aquello era complicado. Las demás mariposas que iban llegando se veían rodeadas de un aura blanca y comenzaban a volar en círculos, sin impactar contra nada: Aquanika había hecho un hechizo que le permitía moverlas a voluntad.
¡Hay que contraatacar!-dijo Aquanika-¡No podemos estar así toda la puta vida!
Freya asintió y echó a correr hacia las enemigas mientras hacía gestos a los demás para que aguantaran.
Ahora que Nikola no está…-pensó Freya-…no hará falta que nos contengamos con Ayako. Si vuelve y se la encuentra hecha trizas, se lo achacaremos a esta tal Nokanys y mataremos dos pájaros de un tiro…porque esa mujer también forma parte de la estrategia…si ni una ni otra son huesos que se dejen roer… ¡haz que se roan entre ellas!
En medio de su carrera, Freya saltó hacia Nokanys, aprisionó su cuerpo con sus larguísimas y fornidas piernas y, con un vigoroso movimiento de cadera, lanzó a Nokanys por los aires contra Ayako.
Bien pensado…-dijo Nokanys con sorna-…pero inútil, al fin y al cabo.
La militar dio una voltereta aérea y cayó en el suelo ilesa, pero al lado de Ayako, quien no dudó en dirigirle una patada. La llave de Freya no había dañado nada a Nokanys, pero sí había cumplido el fin estratégico que la autora le había dado: Nokanys y Ayako se habían vuelto a enredar en su pelea, quedando ellos libres y, además,  habiendo parado el lanzamiento de aquellas peligrosas armas voladoras.
Freya se giró hacia sus compañeros para decir algo, pero volvió a girarse al oír un fuerte golpe. Nokanys había inmovilizado a Ayako con una llave y estaba castigando una de sus piernas con una técnica de luxación de rodilla y cadera.
¡Maldita sargento!-escupió Ayako.
¡Cierra el pico!-le espetó Nokanys mientras forzaba su pierna-¡No puede dolerte, eres una máquina!
Es cierto, no siento dolor…-Ayako sonrió mientras intentaba levantarse del suelo, cargando con su propio peso y el de su contendiente-…pero tú sí, y voy a asegurarme de darte a probar un poco…
¿Ah, sí?-se mofó Nokanys-¿Tú y cuántos más?
De las manos de la noble brotó una corriente eléctrica plateada que se condujo rápidamente por todo el cuerpo de la robot, impidiendo sus movimientos.
Las máquinas os calentáis.-dijo Nokanys-Pronto vas a quemarte. ¡De nada!
¡Eso ha estado muy bien pensado!-elogió Yurika a Freya-Si se matan entre ellas, nos dejarán en paz.
Hemos solucionado un problema de este combate, pero se ha creado otro.-dijo Freya-Vamos a tener que proteger a Ayako de Nokanys un poco para que no la destruya.
¿Qué estás diciendo?-terció Itami.
¿Quieres que perdamos a Nikola?-respondió Freya con dureza-¿Quieres eso?
Tal vez no sea necesario hacer nada…-Ibara señaló a las dos combatientes.
Ayako se había librado a duras penas del tormento de Nokanys, pero sus movimientos habían perdido mucha calidad: era más lenta, más débil y menos certera. Seguía lanzado vigorosas patadas y múltiples ataques electromagnéticos, pero la militar podía evadirlos y burlarlos con facilidad.
Menuda mierda de juguete…-se burlaba Nokanys mientras golpeaba a Ayako con rodillazos.
Creo que está más que constatado que Nokanys es mucho más fuerte que Ayako…-dijo Freya-…vamos a tener que terciar.
¡No me subestimes!-bramó a Ayako apartando a Nokanys de sí con dos patadas-¡Voy a borrarte del mapa! ¡Robot Spin!
Ayako hizo el pino, separó sus piernas y comenzó a girar sobre sí misma a un ritmo frenético. Mientras obligaba a Nokanys a bloquear tal sarta de patadas repetidas, lanzaba rayos láser a través de las botas.
Insolente…-bufó Nokanys cubriéndose con el faldón de su vestido, anulando con él todos los impactos como si de una pared impenetrable se tratase.
La cola de ese vestido antes no era tan grande como para cubrirla entera…-se fijó Ibara.
No es un vestido común.-la informó Dalton-Es…
¡Penthesilea!-exclamó Nokanys-¡Vamos a darle el golpe de gracia!
La mujer rubia lanzó la cola de su vestido contra Ayako. En el lanzamiento, el trozo de tela se hizo enormemente largo y ancho, aplastando a la androide contra la pared como si la arrastrara una ola.
¡Hiyaaaaaah!-gritó Nokanys.
Giró sobre sí misma como si bailara y, agitando la cadera, condensó la cola del vestido en un filamento estrecho y muy largo, como un gran látigo, con el que fustigó a Ayako en el abdomen.
Mierda…-maldijo Ayako, cuyo cuerpo había quedado empotrado en la pared.
¿Penthesilea?-Ibara estaba extrañada.
Una larga historia…-dijo Dalton.
¡Inútil!-gruñó Nokanys-¡Voy a enseñarte lo que es bueno!
Introdujo las manos en dos bolsillos secretos y sacó dos piedras bastante grandes, de un material que nadie de los presentes reconocía. Las apretó un poco y comenzaron a brillar y a transformarse hasta adquirir la forma de dos hachas.
Eso ha sido…-murmuró Freya-… ¿alquimia?
Sí.-dijo Dalton-Son muy dados a ella en su planeta. Puede jugar con la materia a placer.
En medio de una cruel risotada, Nokanys cercenó las alas de Ayako con dos brutales hachazos, dejándolas hechas añicos y difícilmente reconstruibles. Acto seguido, transformó las hachas de nuevo en piedras vírgenes y volvió a guardárselas. Tras ello, alzó su pierna izquierda, tras lo cual convirtió su bota en una afilada y peligrosa púa cónica con la que, tras saltar hacia la altura de su enemiga, comenzó a patearla rápidamente sin bajar el ritmo.
¡La está vapuleando!-exclamó Dalton-Si Nikola llega y la ve en ese estado, tendremos un grave problema…
Nokanys estaba disfrutando pateando a Ayako, pero una de sus patadas se vio duramente bloqueada. Una suela gigantesca interceptaba su pie. Miró hacia arriba y vio a Freya aprovechándose de su gran altura para encajarse entre la pared y el techo, logrando un apoyo suficiente para repeler su ataque.
¡Maldita estúpida!-escupió Nokanys mientras aterrizaba de pie.
¡No puedo dejarte que destruyas a Ayako!-exclamó Freya-¡Lo siento! ¡HAAAAAAAAAAAAAAH!
Con un vigoroso grito de guerra, Freya se lanzó en picado hacia Nokanys y pisó brutalmente su cara con los dos pies en una coz aérea con la que rebotó y se colocó frente a su ahora contendiente.
Voy a hacer que te arrepientas de haber nacido…-dijo Nokanys mientras lanzaba estocadas con sus guantes convertidos en hojas cortantes.
Con las manos desnudas, Freya comenzó a burlar los ataques de Nokanys y a responderlos con llaves y proyecciones de Hapkido, Judo y Aikido entre otros estilos, pero casi siempre la noble se teletransportaba antes de caer al suelo para aparecer encima o detrás de Freya y responder con feroces ataques físicos valiéndose de su vestido cambiante.
¡Tengoku no Seiken!-exclamó Nokanys lanzando un golpe con el puño envuelto en una brillante energía blanca azulada.
Freya agarró el puño de Nokanys con la palma de su mano derecha, haciendo añicos la envoltura energética.
¡No puede ser!-pensó Nokanys-El Tengoku no Jutsu es una de las artes marciales más nobles y destructivas de mi planeta…una terrícola normal no puede burlar un ataque de ese estilo así…
¡CAE!-chilló Freya mientras le hacía una llave tan rápida y súbita como el golpe de un pistón en un motor.
Nokanys por fin estaba en el suelo. Freya aprovechó para inmovilizarla con unas maniobras de bloqueo articular, pero, al intentarlo, tuvo que saltar rápidamente lejos de ella: su cuerpo se había vuelto corrosivo al contacto.
¿Sorprendida?-preguntó Nokanys levantándose dignamente.
Su magia es muy…-susurró Freya-…
¡Gózalo ávidamente!-bramó Nokanys apuntando a Freya con la palma de su mano izquierda.
Un enorme rayo de agua salió disparado a gran velocidad hacia la chica de cabello azul.
… ¡salvaje!-terminó de describir.
Freya comenzó a conjurar magia con sus manos, parando el impacto y dividiendo el rayo en múltiples chorros desbocados que comenzaron a congelarse y a llenar los aledaños de Nokanys de bloques de hielo.
Has desafiado a la maga equivocada…generala Nokanys.-dijo Freya terminando la grácil danza mágica que había ejecutado para desviar y congelar el rayo.
Cuando, en medio de su giro, sus ojos se cruzaron con los de la noble, Freya chasqueó los dedos, provocando que todo el hielo explotara y arreciara contra Nokanys, que se vio fuertemente empujada lejos del grupo.
¡Bien hecho!-exclamó Dalton-¡Vamos a asegurar a Ayako ahora!
¡Y UNA REAL MIERDA!-bramó Ayako despegándose de la pared-¡VOY A ACABAR CON TODO!
Con un rostro lleno de expresiones psicópatas, la malograda Ayako saltó al suelo y, de pie, comenzó a hacer brillar todos los cristales de su cuerpo.
¡ES HORA DE PONERSE REALMENTE SERIOS!-Ayako chillaba como una posesa-ETHER LOOP EXECUTION: ¡A2-MODE! ¡ETHER SPEAR! ¡DEFFENSIVE! ¡OFFENSIVE! ¡ETHER SHIELD!
Los Ether fortalecedores comenzaron a resplandecer alrededor de Ayako, cuyas alas intentaban regenerarse.
Si utiliza un Ether curativo, se recuperará y nuestros esfuerzos habrán sido en vano…-dijo Dalton algo nervioso.
¡Eso no sucederá!-exclamó Yamiyuki tras aterrizar elegantemente a su lado.
Dalton miró hacia atrás: de un aro mágico recién dibujado salía Nikola, seguido de Metallurgy.
Perdonad por el retraso…-dijo un fortalecido Nikola-…pero lo bueno se hace esperar. Os presento el trabajo conjunto de la doctora Metallurgy Watanabe, el doctor Yamiyuki Kuroi y un servidor, el doctor Shogun Nikola Chou Tesla.
Metallurgy los saludaba a todos con las manos alegremente, intentando reconfortarlos, mientras que Yamiyuki se sonreía con satisfacción. Con solemnidad, Nikola sacó un matraz de su bolsillo con una forma algo distinta. El líquido de su interior no era rojo, era rosa fucsia, y brillaba con intensidad.
Ayako…-dijo Nikola en un tono casi inaudible-…te amo.
¿Preparados?-preguntó Yamiyuki con confianza y seguridad.
¡Vamos, Nikola!-lo animó Metallurgy.
¡Sovereign’s Flask!-gritó Nikola mientras lanzaba el matraz hacia lo que quedaba de la mujer que amaba.
De tres matraces invertidos en aquella cruenta pelea, aquél fue el primero que Nikola lanzó con sus propias manos. El líquido no empapó a Ayako, sino que se coló por todos los resquicios que Nokanys le había hecho, sin dejar ni una mancha, ni siquiera una gota. Los cristales de la armadura de la androide se apagaron, permitiendo a Dalton anular todos sus Ether con una secuencia de borrado.
Esperando…-dijo Ayako temblorosa-…órdenes.
Éste es un contrato vitalicio.-dijo Nikola-¿Obedecerás a este científico contratante siguiendo las leyes de la Robótica de Sir Isaac Asimov?
Así lo haré.-respondió Ayako taimadamente.
Está bien.-dijo Nikola con una sonrisa y lágrimas en los ojos-Ahora duerme. Duerme, Ayako, y recupérate…o, mejor, espera…porque te recuperaremos.
Metallurgy hizo un gesto, y uno de sus aros de transporte apareció detrás de Ayako. Un enorme contenedor abierto fue empujado desde el otro lado, atrapando a la mujer robótica en su interior y sellándose automáticamente. Se hizo el silencio.
¡Bingo!-exclamó Metallurgy levantando el gigantesco contenedor con una mano, sin miedo a sorprender a nadie por su exagerada e inexplicable fuerza física-¡Nuestro trabajo ha sido un éxito! ¡Yamiyuki, Nikola, enhorabuena!
Igualmente.-respondió Yamiyuki con una sonrisa.
Metallurgy hizo pasar el contenedor por otro de sus aros, haciendo desaparecer del combate definitivamente a la problemática Ayako.
La dejaré abajo hasta que salgamos de aquí y podamos trabajar con ella.-dijo Metallurgy con una sonrisa amable.
Maldita bruja…-dijo Nokanys, que se había recuperado del golpe mágico anterior y se estaba levantando.
Ah, te equivocas.-dijo Freya sonriendo-Yo sólo soy una maga. La bruja es la chica del cabello rosa.
¡Generala!-exclamó Dalton-¡Éste no es el camino correcto! ¡No tenemos que pelear entre nosotros!
¡Podría haber vuelto a mi planeta sin cruzarme con vosotros!-bramó Nokanys-¡No tendría ganas de mataros de haber sido así!
¿Es lo que quiere?-preguntó Dalton-¿Desea volver a su planeta?
Sabes que odio la Tierra.-le respondió-Así que…aprovechando que ha habido un pliegue de cinco de vuestros milenios…he decidido aprovechar la evolución tecnológica para largarme de aquí para siempre. ¡Por fin una nave de mi planeta! ¡No dejaré que estropeéis mi regreso a casa!
¿Un pliegue?-se extrañó Yamiyuki-Entonces…Nokanys aterrizó en la tierra… ¡¿en nuestros días?!
¿Cómo es que conoce tan bien a Dalton de ser así?-preguntó Freya-Se supone que tienen relaciones diplomáticas…
Se hizo el silencio de nuevo.
Creo que Nokanys existe dos veces.-dijo Freya-Es demasiado complicado como para hablarlo en territorio enemigo. ¿Por qué no atravesamos la puerta que custodiaban Verónica, Ayame e Ikaruga?
Hecho.-dijo Yamiyuki después de hackear el control de apertura.
Nada más abrir la puerta, los recibió una ingente explosión.
¡Maldita sea!-oyeron y vieron maldecir a Shiroi-¡Ha salido mal! ¡Nos han descubierto!
¡Será mejor que nos vayamos de aquí!-respondió Arianelle.
¡Están todos ahí!-exclamó Yamiyuki-¡Es la hora de la batalla final! ¡Vamos a aplastarlos!
¡SÍ!-exclamaron todos los demás a coro.
Entraron en tropel en la sala y vieron en su centro un enorme núcleo verde con forma esférica que estaba girando sobre sí mismo y absorbiendo los muebles y todo el instrumental que había en la sala.
¡No tenemos tiempo para jugar con vosotros!-gritó Shiroi-¿Y el juguetito?
¡Con lo bien que me había quedado!-protestó una voz masculina.
Se giraron y vieron a un hombre que no habían visto nunca. Metallurgy quedó conmocionada.
¡Tú!-exclamó la joven de cabello blanco-No puede…ser…
¿Con lo bien que le había quedado?-preguntó Nikola alzando la voz-¿Tú has hecho esa atrocidad con Ayako?
La esfera verde hizo implosión, causando una vorágine en la sala.
¡Eso ha sido una bomba de absorción!-exclamó Dalton-Es un arma usada por… ¡por ellos!
¿Quiénes son “ellos”?-preguntó Freya.
El AUTÉNTICO ejército de defensa.-dijo Dalton-Amigos, aliados, verdaderas personas justas. Mi guardia personal, los que nunca se corrompieron. ¡Han venido a acabar con esta guerra!
Como si lo hubieran oído, varios robots armados de gran tamaño comenzaron a ametrallar las ventanas de la sala, que, al parecer, daban al exterior, al cielo.
¡Vámonos fuera!-exclamó Verónica mientras abría un círculo de sombras-¡Por aquí! Nos llevará al lugar de reunión que ya sabéis.
Freya chasqueó los dedos. Un brillo momentáneo en sus ojos le provocó una feroz sonrisa: el portal de oscuridad que había abierto fue cerrado súbitamente.
¡ALTO AHÍ!-exclamó la piloto de uno de los robots a través de una potente megafonía, revelando que era una mujer por su timbre de voz-¡Estáis arrestados!
¡Las cosas no pueden ir a peor ahora mismo!-Shiroi golpeó una pared de un puñetazo.
¡Eso tendría que decirlo yo!-le espetó Nokanys.
¿Quién coño eres tú?-respondió Shiroi con muy malas formas.
¡Tu peor pesadilla, hijo de…-intentó responder la noble.

Una bomba cegadora fue arrojada en el interior de la sala. Tras el momentáneo destello, vieron a una mujer…a la que asociaron rápidamente con la voz que sonó a través de aquella máquina de combate. No tardó en mirar a Dalton y sonreírle, y éste no dudó en devolverle la sonrisa.

jueves, 11 de septiembre de 2014

[WCIII] Episodio II: Implacable

REACTION
WORLDS COLLIDE III
Episodio II · IMPLACABLE

¿Ayako?-preguntó Dalton con recelo ante la quieta figura del objetivo de su reciente proyectil.
Aquella máquina con aspecto de mujer alada e instintos psicópatas se mantuvo callada, quieta y erguida.
¿Sí?-preguntó Ayako con seriedad y la mirada perdida.
¿Vas a…-preguntó Dalton-…obedecer mis órdenes?
Afirmativo.-respondió Ayako en un murmuro.
¡Ha funcionado!-pensó Yamiyuki mientras apretaba el puño.
Necesito que te desactives, Ayako, y que no vuelvas a activarte automáticamente: te despertaremos cuando te necesitemos.-pidió Dalton.
Eso es imposible.-repuso Ayako-Fui programada para mantenerme en perpetua actividad desde mi puesta en marcha.
Tomemos nota de esto y de todo lo que podamos sonsacarle.-terció Freya.
En tal caso, Ayako, por favor, te pido que nos dejes pasar.-dijo Dalton taimadamente-Quédate aquí y no nos sigas. ¿Lo harás?
Por supuesto.-dijo Ayako mientras se apartaba y les mostraba la salida de aquella estancia, que se abría ante ellos bajo los comandos que subyacían a los movimientos de mano de la robot.
¿Podemos investigar algo más a esta…peculiar personalidad…o, por contraparte, hemos de darnos prisa?-preguntó Freya-No he testeado personalmente cuánto dura el efecto de ese líquido.
Tendríamos que irnos ya.-dijo Nikola mientras se incorporaba-El Emperor’s Flask está diseñado para tener mucho rango de efecto a costa de limitar su duración: trabajé el compuesto para que tuviera unos valores de viscosidad, tensión superficial, densidad y demás parámetros moleculares tales que pudiera salpicar mucho y secarse rápido. Si se seca, Ayako volverá a su estado normal.
¡Nikola!-se sorprendió Dalton-¿Estás bien?
No…-respondió él-…naturalmente no, pero el mundo no va a dejar de girar por esto. Estoy afligido, pero no es el mejor momento para ser egoísta: de buena gana seguiría llorando en el suelo, pero…cargar conmigo mientras avanzamos nos ralentizaría. Hablemos de lo que queráis, pero que sea mientras nos largamos de aquí.
Ya lo habéis oído.-dijo Freya echando a andar a paso firme hacia la salida-Esos bellacos no pueden estar muy lejos.
Todos los demás la siguieron sin mediar palabra.
Gracias…por no herir a Ayako.-dijo Nikola con un tenue hilo de voz.
Tarde o temprano tendremos que volver a enfrentarnos a ella.-la voz de Freya resonó en la cabeza de Dalton-Necesitaremos tu apoyo para que el golpe no lo hiera demasiado llegado el momento. Está claro que o la matamos o nos mata.
Tras abandonar la sala, Dalton pirateó el terminal de control de las puertas que había en la pared. Pensó que habría sido el mismo que habrían utilizado Shiroi y los demás para cerrar las puertas y encerrarlos con Ayako, por lo que operó con él hasta hacer lo mismo, encerrando esta vez a la peligrosa robot en total soledad.
No sé cuánto durará esta medida de protección, pero es mejor ser precavidos.-dijo Dalton mientras aceleraba el paso para seguir a los demás, que habían seguido avanzando mientras él manipulaba el terminal.
Y dime, Dalton, ¿quiénes más están en este enorme vehículo?-preguntó Freya.
Estamos nosotros, están nuestros enemigos…-comenzó a enumerar el chico de cabello rojo-…algunos extraterrestres muy peligrosos y, con algo de suerte, algunos de los que nos echaron un cable antes de embarcar.
¿Esa mujer rubia que encontramos antes es de verdad tan peligrosa?-Freya continuó preguntando.
Más de lo que podemos llegar a imaginar.-dijo Dalton-Odia a los humanos…ella y todos los de su especie. Son…una raza superior a nosotros.
No les tengo miedo.-dijo Freya-Si no se meten en nuestro camino, yo no me meteré en el suyo, pero, como se les ocurra hacer alguna tontería…que teman.
Estimo que el letargo de Ayako se terminará en unos dos minutos…-dijo Nikola-…mi líquido se estará terminando de secar.
Tengo curiosidad por ese invento tuyo.-terció Yamiyuki-¿Te otorga control de las máquinas mientras éstas están mojadas?
Es la premisa básica.-respondió Nikola-Aunque dudo que pueda funcionar sobre las máquinas de tu época, pues lo he creado en base a las estructuras tecnológicas base de las máquinas de nuestros días…
¿Por qué no creas una versión que tenga unas diferentes características fluidodinámicas para que dure más?-preguntó Yamiyuki-Sería muy efectivo en casos como éste.
Tenía pensado hacerlo, pero no pude…y me alegro de no haber podido.-dijo Nikola-No pude porque, mientras estaba trabajando en ello, logré salir de las alcantarillas. Cuando salgamos de esta nave, bajaré a los laboratorios que he construido y me pondré manos a la obra.
Así que cuando usaste el Emperor’s Flask durante el golpe de Estado del general Dalton, lo hiciste a modo de primer ensayo, ¿no?-preguntó Freya.
Sí, pero estaba seguro de que funcionaría.-respondió Nikola mientras se ajustaba las gafas.
¿Qué clase de democracia es ésta?-oyeron una voz conocida en el extremo de un pasillo cercano-¿Cómo puede tocarnos a nosotros montar guardia? En el fondo nos consideran inferiores…
Tranquila…-le respondió otra voz, también familiar-…esto es por el bien de nuestros objetivos.
¿Ésos no son Ikaruga y Ayame?-preguntó Ibara torciendo el gesto.
Itami olfateó el aire.
Huele a ellos.-respondió secamente.
Vamos a zurrarles.-dijo Aquanika-Haber caído ante esa…Ayako…me ha dejado muy mal sabor de boca y quiero resarcirme.
Me parece una buena idea.-respondió Freya.
Os consideran inferiores porque lo sois.-oyeron a una tercera persona-No os preocupéis, hay demonios con mucho menos poder que vosotros…no sois malos fichajes, sólo demasiado jóvenes…
¡Verónica!-susurró Aquanika-¿Está con esos dos? ¡Vamos a partirles la cara! ¡Han dicho que están montando guardia! ¡Seguro que tras ellos hay algo importante!
Shhh…-Metallurgy los instó a guardar silencio.
Con mucho sigilo, la joven de cabello blanco sacó un pequeño autómata volador dotado de una cámara al que ordenó volar doblando la esquina que los separaba de aquel trío de enemigos. Con una pantalla portátil, mostró a sus compañeros la nítida imagen: Verónica, Ikaruga y Ayame estaban custodiando un enorme portón que no parecía poder abrirse con facilidad.
Barre un ángulo esférico completo con esa máquina en radio de visión máximo para asegurar la eficiencia de nuestra embestida, por favor, Metallurgy.-pidió Freya en voz baja.
Valor del radio…-murmuraba Metallurgy mientras tecleaba la configuración en el terminal de control-…siete kilómetros…ángulo de barrido…4p estereorradianes…
La pantalla mostró las imágenes capturadas por el robot. No se veían trampas, ni cámaras, ni armas ocultas, pese a los escrutinios del aparato con visores especiales capaces de penetrar la materia y observar a su través.
Puede que la verdadera amenaza esté dentro.-sugirió Metallurgy-Tras la puerta que están custodiando esos tres, quiero decir.
Sugiero un cambio de rumbo.-dijo Nikola-Ayako va a venir inminentemente…
Encargaos de esa escoria…-dijo Freya-…y yo lidiaré con Ayako para que no os muerda.
Estoy conforme.-dijo Yamiyuki.
Ibara e Itami asintieron, henchidos de ganas por ajustar cuentas con sus antiguos enemigos, así como también lo hizo Aquanika, deseosa de aniquilar a la mujer que destrozó su antigua vida.
Me parece adecuado dada la suficiencia numérica.-dijo Yurika.
No voy a quedarme quieta ahora que hemos llegado hasta aquí.-añadió Metallurgy.
No te preocupes, Nikola.-dijo Dalton poniéndole a su amigo una mano en el hombro-No vamos a dejar que sufras. Todo saldrá bien.
De acuerdo.-Nikola se encogió de hombros con los ojos llorosos-De hecho, creo que Ayako se está retrasando…
Mejor.-le espetó Ibara-Como si no vuelve. ¿Saludamos a esos desgraciados?
Susurrar no va a impedir que os oigamos, lo sabéis, ¿verdad?-Verónica los sorprendió doblando la esquina que había entre ambos bandos.
¡Verónica!-bramó sádicamente Aquanika-¡Cuánto tiempo! ¡No sabes las ganas que tenía de verte…rota y descuartizada!
Ayame e Ikaruga salieron al paso, encontrándose de frente con todos sus enemigos.
¡Ibara!-exclamó Ikaruga-¡Itami!
Sobraron las palabras. Ikaruga se lanzó hacia el grupo horizontalmente girando sobre sí misma en el aire con las piernas cruzadas, como si imitara a una broca, mientras que Ayame se desplazó en zigzag haciendo finta tras finta buscando un objetivo para un puñetazo rápido y certero.
¡Mamudoon!-conjuró Verónica.
¡Cast Cancel!-la rebatió Freya, que todavía sujetaba su bastón mágico.
Un pequeño destello blanco sacudió la mano de Verónica, impidiendo que ésta lanzase un hechizo.
He visto un aura de muerte muy peligrosa en la conjuración de ese hechizo.-dijo Freya-No conozco la magia del mundo de los demonios, pero creo, Aquanika, que tendrías que tener más cuidado con tu amiga.
¡Déjamela a mí!-bramó Aquanika mientras lanzaba un chorro de fuego por su mano hacia la demonio.
Verónica se teletransportó a las espaldas del grupo, pudiendo ver cómo Ibara paraba a Ikaruga con las palmas de ambas manos e Itami interceptaba a Ayame con una llave de luxación de hombro.
¡Cocytus!-exclamó la  princesa demoníaca.
Lanzó una inmensa ola de hielo que empujó a todo el grupo, causándoles daños y provocando que chocasen unos contra otros.
¡Ten más cuidado!-exclamó Ayame-¡Casi nos das!
Haciendo caso omiso a ese comentario, Verónica se preparó para otro hechizo, pero Aquanika se apareció ante ella y la sorprendió con una patada.
Ayako ha tenido que despertar hace varios minutos.-intentaba decirle Nikola a Dalton mientras cortaba con su espada láser con las patas de una araña gigantesca cortesía de Ayame-Ha tenido que ir a otro lugar…no puede estar persiguiéndonos…ya nos habría alcanzado.
No te preocupes, Nikola.-le respondió Dalton mientras burlaba elegantemente todos los golpes cuerpo a cuerpo de Ikaruga y contraatacaba con hábiles manotazos y puntapiés propios de las artes marciales chinas tradicionales-Trata de concentrarte en esta pelea: te prometo que no nos olvidaremos del tema de Ayako.
¡Dalton!-exclamó Yurika-¡Ataquémosle juntos!
La chica saltó hacia Ikaruga y la sorprendió con una fuerte patada en el hombro. Por su parte, Metallurgy se unió a Nikola para librarlo de media docena de moscas agigantadas con varias de sus máquinas de combate.
¿Estás bien, Nikola?-preguntó Metallurgy mientras paraba con sus manos la embestida de una mosca-¡Ay, qué asco! ¡Menos mal que tengo la piel revestida con mi preparado cerámico especial! De no ser así, me estaría muriendo del asco por tocar a una mosca así de grande y fea…
En el momento de la embestida, los senos de Metallurgy botaron salvajemente. Nikola enrojeció, pero sacudió vigorosamente la cabeza para alejar las ideas difusas.
Sí, estoy bien…o eso intento.-le respondió-Voy a librarte de ese insecto asqueroso.
Cortó en pedazos a la monstruosa mosca con una combinación de golpes con dos espadas láser.
¡Sabéis hacerlo mejor!-les espetó Verónica a Ikaruga y Ayame mientras lanzaba rayos de oscuridad contra el grupo.
¡Deja de distraerte!-le gritó Aquanika mientras disparaba contra ella unas gigantescas estacas de hielo-¡Tu oponente soy yo!
Antes del impacto del hielo, los rayos de Verónica lograron acertar en varios de los miembros del grupo, que ya habían acumulado daños de los dos combates.
¡Dejadnos en paz de una vez!-dijo Freya mientras movía solemnemente su bastón-¡Viento Blanco!
Su hechizo comenzó a manifestarse: una brillante brisa de partículas de color blanco cargadas de magia curativa comenzó a bañar tanto a Freya como a sus compañeros, curando sus heridas y paliando más que notablemente los daños.
¡Magia curativa!-se sorprendió Verónica-¡Matemos primero a la curadora!
Ni soy la única del grupo capaz de curar ni jamás podréis matarme, chusma.-respondió Freya taimadamente.
Eso lo vamos a…-intentó decir Verónica.
Una potente explosión la dejó con la palabra en la boca. La puerta hermética que habían cerrado tras de sí había reventado y, de entre el humo, salió Ayako, caminando lenta pero decididamente, dispuesta a cobrarse la jugada anterior.
Sois unos insectos muy escurridizos…-dijo Ayako.
Nikola volvió a convulsionarse y a temblar.
¡Aguanta!-le pidió Dalton mientras corría a sujetarlo.
El derrotado científico sacó un matraz de su bolsillo, pero fue incapaz de lanzarlo. Decidido, Dalton lo tomó de la mano de su amigo y lo intentó estampar contra Ayako, quien chasqueó los dedos e hizo que el vidrio se rompiese, perdiéndose el líquido a medio camino.
¿De verdad creéis que el mismo truco va a funcionar más de una vez contra mí?-chilló Ayako con un rostro desfigurado por la rabia y el sadismo.
Una luz de su armadura parpadeó durante una fracción de segundo, haciendo que el líquido rojo que estaba cayendo perdiese su color y se dividiese en varios componentes, que precipitaron al suelo definitivamente.
He sacado una gota de esa cosa sucia de mi cuerpo y la he analizado con mis escáneres.-dijo Ayako-Conozco todas las propiedades de esa mezcla, y sé cómo anular todos y cada uno de los electrolitos que contiene…tengo infinitos métodos para inutilizar ese brebaje. Ya no podréis ningunearme…y, si antes no podíais derrotarme, ahora tampoco.
Ya me extrañaba que hubieran podido pasar por encima del cadáver de Ayako…-dijo Ayame con un sobreactuado tono de falsa decepción.
Eso mismo digo yo.-lo respaldó Ikaruga.
Tras la confesión de su supuesta superioridad e invencibilidad, Ayako continuó avanzando lentamente hacia el grupo, manteniendo su mirada sádica. Verónica, Ikaruga y Ayame se colocaron estratégicamente para impedir la huida.
¡Alto ahí!-oyeron que bramaba una voz desconocida.
Ayako se paró en seco.
Vaya…-dijo-…creo que he sido demasiado blanda.
Intentes lo que intentes…-decía la voz, cuyo sonido era acompañado por unos pasos con zapatos de tacón-…eres demasiado blanda. ¡Niñata, arrodíllate y pide perdón mientras acabo contigo!
¡No puede ser!-exclamó Dalton al vislumbrar desde lejos la figura que se acercaba.
Pero si es…-dijo Freya.
Volvían a encontrarse. Aquella mujer vestida completamente de blanco y adornada con hermosas joyas caminaba con un ritmo solemne y amenazador. Su cabello, lacio y del color de la miel, acompañaba su paso firme, y sus ojos, del color de su cabello, estaban clavados en Ayako.
En ningún momento te he dado permiso para alejarte de mí en el campo de batalla, esclava cibernética malcriada.-le espetó mientras se acercaba-Voy a encargarme de que, aunque no estés viva, te duela hasta implorar la muerte. Tu insolencia, estúpido juguete roto, te saldrá cara… ¡muy cara!
¡Generala!-exclamó Dalton haciendo un saludo militar raudo y firme-¡Soy el jefe Dalton, diplomático humano!
Te conozco.-dijo la mujer de aspecto implacable mientras clavaba sus ojos en el chico-No tienes mi permiso para hablar en este momento. Estoy aquí por la máquina alada.
Vamos, vamos…-dijo Ayako con sorna-…viniste buscando pelea. ¿Qué querías? ¿Que me cruzase de brazos? ¡Y un cuerno!
¡CIERRA LA BOCA, MALDITA IRRESPETUOSA!-dijo la mujer del vestido blanco mientras estampaba a Ayako contra la pared y el suelo de un fuerte revés con el dorso de su puño derecho.
¡AYAKO!-gritó Nikola.
Dalton se alejó de la mujer y se apresuró a agarrar de nuevo a su amigo.
¿Te he dicho que descanses, jefe de pacotilla?-inquirió la mujer rubia-¡Mantén el saludo hasta que se te diga lo contrario, maleducado!
¿Por qué no bajas un poquito los humos?-terció Freya-Quiero decir…antes de que te los baje yo…tapón de botella.
¡Tú serás la sig…-intentó amenazar la recién llegada.
Ayako la cortó agarrándola del faldón del vestido y arrastrándola hacia el suelo, lugar en el que intentó someterla a una serie de puñetazos de los que se libró pateándola e impulsándola hacia el techo.
¡Open Ether Circuit!-Dalton pasó a la acción-¡Fire Bolt III!
Una explosión de fuego arreció contra Ayako en el aire, modificando su trayectoria y haciéndola caer más lejos del grupo.
¡Generala, estamos luchando con un enemigo en común!-exclamó Dalton-¡La mejor estrategia es unir fuerzas!
Ejecuta a esa insolente de cabello azul y hablaremos, jefe Dalton.-dijo la altanera mujer-Tal vez así me plantee si perdonarte la vida después de esto.
Creo que la mejor estrategia será inhabilitar a Ayako y matar a esta cerda parlanchina, ¿qué me decís?-intervino Freya.
¡Me parece muy bien!-respondió Yurika.
¡Desde luego!-la respaldó Itami.
Esto no estaba en los planes.-dijo Ikaruga por lo bajo.
Vamos a tener que informar…-propuso Ayame.
Esa puerta va a tardar en abrirse, mejor vamos dentro por una vía más directa.-dijo Verónica.
Con una ágil maniobra, la demonio agarró a Ayame y a Ikaruga y los teletransportó con ella.
¡Cobardes!-espetó la mujer rubia.
¿Vas a explicarnos ya quién es esta mujer?-instó Aquanika a Dalton-Necesitamos un nombre al que escupir bilis con propiedad.
Esta mujer es…-dijo Dalton-…la generala Nokanys Lithzaladrell, la tercera persona más poderosa de su planeta y de toda su especie.

miércoles, 10 de septiembre de 2014

Reaction ~ Worlds Collide III ~ Episodio I: La red de la mariposa ~ Parte II

REACTION
WORLDS COLLIDE III
Episodio I · LA RED DE LA MARIPOSA

PARTE II

¡NO!-chilló Nikola mientras las lágrimas empapaban sus gafas y su rostro-¡NO, JODER! ¡NO PUEDE SEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEER!
¿Ayako?-preguntó Ibara apretando el puño-¡Ayako, trágate este taco!
Ibara apuntó a la recién llegada con su bastón.
Dalton miraba alternadamente a la muchedumbre formada por sus compañeros encarando a aquella máquina con forma de mujer y…su mejor amigo, que se había quedado atrás, arrodillado, con las manos en la cabeza, llorando, gimiendo y gritando, habiendo perdido los estribos.
Compañeros…-dijo Dalton-…voy a tener que pediros un favor, y espero que lo cumpláis.
No es el mejor momento, pero tampoco somos maleducados.-le respondió Yamiyuki.
Dalton se acercó a Nikola y puso sus manos en los inmensos hombros de su amigo.
Vais a tener que luchar sin mí.-dijo Dalton-Nikola está muy conmocionado y no puedo dejarlo solo…me duele verlo así.
Está en estado de shock.-dijo Yamiyuki-Dudo que en estos momentos puedas…
¡Lo sé, Yamiyuki!-respondió Dalton con una apremiante sinceridad, dejando ver en su rostro que realmente algo no iba bien-Pero me niego a dejarlo tirado. ¡Quiero que al menos sienta el calor de mi mano!
Yamiyuki sonrió con solemnidad.
Eso está hecho.-dijo Yamiyuki-Pero, a cambio, te pido otro favor: ¡cuídalo bien!
Calculando nivel de amenaza.-dijo Ayako-Resultado nulo.
¡No me gusta estar de cháchara mientras una perra con cara de desquiciada nos vacila!-gritó Ibara-¡Nula va a ser su cara cuando se la arranque!
¡IBARA!-exclamó Freya-Normalmente me importa bien poco lo que tengas que decir en medio de una batalla cuando te emocionas, pero hoy te voy a pedir que midas tus palabras. Lo entenderéis todo muy pronto.
¡AYAKOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!-chilló Nikola entre sollozos, sufriendo espasmos del fuerte llanto que se apoderaba de él-¿POR QUÉ?
¡Nikola, tranquilízate!-Dalton apretó fuertemente los hombros de su amigo con sus manos-¡Por favor, reacciona!
Esta mujer es el amor perdido de Nikola.-la voz de Freya resonó en las mentes de todos los demás miembros de aquel heterogéneo equipo-¿Cómo os sentiríais si el esfuerzo de toda vuestra vida hubiera servido para encontrar el peor de los finales? Está claro que tendremos que pelear, pero, por favor, no digáis nada que pueda herir más aún a este chico…está conmocionado, pero no sordo.
¡Bien, equipo!-exclamó Freya poniéndose en guardia y haciendo como si nunca hubiera mandado ese mensaje telepático-¡Tendremos que doblegarla para poder seguir adelante! ¡Bajo ningún concepto la destruyáis por completo!
¡POR FIN HAS ABIERTO LA VEDA!-exclamó Ibara sonriendo sádicamente mientras corría hacia Ayako moviendo su bastón elegante y rítmicamente-¡HAAAAAAAAAAAH!
La máquina de seguridad mostró con serenidad y suavidad el dorso de su mano. Un escudo electromagnético se activó, parando el golpe de manera eficaz y devolviéndole una corriente eléctrica muy fuerte que se condujo a través del arma hasta el cuerpo de Ibara, quien emitió un quejido leve.
Parece que la perra ladradora poco mordedora tiene poderes mágicos…-dijo Ibara-…de ninguna otra manera podría haber conducido la electricidad por ese bastón.
No vuelvo a repetírtelo, Ibara.-dijo Freya.
Está bien…-respondió Ibara resoplando.
¡Lo siento, pero no estás invitada al baile!-dijo Itami mientras giraba sobre sí mismo en el aire en un intento de ataque interceptor.
Ayako dio un manotazo y, empleando el mismo procedimiento del escudo que había utilizado contra Ibara, provocó una repulsión magnética que lanzó a Itami lejos de ella.
¡Guau!-exclamó Itami sonriente mientras se estabilizaba en el aire y aterrizaba a cuatro patas en una pose amenazadora-¡Qué gustito, nena! Grrrr…
¡Ether!-exclamó Dalton-¡Está utilizando algoritmos de Ether muy avanzados! ¡Cuidado con ella!
No puedo creerme que esta gente haya sido tan rastrera como para usar semejantes trucos sucios…-dijo Yurika mientras ejecutaba una amenazadora guardia con sus piernas cual bestia mostrando sus garras y colmillos-… ¡lo siento, Ayako, pero no nos queda alternativa! ¡KIAI!
¡Combinaremos fuerzas, Yurika!-dijo Metallurgy mientras corría tras su compañera en pos de la máquina con alas de mariposa.
Una vigorosa patada de Yurika y un arrasador puñetazo de Metallurgy formaron una peligrosa cruz que estaba a punto de atrapar a aquella grácil pero temible enemiga. Justo antes del impacto, Ayako batió grácilmente sus alas y ascendió en la inmensidad de la sala, evadiendo los fortísimos impactos y obligando a las luchadoras a parar en seco antes de golpearse mutuamente.
Calculating Ether Matrix…-murmuró Ayako-…Lightning III…
Agitando levemente la mano, liberó sendas explosiones eléctricas que azotaron a Yurika y a Metallurgy, dejándolas en el suelo momentáneamente.
¡Es inexpugnable!-exclamó Yurika mientras se levantaba.
Cuando llegues a ser oficialmente ingeniera, comprenderás…-dijo Metallurgy levantándose y moviendo sus hombros y su cuello-…que todo se rompe si se somete a la carga adecuada.
Vaya…-Aquanika se sonrió-… ¿la tía Ayako es demasiado fuerte o es que vosotros no sois tan buenos como presumís?
A mí no me mires.-dijo Yamiyuki-Yo no pego a mujeres: no puedo dar una medida a tu experimento.
A ti te van a matar un día por ese estúpido voto.-dijo Aquanika sin ni siquiera mirar al chico-¡Mira y aprende, chaval!
Aquanika extendió su mano hacia Ayako desde su posición, liberando un enorme aro de energía mágica que se hacía cada vez más estrecho conforme avanzaba a la posición de su enemiga. Justo cuando se iba a convertir en un círculo minúsculo a la altura de su vientre, Aquanika avanzó con un ágil impulso y lanzó un puñetazo contra la onda mágica, absorbiéndola en su puño para lanzar un golpe devastador…que, sin posibilidad de arreglo, Ayako paró agarrando el puño de la bruja con su mano.
El nivel de amenaza se mantiene nulo.-siseó Ayako mientras preparaba una electrocución a través de su cuerpo.
¡Ah, no!-dijo Aquanika rompiendo la maraña de rayos-¡He visto tu estrategia! ¡No vas a electrocutarme! ¡Repeleré tus rayos con mi magia! ¡Puedo controlarlos!
Los rayos que conducía el cuerpo de Ayako se dispersaron por el aire a través de su mano, sin impactar en un lugar concreto.
Robot…-Ayako nombró un ataque especial en un murmuro de dejadez-…Kick…
De una patada con una de sus inmensas botas robóticas, Ayako se sacudió a Aquanika de encima, tras lo cual se teletransportó en su espalda y la clavó en el suelo de una patada aérea descendente.
Freya…-dijo Yamiyuki-…veo que te toca probar suerte. Lo mejor para el final, ¿no es así?
Ayako encaró a Freya con una mirada llena de desdén acompañada de una sonrisa socarrona y macabra.
No podéis hacer nada contra mí…-se jactó-…sois patéticos…y que una escoria como vosotros haya logrado invadir estas instalaciones…no está nada bien…voy a tener que…despedazaros…a todos…muy…muy…pero que muy…lentamente…
Ajá…-dijo Freya sonriéndose-…así que no sólo hablas como los robots de las películas antiguas, sino también como las personas…qué gran avance por tu parte…
Idiota.-le espetó Ayako-Puedo hablar igual o mejor que vosotros…pero me resultaba gracioso ver vuestras reacciones ante esta escena “de película antigua”…je…
No voy a decirle lo puta zorra zarrapastrosa que me parece porque tantos sonidos iguales juntos tienen un efecto cacofónico y porque prefiero que Nikola se estabilice un poco con este tema para poder seguir contando con él…-pensó Freya-…pero, aunque no se lo diga, se lo demostraré de manera no verbal.
Estimado sistema de seguridad A7X00031535623529572-RJT3287…-dijo Freya educadamente-…lamento ser yo quien te dé esta mala noticia, pero tu seguridad va a fallar y nosotros vamos a atravesarla.
Inténtalo.-dijo Ayako-Aunque me parece que lo único digno de mención que vas a hacer entre estas paredes va a ser lo que acabas de mostrar: mira que aprender de memoria mi nombre en clave…
Así como tú memorizarás mi puño dentro de poco.-respondió Freya-Me he cansado de palabrería.
Un círculo de oscuridad se abrió ante los pies de Freya, eyectando de su interior su enorme bastón negro con el extremo enjoyado en forma de rosa roja con cadenas espinosas verdes pendiendo de él.
¡Flames…-exclamó Freya izando su bastón-…of Fudo!
Extendió el bastón hacia Ayako y la transportó a una dimensión paralela hecha de llamas en cuyo interior apareció una estatua que evocaba imágenes budistas de la cual comenzaron a aflorar chorros de llamas muy potentes. Terminado el conjuro, volvieron a la dimensión en la que se encontraban.
¿Has terminado?-preguntó Ayako activando un sistema de auto-limpieza que borró todo el ennegrecimiento fruto de las llamas.
No.-dijo Freya desde su espalda-¡Fulgor Astral!
Con un golpe al aire de su bastón, Freya convocó un círculo de esferas rojas que rodearon a Ayako. Inmediatamente después, las esferas alzaron el vuelo convirtiéndose en rayos y descendieron contra la enemiga formando una espiral que provocó una considerable explosión.
Eres muy pesada, ¿lo sabías?-dijo Ayako girándose hacia la chica de pelo azul-¡Butterfly Wind!
Ayako agitó sus alas y liberó un fuerte viento que arrastraba gran cantidad de partículas cargadas.
¡Magneto!-exclamó Freya apuntando al techo con el bastón.
Unas esferas de colores rojo y azul comenzaron a girar en el punto en el que Freya había apuntado, atrayendo magnéticamente de manera mágica todas las partículas que había disparado su contendiente.
¡Trino!-exclamó Freya aprovechando el instante de frustración.
Un hechizo eléctrico con forma de tetraedro atrapó a Ayako durante unos instantes.
¡Ha sufrido algún tipo de disrupción!-apuntó Yamiyuki, que se mantenía observador-Como era de esperar, la electricidad siempre puede hacer algo con las máquinas. Sus escudos han parpadeado una fracción de segundo…
¡Hablas demasiado!-exclamó Ayako dando un pisotón en el suelo y anulando el hechizo de Freya-¡Voy a tener que callarte la boca! Solving Ether Equation System…  ¡BEAM BOLT III!
Antes de que Freya pudiera desviarla, una explosión de energía de color blanco azulado arreció contra el cuerpo de Yamiyuki desde su centro de gravedad, haciéndolo saltar por los aires en la que podría haber sido una caída fatal de no ser por la gran agilidad del chico.
¡No os preocupéis!-dijo Yamiyuki mientras se estabilizaba con una ágil voltereta y se preparaba para caer de pie-¡Ha sido sólo un rasguño!
¡No subestiméis su Ether!-exclamó Dalton-¡Está a un nivel muy alto!
No tanto como nosotros.-dijo Yamiyuki mientras se sacudía la ropa-¿Un robot de cinco milenios más que nuestra tecnología va a caer con el viejo truco de la electricidad? Qué poco cambian algunas cosas…
¡Insolente humano!-exclamó Ayako-¡NO TE BURLES DE MÍ!
Impídemelo.-dijo Yamiyuki con total seriedad.
No…-sollozaba Nikola-…no…
¡Aguanta, amigo!-Dalton se esforzaba por coger las manos de Nikola, pero éste había dejado su cuerpo tan lacio que apenas sostenía el agarre.
Tenéis mucha confianza, ¿no es así?-dijo Yamiyuki, quien estaba desde el principio estratégicamente colocado delante de Dalton y Nikola.
Muchísima.-dijo Dalton-Somos como hermanos.
Entonces no te importará meterle las manos en los bolsillos y buscar un matraz lleno de un líquido rojo, ¿no es así?-preguntó Yamiyuki.
¿El Emperor’s Flask?-preguntó Dalton-¡Claro! ¿Cómo no lo había pensado antes? ¡Seguro que nos permite doblegar a Ayako sin violencia!
Intenta buscarlo mientras os cubro.-dijo Yamiyuki-No pego a mujeres, pero eso no implica que no me defienda: no os salpicará ni un solo ataque mientras esté en esta posición…además, con los gritos de la batalla, dudo que nos haya oído… ¡le daremos con el matraz por sorpresa!
Lo que había empezado por un asalto ordenado se había convertido en una batalla llamativa y peligrosa: todos los aliados estaban atacando a Ayako, y el lugar se había hecho presa de un virulento intercambio de insultos, amenazas, gritos de guerra y quejidos de dolor o de frustración.
Haciendo alarde de ideas similares en aquel momento, tanto Aquanika como Yurika decidieron lanzar hechizos eléctricos para intentar aminorar la frenética marcha de Ayako, quien no paraba de intercambiar patadas con Itami y Metallurgy. Detrás de aquello, Ibara había clavado su bastón y había comenzado a bailar sensualmente agarrada a él, activando así su magia: una corriente giratoria de viento helado comenzó a ascender por la sala.
El frío tal vez pueda disminuir el rendimiento mecánico de Ayako, pero no necesitamos que Nikola se destemple todavía más…-Dalton se mordió el labio mientras buscaba con denuedo entre los numerosos bolsillos de su amigo.
De pronto, a pesar del impetuoso hechizo de la sensual escila, todos comenzaron a sentir una sensación cálida y agradable, como si el viento helado no existiese.
Que pase frío ella sola.-dijo Yamiyuki mientras movía su mano elegantemente-Manipularé vuestra energía térmica para que no perdáis calor corporal hasta que la estrategia de ataque termine.
¡Estoy harta de vosotros, insectos listillos!-exclamó Ayako-¡Voy a haceros tragar vuestras entrañas mientras os empalo con bulones oxidados!
Seguid dándole el coñazo, chicos.-dijo Freya-Se va a enterar…
Ayako lanzó una patada alta con objeto de lanzar por los aires a Itami, pero, por primera vez en todo el combate, pudo esquivarla sin tener que bloquearla con su propio cuerpo.
¡Vaya!-dijo el chico con sorna-¿Acaso tienes frío y por eso reaccionas tan lentamente?
¡Dale, Itami!-exclamó Ibara mientras bailaba para mantener su hechizo.
El chico se colocó unos guantes con placas llenas de púas y comenzó a lanzar una rápida combinación de puñetazos contra la androide, que intentó parar el primer golpe con el escudo del dorso de su mano derecha, pero, en ese preciso instante, los rayos de Yurika y Aquanika impactaron juntos en el epicentro de dicho escudo, impidiendo su activación y permitiendo que Itami rozase a Ayako, pues no tardó en apartarse. Aprovechando el momento, Metallurgy sacó de uno de sus círculos mágicos un martillo gigantesco que blandió vehementemente contra la robótica enemiga. No tardó en parar el impacto con su mano, sujetando la ingente cabeza del martillo con la palma izquierda.
Perfecto.-dijo Aquanika-Está usando su propia fuerza porque sabe que podemos apagarle los escudos…ahora será más…tangible.
Dicho esto, la bruja sacó de sus bolsillos ocultos dos metralletas cuyos cargadores comenzó a vaciar apuntando a Ayako.
Integrating Ether Values…-siseó Ayako-…Slow.
Con un algoritmo de Ether, ralentizó las balas lo suficiente como para que el impacto no fuera más fuerte que el de una pluma cayendo de una ventana, aprovechando esa ganancia temporal para lanzar por los aires el martillo de Metallurgy y patear a su dueña, tras lo cual hizo lo propio con Itami, seguido de cerca por Yurika y Aquanika, a quienes abatió con sendas patadas giratorias encadenadas, para finalmente lanzarse a por Freya, quien bloqueó la patada con otra patada y logró repelerla con la suficiente fuerza como para obligarla a batir las alas para no caer al suelo.
¡Me estáis hartando!-exclamó Ayako-¡Summing Ether Series! ¡Satellite III!
Agitando la mano, Ayako barrió a todos los asaltantes con explosiones energéticas que surgieron del centro del cuerpo de cada uno. Cuando se disipó el humo, sólo quedaron en pie Freya y Yamiyuki, quienes apenas habían sufrido daños por encontrarse lo suficientemente lejos. Dalton y Nikola ni siquiera fueron apuntados por el Ether.
No está nada mal…-Freya sonrió mientras asía su bastón mágico.
Haciendo caso omiso de esas palabras, Ayako caminó lentamente hacia Yamiyuki…o eso parecía. A quien en realidad se acercaba era a Nikola, en quien había reparado por primera vez. Tanto Dalton como Freya como Yamiyuki se dieron cuenta al mirar sus ojos, que se clavaban en el conmocionado científico de cabello negro.
¡Lo he encontrado!-dijo Dalton sacando un matraz lleno de líquido rojo de uno de los bolsillos del pantalón de Nikola-Ayako…en el nombre de Gareki Kashima, orgullosamente conocido como Shogun Nikola Chou Tesla… ¡EMPEROR’S FLASK!

Furioso por ver sufrir a su amigo, Dalton tiró con fuerza el matraz contra la androide. El recipiente se hizo pedazos y el líquido se extendió, salpicando violentamente, por todo el cuerpo de Ayako, incluyendo su cara y su pelo, que parecían ensangrentados gracias al líquido, mientras su armadura goteaba lenta y escasamente.

Fin de estas vacaciones de verano 2014

Mis queridos lectores...todo tiene principio y final, tanto lo bueno como lo malo...y, aunque todos lo sepamos, no está de más recordarlo. Como bien explica el título, esto viene a ser, sin más complicaciones, un pequeño informativo: mis vacaciones terminan hoy. No es algo que os afecte en absoluto, pero sí afecta al blog en tanto que, como ya os conté, este día, miércoles 10 de septiembre, vuelvo oficialmente a escribir.

Ha habido un pequeño imprevisto: se suponía que hoy comenzaba el curso y las clases del mismo, en horario de tardes, pero he recibido un correo electrónico de un profesor afirmando que hoy, por motivos de organización del centro, no podemos recibir la clase que estaba programada y que, por tanto, comenzamos mañana. Es una alegría, pues, al fin y al cabo, ¡es un día más de vacaciones! No obstante, eso no va a hacer que me retracte de mis palabras, y hoy voy a ofreceros el capítulo que en su día afirmé que os ofrecería. Decidí utilizar el día de inicio de las clases por tener un punto temporal marcado a partir del cual cortar, pero, ya que está decidido, aunque no sea mi inicio oficial de clases, sí será mi vuelta a la publicación.

Con este pequeño texto quiero invitaros a todos al estreno de Reaction ~ Worlds Collide III ~ y, tras él, a un nuevo episodio todas las noches de lunes a jueves. Si las circunstancias lo permiten, publicaré más historias que ya tengo ideadas y estructuradas nada más terminar esta tercera temporada de mi historia actual.

Además, aunque se hayan acabado mis vacaciones y vaya a dejar de tener tiempo libre para hacer cuanto desee, escribiré reseñas de todo lo que pueda consumir en mis escasos ratos libres para dar la máxima actividad posible al blog.

Éste será mi último año lectivo en esta universidad, así que dudo mucho que esos ratos libres que menciono sean abundantes, pero, como siempre, haré todo lo que pueda. Con mi graduación a la vuelta de la esquina y a punto de comenzar una nueva etapa de mi vida (aunque seguiré estudiando posteriormente), mantengo firmemente mi voluntad de cumplir con todos mis propósitos, cueste lo que cueste y tarde lo que tarde, y dar una realización textual a las historias que mi mente no para de idear es uno de ellos...no de los más prioritarios, pero no por ello merecedor de desestimación.

Quiero aprovechar para daros las gracias a todos por vuestros mensajes y vuestras palabras en el día de mi cumpleaños. Por motivos que ya no vienen a cuento, esa semana tuve bastante ocupación y no pude escribir nada, pero sabed que me alegra que os encontréis ahí y me recordéis en ese día tan especial, tanto vosotros, lectores remotos, como mis amigos de fuera, como mi familia, como mis amigos cercanos. ¡Ha sido un gran cumpleaños, y he tenido unos regalos maravillosos!

Sin mucho más que decir, os dejo, como es habitual, con un tema musical para cerrar este pequeño texto y...mis deseos de que vayáis calentando vuestros ojos y vuestra mente para mis obras próximas, que cubrirán, si todo sale bien, la totalidad de la temporada otoño/invierno, excluyendo las vacaciones de Navidad, que espero que lleguen pronto. ¡Un saludo! ¡Esta noche tenemos una cita aquí!