martes, 22 de octubre de 2013

[WCII] Episodio XX: Almas

COALESCENCE
WORLDS COLLIDE II
Episodio XX · ALMAS

El grupo salió a la defensa de su edificio.
Ikaruga Otonashi.-dijo Yamiyuki al ver a la pareja que comandaba el asedio-Ayame Rei. ¿A qué debemos el honor y el placer?
Shiroi nos ha dicho que, si le devolvemos a Ibara y a Itami, nos dejará administrarlos a placer.-anunció Ikaruga.
Ya.-respondió Ibara sin dejar que Yamiyuki mediase-Y tú, como eres subnormal profunda, vas y le crees. Sois nuestros enemigos, pero, aun así, Shiroi me da tantísimo asco que me veo en la obligación moral de avisaros de que es un mentiroso, un falso, un manipulador, un tirano y un hijo de las mil y una perras: NO CREÁIS NI LA MITAD DE LO QUE DICE.
Shiroi es una herramienta para nosotros como nosotros lo somos para él.-terció Ayame-De ninguna manera es nuestro superior.
Os tiene cogidos por donde no os imagináis.-dijo Itami-Habéis sido unos estúpidos.
Os queremos a vosotros, con o sin Shiroi de por medio.-insistió Ikaruga-¡Vais a caer!
Ibara e Itami se giraron hacia el resto de sus compañeros, dándoles la espalda a sus rivales.
¿Sabéis una cosa?-comenzó a explicar Ibara-Esta gentuza iba con nosotros en la secundaria y, desde entonces, están obsesionados con nosotros. Para ser concisos, a Ikaruga le gusta MI Itami y a Ayame le gusto yo…quieren hacer un cambio de parejas forzado y no nos da la gana: ni nos atraen, ni nos caen bien ni vamos a dejar atrás algo tan bonito como nuestro amor, el cual nunca han hecho por comprender.
Tienes un punto, infierno.-dijo Itami.
¿Infierno?-Yurika arqueó una ceja.
De cielo tiene poco.-Itami sonrió lascivamente-De todas maneras, lo que no me cabe en la cabeza es que, si tanto me ama esa pija fea, ¿por qué no lucha por mi felicidad? ¡Mi felicidad está junto a Ibara! Si de verdad me quisiera, se resignaría y dejaría que yo fuera feliz…luego esto ha pasado de amor a una pelea infantil…
¡NO!-exclamó Ikaruga-No lo entiendes, Itami…yo, te amo tanto que no puedo dejarte atrás…
¡Vamos a ver!-exclamó Itami girándose hacia los invasores-¿Cuántas jodidas veces te he dicho que paso de tu excesivamente maquillada cara? ¡No me gustas, Ikaruga! No es nada personal, es sólo que, me cago en Dios, ¡amo a Ibara! Me estás causando tal nivel de indignación que no puedo lanzarme a matar con normalidad y tengo que blandir el pesado martillo de la razón. No me importa que seamos totalmente distintos, Ikaruga, ése no es motivo para que no me gustes: el amor no obedece leyes. Y ya, puestos a argumentar con solidez, eres enana, fea, pija, no me gusta como vistes, no tienes malas tetas, pero no llegas a satisfacer mi criterio en ese aspecto, eres muy pesada, muy tonta y muy tocapelotas: tu brillante rendimiento en todo lo que haces queda eclipsado por la pena de persona que eres, ¿no lo entiendes?
¡Toma ya!-exclamó Aquanika sin poder contener la risa.
¡Itami!-exclamó Ikaruga.
¡Que me dejes en paz de una puta vez!-le espetó Itami-¿No te das cuenta de la lástima que estás dando a ojos de tanta gente que no conoces? Tengo tres dilemas: uno, si me das más asco que pena o viceversa; dos, si mereces o no que te folle antes o después de matarte y, finalmente, tres, que no sé si merece la pena realmente que te mate.
Ikaruga apretó los puños y puso una cara desafiante.
Nos acusáis de no entender el amor.-dijo Ayame-Lleváis años haciéndolo. No obstante, ¿seguro que somos nosotros los que no lo entendemos? ¿No sois VOSOTROS DOS los que, ciegos y sordos ante nosotros, ignoráis lo que sentimos? Ibara, nunca se ha atenuado lo que siento por ti…
¡Sois jodidamente iguales!-chilló Ibara-¿Por qué no os enrolláis, echáis un buen polvo, que falta os hace, y dejáis que surja el amor? En serio, sois almas gemelas: os lleváis bien, pasáis mucho tiempo juntos y sois igual de retrasados…no sé los demás, pero yo veo la semilla de una hermosa flor de amor…bueno, la semilla y dos CAPULLOS. Ayame, tío, te faltan más neuronas que pelotas. No voy a negarte que eres guapo, bastante más que tu amiga, y no tienes un mal cuerpo, pero no voy a enamorarme de ti. Y, siendo ya muy francos, soy toda una experta en pollas y, por más que te miro la entrepierna, no intuyo nada que no haya visto: nadie ha superado a Itami nunca, ni en cuerpo, ni en la cama ni, lo más importante, en personalidad, en lo que ha hecho por mí, en el tiempo que me ha dedicado, en lo que significa para mí. Me parece tan paradójico que tengamos que ser nosotros los que demos un sermón sobre esto…
Si es vuestra última palabra al respecto…-Ayame se puso en guardia.
Dieron una orden. Las armas de asedio comenzaron a disparar hacia el grupo y hacia el edificio.
¡QUIETO Y TRANQUILO TODO EL MUNDO!-exclamó Yamiyuki.
Una enorme pantalla de rayos interceptó los cañonazos.
Sois gilipollas.-enunció Yamiyuki-Y no lo pregunto, lo afirmo. Chicos, tenéis vía libre y carta blanca para acabar con todo y con todos. ¡A disfrutar!
¡Dejadnos al plato fuerte para nosotros!-exclamó Ibara mientras corría hacia Ikaruga.
Ikaruga llevaba su larga melena recogida en una coleta alta con un lazo blanco. Vestía con una chaqueta blanca de diseño, desabotonada desde el cuello hacia el escote y sin nada debajo. Una minifalda vaquera. Botas blancas altas. Por su parte, Ayame llevaba un peto sin mangas ni perneras de color gris oscuro con muchas tiras en gama de grises, debajo del cual asomaba una camiseta naranja ajustada, también sin mangas. Mitones largos y botas altas a juego con el peto. Ambos se lanzaron hacia sus amados y enemigos, comenzando un brutal intercambio cruzado de golpes.
¡Te lo tengo dicho, Ikaruga!-dijo Ibara mientras esquivaba un puñetazo-¡Boxeas demasiado mal como para utilizar el estilo como uno de tus predilectos! ¡Tus ganchos dan casi tanto asco como tu maquillaje! ¡Te voy a enseñar lo que es BOXEAR DE VERDAD!
Ibara lanzó una demoledora combinación de puñetazos, arrollando a su oponente.
¡No mires a tu compañera, Ayame!-exclamó Itami mientras lanzaba frenéticos zarpazos-¡Si me pierdes de vista, acabarás siendo mi merienda de hoy!
¡No quiero mirarte demasiado, me pareces un hombre inadecuado para Ibara!-exclamó Ayame-¡MÁS POTENCIA CON ESOS CAÑONES!
¡A la mierda esos cañones!-exclamó Yurika mientras los destrozaba a patadas transformando sus piernas en distintas articulaciones pesadas.
¿Qué sabrás tú?-preguntó Itami mientras le hacía una llave a Ayame-Es Ibara la que tiene que decidir con qué persona quiere estar, con quién se siente a gusto…
¡Cállate!-Ayame se libró de Itami con un codazo-Eres demasiado…poco hombre…para ella.
Mira por dónde me paso esa afirmación, Ayame.-dijo Ibara mientras lanzaba a Ikaruga contra el propio Ayame.
Se chocaron y cayeron al suelo. Comenzaron a aparecer los soldados que habían ido al combate y que esperaban camuflados. Metallurgy se lanzó hacia ellos con un bate en cada mano. Yamiyuki la respaldó sacando un estoque que llevaba oculto y, detrás de ellos, Aquanika disparaba con todo tipo de armas de fuego.
Llevaban razón…-susurró Ikaruga-…no habríamos podido entender lo poderosos que son si no lo hubiéramos visto…creo que es hora del plato fuerte, ¿verdad, Ayame?
Verdad.-dijo el chico incorporándose.
Sacó un tarro de su bolsillo. En él, había varios animales de pequeño tamaño, mayoritariamente insectos y arácnidos. Lo abrió y dejó que de él saliera, a través de su dedo, una araña. Tras cerrar el tarro, apuntó al grupo con el dedo, estando el animal posado.
¡Salta!-exclamó Ayame.
La araña saltó hacia el grupo. Con un chasquido de dedos de Ayame, el animal se hizo gigantesco y cayó pesadamente contra el suelo, obligando al grupo a separarse, rodando por el suelo para evitar el impacto.
¡Ataca!-ordenó Ayame.
La araña comenzó a correr y a lanzar peligrosos golpes con sus largas y gigantescas patas.
¡Haced que caiga!-exclamó Yamiyuki-¡Si alguien tiene pánico frente a estas criaturas, que por favor se retire!
Me da mucho asco…-dijo Metallurgy retrocediendo-…pero tengo que ser fuerte… ¡vamos!
Sacó un soplete mágicamente y comenzó a insuflarle la llama a la araña. Mientras tanto, Yamiyuki lanzaba una llamarada por su mano para respaldarla. Yurika los ayudaba lanzando bolas de fuego.
¿Qué os hace pensar que el fuego va a quemar a mi mascota?-preguntó Ayame-¡Atrápalos!
Como si hubieran leído la mente del animal, el grupo vio cómo la araña escupía y tejía, con su saliva, hilos con los que trataba de atar ágilmente a todos los que estuvieran cerca.
Aquanika hurgó entre sus bolsillos y sacó una pequeña rama de árbol bastante fresca, casi recién arrancada.
¿Es tu varita?-preguntó Yamiyuki.
Nadie ha vivido para ver tal cosa.-respondió Aquanika de mala gana-Es una puta rama.
¡HAAAAAAH!-oyeron gritar al unísono a Dalton y a Nikola.
Los dos se lanzaron en picado desde lo alto hacia la araña, cayéndole encima con una espada corta y la llave fija gigante respectivamente. Mientras aturdían al gigantesco animal golpeándole en la cabeza, Aquanika le apuntó con la rama. Un chorro de luz azul brotó de ella, acabando inmediatamente con la araña, que salió disparada.
Es una lástima que exista un hechizo para matar arañas y sea tan fácil de usar, ¿no crees, Ayame o como demonios te llames?-preguntó Aquanika con sorna.
Comenzó a llegar más gente al combate: soldados rasos, al parecer.
¡Más soldados!-exclamó Dalton-¡Dejadlos en nuestras manos! ¡Activando M.W.S.!
El gigantesco brazo mecánico naranja apareció sobre el brazo de Dalton. Apuntó con la mano al frente, dibujando un ojo azul con Ether. La palma de la mano mecánica del arma apuntó directamente al centro del ojo.
¡Spell Ray!-exclamó Dalton.
Salió un rayo azul de la palma de la mano del arma que se amplificó al atravesar el ojo. El rayo final cayó a los pies de los soldados, liberando una explosión que los diezmó. Nikola se acercó corriendo a los supervivientes y comenzó a subyugarlos con hábiles maniobras con la llave fija, alternando con su trozo de cable pesado que usaba a modo de látigo.
¡Es hora del arma definitiva!-exclamó Ikaruga-¡Tomad esto!
La chica apuntó con la palma de la mano hacia sus enemigos. Su brazalete azul comenzó a brillar y una malintencionada luz blanca comenzó a cernirse sobre ellos.
¡Mierda!-exclamó Ibara-¡Lo va a hacer! ¡ALEJAOS!
Yamiyuki retrocedió con un salto llevándose consigo a Metallurgy y a Yurika. En un forcejeo descuidado, Metallurgy se soltó sin querer del chico y cayó al área de impacto de la luz. Dejando a Yurika en una distancia segura, Yamiyuki volvió a recogerla. La luz terminó de envolver el área y, tan pronto terminó de encenderse, se apagó.
Estamos jodidos…-dijo Ibara-…ya sabemos lo que van a hacer ahora.
¿Qué ha pasado?-preguntó Yamiyuki-Un momento…no siento mis…
¿Poderes?-preguntó Itami-Bienvenido a la verdad: Ikaruga y Ayame son monstruos capaces de convertirse en humanos, como Ibara y como yo. Al igual que yo puedo hacer aparecer instrumentos de tortura y trampas e Ibara es capaz de controlar los elementos…el poder mágico de Ikaruga es el de sellar los poderes de los demás, y está ligado a ese brazalete azul así como Ibara tiene un bastón y yo un anillo para apretarme la polla.
No podemos transformarnos.-dijo Ibara-Ninguno de vosotros podrá usar nada de magia ni poderes especiales…tendremos que confiar sólo en nuestras habilidades cuerpo a cuerpo y en las armas que llevemos.
¡Dejádnoslos a nosotros!-exclamó Nikola-No tenemos habilidades sobrenaturales, sólo tecnología. Dalton, ¡son nuestros!
He perdido el contacto con el Ether…-dijo Dalton-…sólo voy a poder usar lo que llevo encima…
Igualmente…-terció Yamiyuki con optimismo-…eso no nos convierte en inútiles. Seguimos teniendo piernas para patearles el culo.
Respaldo a Ibara.-dijo Itami-Ya sabemos lo que van a hacer. Esto va a ser duro.
¡Esperad!-exclamó Yurika-Gracias a Yamiyuki, yo me he librado. ¡Siento mi magia!
Serás clave en esta batalla entonces.-dijo Yamiyuki-¿Cómo se deshace el sello?
Lo tiene que quitar alguien con ese poder.-dijo Ibara-Cuando íbamos a secundaria, en nuestra clase había un licántropo cuyo poder especial era precisamente remover sellos…y era el único al que Ikaruga no solía fastidiar.
Freya no tendrá problemas para hacer eso.-Yamiyuki sonrió-No obstante, hasta que llegue, ¿qué van a hacer estos dos? Transformarse, ¿verdad?
¿Acaso no es obvio?-preguntó Ikaruga mientras su voz se animalizaba y se distorsionaba.
¡JAJAJAJAJA!-rió Ayame mientras su voz se hacía irreconocible y aguda.
El cuerpo de Ikaruga se recubrió de pelo de distintos colores, y de escamas repartidas por trazos. De cintura para abajo, tenía cuatro patas: las delanteras de león y las traseras de cabra, siendo su parte más posterior una larga cola con forma de serpiente. Entre su cintura y sus patas delanteras había tres cabezas: una de león, una de macho cabrío y otra de dragón.
Ayame comenzó a crecer en altura y a hacerse más delgado y estilizado mientras su piel se escamaba y se tornaba verde. Pronto se vio recubierto de una armadura escamosa y dotado de unas piernas largas y muy potentes, así como de unos brazos acabados en pinza.
La quimera Ikaruga Otonashi y el mántido Ayame Rei…-dijo Ibara-…aquí los tenemos. Recordad que, cuando nos transformamos, no necesitamos tener a mano nuestro objeto mágico para utilizar nuestros poderes especiales a placer. A Ikaruga le da igual porque siempre lo lleva puesto, pero nunca hemos sabido qué mierda usa Ayame.
¿Cuál es el poder de Ayame?-preguntó Metallurgy.
¿No lo has visto?-Itami se giró hacia ella-Cambiar el tamaño de las cosas. Los insectos, los arácnidos y los miriápodos le obedecen por ser un monstruo insecto y, combinando eso con el poder de cambiar los tamaños…tiene todo un ejército de bestias.
No hay problema.-asintió Yamiyuki-Vamos a darles de lo lindo.
Lo afortunado para nosotros del poder de Ikaruga es que ya es inútil para lo que queda de combate.-dijo Ibara- Por más que lo lance, no cambiará nada más. No obstante, tendremos que dar mucho para superar este combate.
Así lo haremos.-dijo Yamiyuki-¡AL ATAQUE!
Ayame había crecido bastante, pero Ikaruga era directamente enorme por ser una fiera, y tenía un tamaño comparable al de Ibara en su forma real. Todos se lanzaron a por ellos: el grupo que fue a por Ikaruga estaba comandado por Ibara, mientras que los que iban a por Ayame seguían a Itami.
¡Por fin puedo aplastarte, Ibara!-rió Ikaruga mientras abatió a la chica de un zarpazo.
La agarró del cuello y dirigió hacia su muñeca su cola de serpiente. Ésta abrió la boca y se dispuso a morderla.
¡No tan rápido!-exclamó Dalton.
El joven de cabello rojo lanzó una patada al brazo de Ikaruga, soltando a Ibara, quien se sacó una hoz de la falda y la lanzó volando contra su enemiga. La cabeza de dragón escupió un chorro de fuego que la fundió.
Sois tan patéticos en este estado…-se burlaba Ikaruga.
Itami y Yamiyuki lanzaban gráciles y letales combinaciones de golpes de diversas artes marciales. Ayame resistía muy bien los golpes a la vez que lanzaba peligrosos tajos con sus pinzas.
¡Hijo de puta!-exclamó Itami-En cuanto rompamos este ridículo sello te voy a meter la polla de tu vida, literalmente.
No sois rivales para nosotros ahora mismo…-murmuró Ayame mientras ejecutaba sus artes marciales en la forma de monstruo.
Tiene que haber alguna forma de penetrar ese exoesqueleto...-susurró Yurika para sí-...voy a aprovechar que aún puedo usar la magia.
Yurika corrió hacia Ayame. Ikaruga intentó interceptarla escupiendo fuego por su cabeza de dragón, pero fue ágil y lista y la apagó con una burbuja llena de agua que lanzó con su mano. Tras esto, saltó en dirección a Ayame, convirtió su pierna en un penetrador esférico y le pateó el pecho, haciendo temblar todo su cuerpo.
¡Mierda, no es suficientemente pesado!-exclamó Yurika-¡Ten ESTO entonces!
Se dio una voltereta en el aire, transformó su otra pierna en un gigantesco martillo y le descargó un golpe de talón que hizo retumbar sus brazos cuando el chico los interpuso para protegerse del golpe. Sin que nadie lo esperase, apareció Freya.
¡Ya lo tengo!-sonrió-¡Es hora de devolverles la moneda! Yurika, luego te dejaré que veas el vídeo, pero creo que no hay mejor momento que éste para decirte que eres una persona con el poder de fusionarse con las almas…en la biblioteca habitaba el espíritu de una salamandra ardiente que entró en tu cuerpo y se fundió con tu alma. En pocas palabras: te transformaste en una mujer de fuego. Está todo grabado. Si lo haces ahora, liberarás suficiente poder como para chamuscar a ese bicho. La quimera será algo más difícil, no obstante…
¡Callaos!-chilló Ayame mientras lanzaba una patada hacia Yurika.
La joven chocó su pierna con la del mántido como si de un combate de espadas se tratase. Ambos miembros se entrelazaron con tanta fuerza que Yurika pudo mantenerse en el aire.
No te aconsejo retarme en materia de patadas.-Yurika sonrió con confianza-Ya me dirás, Freya, ¿qué tengo que hacer?
Lo que te llevo diciendo mucho tiempo en los entrenamientos de magia: concentrarte. Puedes transformar tus piernas en lo que quieras, lanzar hechizos elementales básicos y fusionarte con las almas…eres una maga de gran potencial, Yurika…no me hagas arrepentirme de lo que digo, ¿de acuerdo? Piensa en lo que sentiste la vez que lo hiciste por primera vez.
Yurika recordó su intento desesperado por salvarse de aquel niño enigmático. Recordó el calor que sintió y cómo las llamas se apoderaron de su espíritu. La situación era bastante parecida: aquella pareja les llevaba clara ventaja por haber sellado todos sus poderes, así que más le valía esforzarse.
¡La gigantesca es la que nos han dicho que es la más peligrosa!-gruñó Ikaruga-¡Es hora de que se entere de quién soy!
Lanzó su poder sellador contra Freya.
¡Gracias!-le susurró Freya en el oído tras ponerse tras ella y sobre su lomo con un sigilo y una rapidez imperceptibles-¡Pensaba que no ibas a hacerlo nunca!
Freya estaba sellada. Yurika vio un claro peligro entonces: todo dependía de ella, de su magia. El fuego la consumió y, finalmente, vio cómo se hacía físico. Su cuerpo ardía, pero no sentía ningún tipo de dolor, ni siquiera más calor de lo normal. Su piel era muy brillante, anaranjada, y estaba ardiendo. Su pelo se había vuelto rojo y sus ojos se habían tornado plateados. No llevaba más ropa que unos pantalones cortos de color marrón rojizo y un chaleco abierto de color granate. Brazaletes plateados y rojos a juego con tobilleras del mismo estilo. Descalza.
¿Otro monstruo?-se sorprendió Ikaruga.

¡No!-reaccionó Ayame-Es… ¿humana?

lunes, 21 de octubre de 2013

[WCII] Episodio XIX: Ayako

COALESCENCE
WORLDS COLLIDE II
Episodio XIX · AYAKO

La imagen de la pantalla se cortó. Tras ellos, apareció Freya. No tardó en seguirla Aquanika, también mediante teletransporte. Al verlas llegar, Yamiyuki, Metallurgy, Yurika, Nikola y Dalton comenzaron a aplaudir.
Bien hecho, Freya.-la elogió Yamiyuki con una sonrisa-No esperábamos menos de ti.
¡Qué par tienes!-exclamó Yurika.
¡Eres increíble!-afirmó Metallurgy sonriendo.
Gracias a todos.-Freya sonrió-Ahora ya lo sabéis todo al respecto. Bienvenida de nuevo, Aquanika.
¿Quién me iba a decir que esa tía podría ser madre?-susurró Ibara.
Las apariencias siempre engañan.-asintió Itami-Piensa si no en la gente que me acusa de no tener carne, ¡JAJAJAJAJAJAJAJAJA!
¿No tenéis otro tema del que hablar?-les increpó Freya-Aquanika está pasando por un momento muy difícil de su vida.
¿Te vas a preocupar ahora de cómo se sienta cuando ha intentado matarte cientos de veces?-le respondió Itami.
No.-respondió Freya-Es más, yo también he intentado matarla a ella cientos de veces. No obstante, una reina tiene que saber ordenar estratégicamente a sus peones  más útiles. Tenemos a una bruja en el equipo… ¿sabes el juego que da eso?
Tengo una pregunta.-dijo Nikola-¿Cómo puede ser que Aquanika sea una bruja? No tiene la forma ni la dotación de una máquina de tal calibre…
¿Máquina?-Aquanika frunció el ceño-¿De qué coño vas? Soy una persona, ¿de acuerdo? ¿No te quedó claro que soy de carne y hueso el día que casi me tocas una teta cuando nos enfrentamos?
Nikola se ruborizó, bajó la cabeza y ocultó su cara entre su pelo.
El concepto de bruja en nuestros días es un tipo de robot de combate.-susurró Nikola-Al igual que los vampiros y…
¿QUÉ?-saltó Itami-Oye, yo soy un vampiro y hasta ahora nadie me ha demostrado que soy inorgánico.
Calmaos.-dijo Freya-Nikola, dejando de lado el hecho de que me sorprende gratamente que fueras capaz de derrotar a Aquanika en un mano a mano, el lenguaje evoluciona. Volviendo a lo que os contaba sobre la magia, en nuestros días, en la esfera mágica, llamamos bruja a cualquier mujer nacida con el don de la magia. Asimismo, un vampiro es un monstruo antropomorfo capaz de transformarse en murciélago y absorber la sangre de las personas a las que muere.
Exacto.-Aquanika abrió la mano y manifestó una brillante bola de fuego-Ya no tiene sentido ocultar que hago magia. Lo de que ese retaco anoréxico es un vampiro es algo de lo que me habían informado pero nunca he visto…
¿Te has pensado que por haber sido salvada por Freya puedes comportarte como te venga en gana?-le espetó Itami-Sigo teniendo ganas de enterrar mi polla entre tus tetas y, cuanto más me toques los cojones, con más fuerza lo haré.
Cierra el pico, imbécil.-se defendió Aquanika-Nunca me has caído bien…los hombres dais asco y, no sé por qué, tú más. En el fondo me tienes tirria porque tengo las tetas más grandes que tu novia y la única vez que me intentaste tocar una casi te dejo sin mano. No estuviste mucho más lejos de conseguirlo que el melenudo de las alcantarillas…
¡Ya es suficiente, joder!-Nikola dio un puñetazo contra la pared, se levantó y se fue de la sala.
Nikola, espera un momento, por favor.-le pidió Freya taimadamente.
El joven se giró y miró a Freya.
Quiero que tanto tú como los demás seáis testigos de una cosa.-dijo Freya-Terminada la intervención que quiero hacer, podréis iros a vuestros quehaceres.
Se acercó a Aquanika, la cogió del cuello con una mano y la levantó del suelo como si fuese una pluma.
Test psicotécnico.-le dijo Freya-¿Cómo se llama el trozo de piel inservible que rodea al pene?
Hombre.-sonrió Aquanika.
Como esperaba.-Freya le devolvió la sonrisa-Bueno, no esperarías irte de rositas tras incumplir nuestro contrato, ¿no? Lo he renovado y ampliado, pero eso no quiere decir que vaya a eximirte de tu parte.
¿Qué demonios…-se preguntó Aquanika.
Una sonrisa muy sádica se dibujó en la cara de Freya. Soltó una risotada baja y estridente.
Voy a tender una pantalla mágica alrededor porque nunca os he preguntado si os gusta el gore y no quiero causaros ningún trauma.-rió Freya.
Chasqueó los dedos con la mano que tenía libre. Una columna negra las rodeó a Aquanika y a ella. Tras una fracción de segundo de silencio absoluto, se oyó a Aquanika chillar como nunca se imaginarían que lo haría. Freya ahogaba sus agoniosos gemidos en risotadas. No se escuchaban golpes ni nada parecido. Metallurgy se llevó las manos a la boca, Yurika miró hacia abajo, Dalton y Nikola se miraron y, al final, sólo Ibara e Itami quedaban impasibles, observando la escena como si fuera una película, así como Yamiyuki, quien lo observaba todo con una sonrisa de satisfacción que heló el ambiente más aún.
. . .
Los días pasaban. Viajaban, se movían, investigaban, experimentaban, trabajaban. Aprendían unos de otros. El pasado bebía del futuro y viceversa. Tuvieron varios enfrentamientos con los secuaces de Shiroi, Butcher y Lithe, así como con la enigmática pareja formada por Ikaruga y Ayame. Mientras estaban libres de salvar los alrededores de las constantes amenazas, se dedicaban a prepararse más y más para el futuro combate final que tendrían que librar tarde o temprano. Las salas de entrenamiento del edificio no dejaban de ser ocupadas.
¡Concentración!-exclamó Freya mientras bloqueaba una llamarada con su bastón mágico-¡El sentido de la magia está en usar la mente! La mente es la fuente, el catalizador, el amplificador y el emisor de la magia.
Las llamas que Yurika había disparado danzaban haciendo anillos en la punta del bastón de Freya.
Usar la mente en la magia no es igual que usarla en el arte, en la ciencia o en la empatía, por poner ejemplos.-le explicaba Freya-Si bien una actividad intelectual intensa propicia un buen aprendizaje, no servirá de nada si no pones de tu parte. ¡Piensa en la magia como en una forma más de la inteligencia! ¡Mentalízate! ¡La magia no tiene límites a no ser que TÚ los impongas!
Agitó el bastón y devolvió la llamarada, multiplicada en tamaño y en intensidad. Yurika apuntó a la ingente masa de fuego con las palmas de ambas manos y la deshizo con una pared de agua.
Bien hecho.-dijo Freya.
Yurika asintió y lanzó la pantalla contra Freya como si de una ola se tratase.
Mal hecho.-comentó Freya nuevamente.
Agitó el bastón e hizo que un rayo cayera del cielo, destrozando la ola y electrocutando a Yurika, que se había mojado bastante por los chapoteos contra el fuego.
Un combate con magia también requiere de una buena estrategia, como todo.-dijo Freya con dureza-Tendréis que esforzaros más para controlar los poderes de los que disponéis. ¡Voy a por ti, Metallurgy!
Un chorro enorme de electricidad salió de la punta del bastón de Freya.
¡Ay, no!-chilló Metallurgy.
Creó uno de sus aros mágicos e hizo que se tragase los rayos, que comenzaron a aparecer por otro aro a varios metros de ellas.
¡Sabes que cualquier cosa que pueda hacer que mi capa cerámica epidérmica se caliente me supone una debilidad!-se quejó una exhausta Metallurgy.
Precisamente por eso tienes que aprender a defenderte de manera férrea e inexpugnable ante tales debilidades.-le espetó Freya-¿O quieres ser derrotada por algo que sabes e incluso has calculado en tus diseños? ¡La Metallurgy que conozco no se rinde!
Freya volvió a agitar el bastón, lanzando esta vez un chorro de majestuosas llamas formando una hélice.
¡Está bien!-exclamó Metallurgy apretando los puños.
Volvió a hacer que un aro se tragase las llamas, preocupándose de que esa vez el aro que las soltase estuviese detrás de Freya.
Bien hecho.-dijo Freya mientras veía cómo su propio fuego avanzaba peligrosamente hacia ella.
Alzó el bastón e hizo que el fuego bailase elegantemente alrededor de su cuerpo. Lo concentró en una enorme esfera alada de llamas y la lanzó contra el suelo. Metallurgy saltó hacia atrás con bastante altura.
Mal hecho.-observó Freya.
La bola de fuego estalló, provocando un pilar diagonal de llamas que arrolló a Metallurgy y la dejó exhausta en el suelo.
La magia tiene una flexibilidad y complacencia a los deseos del mago tales que puede cambiar de forma dentro de su propia naturaleza de manera infinita.-Freya sermoneaba a sus alumnas-No podéis dejaros llevar por la primera corazonada que tengáis.
Una intensa corriente de viento azotó la estancia, barriendo a Yurika y a Metallurgy. Freya interpuso su mano y desvió el viento a su alrededor, quedando intacta.
Buen intento de ataque sorpresa.-dijo Freya sin ni siquiera mirar a la fuente de aquel viento-¿Quieres unirte al entrenamiento, Aquanika?
Una maga contra una bruja…-dijo Aquanika-… ¿qué puede salir de esto?
Freya le hizo un gesto con la mano para que atacase. Aquanika intentó lanzar un hechizo de manera no verbal, pero su contendiente chasqueó los dedos y la hizo levitar, siéndole imposible moverse en el aire.
Te queda demasiado por aprender.-dijo Freya-El poder en bruto no sirve de nada, parece mentira que todavía no lo sepas.
¡YIAAAAAH!-escucharon que gritaba una voz masculina.
En la sala de al lado está Dalton intentando entrenar a Nikola en artes cíbridas.-dijo Freya-Espero que tenga más suerte que yo. No lo hacéis mal, pero os queda mucho por recorrer…ahora mismo sois como estudiantes novatas de magia y, salvo Aquanika, no sé por qué no podéis extender vuestro dominio a más tipos de magia…bueno, Yurika, ya sabes que tu caso está pendiente de investigación…-le guiñó un ojo.
Paralelamente, Nikola intentaba lanzar un mandoble con su llave fija gigante. Dalton lo paró con una patada, le dio un golpe a la llave con una mano para desarmar a Nikola y, con la palma de una mano, le golpeó en el pecho, alejándolo del arma, que cayó limpiamente al suelo.
Vamos a pasar a nuevos asuntos…-dijo Dalton chasqueando los dedos.
Sus ropas cambiaron al uniforme de artes cíbridas: camiseta roja de cuello vuelto, chaqueta y pantalones de campana con cremalleras automáticas, botas altas.
No me gustan demasiado las artes cíbridas…-dijo Nikola-…prefiero las artes marciales y las herramientas que yo mismo he hecho. Pero…si la situación lo requiere…será mejor que me esfuerce por dominarlas, ¿no es así?
Dalton asintió con una sonrisa y volvió a chasquear los dedos. Las ropas de Nikola cambiaron a un uniforme de artes cíbridas. Era muy parecido al de Dalton, con la salvedad de que la camiseta era de color verde oscuro, los cordones de las botas eran de color verde eléctrico y las tiras que Dalton tenía rojas en el uniforme, Nikola las tenía verdes. Las cremalleras de Dalton eran doradas y las de Nikola, plateadas.
Me quedé con todas las armas de los políticos para darte a ti las que mejor te sirvieran.-dijo Dalton-He instalado el faldón eléctrico en tu gabardina habitual, por lo que creo que será la única de las armas con la que no puedas usar el uniforme. No obstante, veo que se te da mejor la lanza ácida…
Nikola asintió y materializó la lanza de dos puntas entre sus manos. Acostumbrado a blandir la llave fija, el uso físico de ese arma no le resultaba demasiado complicado, pero no le gustaba explorar ni explotar los poderes especiales que poseía. Dalton materializó sus pesadas muñequeras capaces de controlar la tierra y, así, comenzaron a chocar aceros.
¡Hah!-exclamó Ibara-¡HAI!
Lanzaba duras y muy seguidas combinaciones de golpes con su bastón hacia Itami, con quien hacía sparring. Estaban en la misma sala que los otros dos, aprovechando lo amplia que era.
Si me das la mitad de duro ahora de lo que nos damos en la cama…-dijo Ibara-…puede que te dé las galletas que más te gustan…perro famélico…
Será un placer.-dijo Itami con una clara erección mientras sostenía un palo de madera-¡YAAAAH!
Chocaron palos un rato más hasta que se desarmaron mutuamente. Pasaron entonces a lanzarse golpes cuerpo a cuerpo. Ibara comenzó a intercalar posturas muy exóticas seguidas de golpes enrevesados y retorcidos, haciendo especial hincapié con las puntas de los dedos.
Ah…-observó Freya, que se había pasado a la otra sala a ver cómo iba el entrenamiento-…la belleza de las artes marciales árabes. Tú las conoces, ¿no es así?
Desde luego.-afirmó Yamiyuki-Ninguno de ellos lo hace nada mal. ¿Cómo van tus investigaciones mágicas?
Tengo que dar una respuesta definitiva a la pregunta sobre por qué Yurika prendió fuego a la biblioteca con tanta facilidad.-dijo Freya-Además de eso, creo que estoy llegando a una solución que te permitirá vivir con Megami como todos tus ancestros lo hicieron: se te aparecerá físicamente por completo, sin necesidad de ocupar tu cuerpo…o eso espero.
Me alegra oír eso.-Yamiyuki sonrió.
Hoy mismo voy a teletransportarme a los archivos de la universidad de Yurika para ver qué narices pasó.-dijo Freya-Pero antes tengo que intercambiar unas palabras con Nikola. ¿Te importaría hacer sparring con Dalton mientras?
Será un placer.-dijo Yamiyuki-Llevo varios días peleando con él en los entrenamientos y me encanta hacerlo.
¡Nikola!-exclamó Freya-Necesito hablar contigo un momento a solas. Yamiyuki y Dalton se divertirán juntos mientras.
Dalton y Nikola asintieron, volviendo a sus ropas normales. Yamiyuki encaró al chico de cabello rojo y comenzaron a lanzarse golpes mientras Nikola abandonaba la sala con Freya.
Tú me dirás.-dijo el joven.
Antes de nada, quiero felicitarte por tu buen trabajo ampliando las instalaciones subterráneas.-dijo Freya-Ya parece más un imperio que un laboratorio. Muchas gracias por tu esfuerzo y enhorabuena por los resultados.
Ha sido un placer.-Nikola sonrió levemente.
También quiero preguntarte algo…-dijo Freya-…teniendo que pedirte previamente disculpas por la indiscreción.
Nikola torció el gesto.
¿De qué se trata?-preguntó el joven.
Sé que Aquanika es una borde de mierda y no puedo ni procede que me excuse por su comportamiento, pero veo que eres el único que se afecta tanto por ello.-dijo Freya-Aún no nos conocemos muy bien, pero creo que no eres la típica persona que se molesta por todo lo que le dicen…has sufrido muchos años de humillación y, grosso modo, putadas magnas, en esas alcantarillas…tienes que estar muy curtido para esas cosas. Me he fijado que lo que de verdad te molesta es que hagan referencia al hecho de que…eres un hombre…ya me entiendes. No voy a mentirte: soy muy parecida a Aquanika en ese aspecto…repudio a los hombres, pero los reconozco como parte de la naturaleza, de la vida, de la sociedad y, en general, sé relacionarme con ellos. De hecho, me alegra haber conocido a tantos hombres excepcionales a la vez: Yamiyuki, Dalton y tú sois geniales y constituís las excepciones que confirman mi regla, habiendo muy pocos más que puedan jactarse de ello. Lo que vengo a decirte es que no te veo como a un pervertido o a un hombre simple con únicamente deseos sexuales y necesidades fisiológicas y que, si así lo fueras, me daría igual siempre que tuvieses otras cosas: mira a Itami, es un cerdo, pero es superdotado, muy fuerte y muy leal a Ibara, la cual es leal a mí por la fuerza, al igual que Itami, lo cual lo hace a él y justo a él doblemente leal hacia mí. Estarás pensando que doy muchos rodeos, pero quiero hacerte ver que no te he llamado para hacerte daño, sino para intentar ayudarte: ¿qué es lo que te sucede?
Nikola miró hacia el suelo y comenzó a hurgarse en los bolsillos. Sacó una mariposa de plata atada a una fina y brillante cadena del mismo material.
Estoy respondiendo a tu pregunta…-se excusó Nikola-…mira esto.
Tocó levemente el centro de la mariposa con un dedo. De ella salió una luz que proyectó en el aire una imagen en la que se veía a Nikola con una chica. A juzgar por el aspecto del joven en esa foto, Freya intuyó que tendría ya bastantes años, pues el chico se veía mucho más joven, casi como un niño y, aunque ya se le empezaban a notar los músculos, los tenía mucho más pequeños que en la actualidad y parecía raquítico en comparación de tan delgado que estaba. Parecía que ya se estaba dejando crecer el pelo, pues le llegaba casi a la barbilla, y ya por aquel entonces llevaba gafas. Vestía completamente de negro, con una sencilla chaqueta fina de cremallera abierta, una camiseta debajo y unos pantalones rectos. No se veían sus pies. A su lado, y rodeada por su brazo, había una chica de piel muy pálida, unos hermosos ojos de color azul eléctrico y una larguísima melena negra, también vestida de negro con una sencilla minifalda de tablas y un top muy escotado que dejaba intuir que sus senos eran ya muy grandes para la adolescente que tendría que ser.
Te presento a Ayako.-dijo Nikola-La única mujer de mi vida.  Sólo he amado una vez, y lo he hecho con sinceridad. Me he criado en un orfanato junto con ella, que era tan pobre que no tenía ni apellido. Fuimos las únicas personas que nos toleramos mutuamente, el resto tendía a marginarnos…y surgió el amor. Cuando descubrieron que era superdotado me dieron una oportunidad para salir de allí…y decidí llevarme a Ayako a vivir conmigo: todo apuntaba a que íbamos a ser felices, pues ya tenía varias carreras universitarias, trabajo, un buen sueldo, vivienda propia y a mi media naranja…no obstante, la revolución política no tardó en estallar y me hicieron bajar durante años a ese…reservorio…quitándome a mi chica de mis brazos. Nunca la he vuelto a ver…a la persona que se ganó mi corazón, a la única a la que he amado, a la que sigo amando, a la que me hace llorar en silencio con unas lágrimas dolorosamente caudalosas noche tras noche…-Nikola se quitó las gafas para limpiarse las lágrimas-…no te imaginas lo que estoy sufriendo: nunca me dijeron nada de ella y no he podido encontrarla. No aparece en ninguna base de datos, ni siquiera entre las listas de fallecidos…los que me maldijeron, lo hicieron a conciencia. Si no fuera por la ciencia, yo ya me habría muerto de pena y dolor. La ciencia, así como la tecnología, son facetas de mi vida que me permiten investigar, averiguar, saber, conocer, disfrutar…y, no existiendo en mi vida, sólo podría preguntarme dos cosas: el paradero de Ayako y la situación de mis progenitores, pues mi apellido venía conmigo…no me encontraron abandonado, sino que me dieron en adopción con conocimiento de causa. Desde que me despojaron de Ayako, no soporto que me hablen de mujeres, de amor, de sexo o de cualquier otra cosa relacionada. Llámame inmaduro o lo que quieras, pero es demasiado duro para mí, mi amor por Ayako es tan puro como la imaginación dé a mesurar. En el fondo de mi mente, sé que el amor y el sexo son cosas hermosas y naturales, pero me hacen demasiado daño…
Apagó la mariposa y se la volvió a guardar en el bolsillo.
Las mariposas son los animales favoritos de Ayako.-dijo finalmente.
Ya.-dijo Freya-Pues, ¿qué quieres que te diga? Me parece casi delito no haber superado un problema después de tantos años, pero no te lo voy a echar en cara porque has demostrado ser una persona fuerte: a pesar del dolor, de las dificultades y de todo lo que te han hecho, no has dejado de avanzar y de mejorar dentro de tus posibilidades. Insisto en que una persona no es motivo suficiente para vivir así de amargado, pero no puedo imponerte mi criterio ya que a mí la gente me importa una mierda y, para bien o para mal, los demás no sois como yo, pero me gusta que hayas sabido sobreponerte. Espero que algún día resuelvas tus problemas y…si ese día llega mientras seguimos todos juntos…no dudes en pedirnos ayuda si la necesitas. No me mires con esa cara: lo que no te mata te hace más fuerte…
Se escuchó un golpe muy fuerte.
¿Os estáis tomando el sparring demasiado en serio o me lo parece a mí?-Freya se asomó a mirar.
No hemos sido nosotros…-dijo Dalton desde el suelo, entre las piernas de Yamiyuki, que le había hecho una elegante e ineludible presa con ellas.
Me huele a que nos atacan…-dijo Itami.
¡SI UNA ZORRA QUE YO ME SÉ ME BAJARA DEL PUTO TECHO PODRÍA ENTERARME DE QUÉ MIERDA PASA!-oyeron chillar a Aquanika.
Freya chasqueó los dedos, dejando que Aquanika se estampase de cara contra el suelo.
Desde que volvimos de Kyzylorda estás demasiado insoportable.-dijo Freya-¿Tanto te jode que me debas la vida de tu única familia? ¡Pues te aguantas, querida!
¡Son esos dos!-exclamó Metallurgy corriendo hacia los demás-Acabo de mirar por la ventana…
¿Esos dos?-preguntó Freya.
¡Los tales Ayame e Ikaruga!-exclamó Yurika-¿Qué vamos a hacer?
¿Están solos?-preguntó Freya.
Detecto más presencias a su alrededor.-dijo Yamiyuki mientras se preparaba para el combate-No saben de sigilo ni ocultación…
Sois muchos y mucho más fuertes, así que podréis con ellos.-dijo Freya.
¿No vienes?-preguntó Dalton extrañado.
Le dije a Yurika que iba a ayudarle con un problema y es lo que voy a hacer.-dijo Freya-Me marcho a su universidad a recoger pistas: con suerte, volveré para traer pronto lo que quiero y, con ello, podremos aniquilar a esos dos para siempre.
¿Qué te hace estar tan confiada?-le preguntó Ibara.
¿Me has visto dudar alguna vez?-preguntó Freya sonriendo con sorna.
Sin dejar que Ibara le respondiese, desapareció de allí.
Cómo le gusta teletransportarse últimamente…-dijo Ibara.
¡No hay tiempo!-exclamó Yamiyuki-¡Nos están lanzando proyectiles muy pesados desde varios robots habilitados! ¡Id bajando y salid al combate! ¡Están justo en las puertas!
Mierda, han descubierto nuestro asentamiento…-dijo Dalton-…esto ha dejado de ser un lugar seguro.
Tarde o temprano iba a pasar.-dijo Yamiyuki-¡Vamos, todos!
El grupo comenzó a bajar en tropel para salir del edifico, cuyas defensas estaba activando Dalton mediante un programa maestro al que sólo él podía acceder.

miércoles, 16 de octubre de 2013

[WCII] Episodio XVIII: Sus ojos

COALESCENCE
WORLDS COLLIDE II
Episodio XVIII · SUS OJOS

Ya se ha ido, ¿verdad?-preguntó Yamiyuki al llegar de nuevo a la sala y ver que todos estaban reunidos y expectantes ante una pantalla.
¿Cómo tienes tan claro todo lo que hace Freya?-preguntó Dalton con curiosidad.
Simplemente va a suceder lo que me explicó que se temía.-explicó Yamiyuki-Buena monitorización, Metallurgy, nos permitirá ver perfectamente los hechos. ¿Está bien dotado en audio?
Escucharemos hasta las hojas de los árboles que puedan caer al suelo.-Metallurgy le guiñó un ojo-Acércate con nosotros, vamos a ver  exactamente qué pasa…
Veían a Freya como si jugasen a un videojuego. La cámara flotante la rodeaba desde la retaguardia de tal manera que podían ver lo que hacía con gran detalle y con una gran precisión de imagen y sonido, así como con muy poco retardo aparente.
Ya estoy aquí…-oyeron que decía Freya para sí-…saludaría a la cámara, pero en estos momentos estamos ante una situación muy seria…
Echó a andar.
¿Dónde está?-preguntó Yurika extrañada.
Es…-intentó adivinar Metallurgy acercando los ojos a la pantalla-…ni idea, pero creo que tiene algo que ver con lo que Megami nos ha contado.
¿El mar Caspio?-preguntó Nikola-Lleva unos siglos muy crecido, pero no sabemos cómo era en vuestra época…
¡El mar Caspio!-exclamó Metallurgy-¡Kazajstán!
Así es.-corroboró Yamiyuki.
¿Kazajstán no es la tierra natal de…-Yurika se giró.
Sí…-dijo Metallurgy-…o eso creo.
Lo es.-respondió Yamiyuki.
No me jodas…-Yurika se llevó una mano al mentón-… ¿qué tiene que ver?
Lo vais a ver ahora mismo.-Yamiyuki señaló a la pantalla.
. . .
Freya corría por las calles de la ciudad de Kyzylorda. Entre sus devaneos informáticos y su facilidad de acceso a las bases de datos de la comunidad científica, había logrado descubrir que Aquanika era originaria y residente en dicha ciudad. Valiéndose de sus conocimientos de idiomas, pudo preguntar a varias personas dónde se situaban las viviendas poseídas por aquellas personas de mayor poder adquisitivo. Cuando finalmente llegó al que podía ser el barrio más rico de Kyzylorda se dio cuenta de que algo no iba bien: detectaba una irregularidad cercana, una distorsión mágica. Enorme fue su sorpresa cuando vio a Aquanika salir por la puerta principal de un enorme chalet mientras sonreía y se despedía con la mano. No se paró mucho tiempo a preguntarse qué hacía sonriendo aquella fría y despiadada asesina, sino que decidió pasar directamente a la acción: se acercó a su supuesta camarada, de la que sólo se veían la cabeza y la melena, estando el resto del cuerpo cubierto por una larguísima y pesada capa gris con una capucha que fue a ponerse antes de echar a andar, pero, al alargar el brazo, notó cómo se lo agarraban.
¿Estás perdiendo reflejos?-le preguntó Freya a modo de reflejo-¿Lo haces para entrenar el algoritmo de perder cosas antes de perder LA PUTA VIDA?
Aquanika se giró y la miró con rabia y desprecio. Sin pensarlo, se dejó vencer, permitiendo el avance de Freya, quien vio su propia fuerza devuelta hacia ella por la ágil contra-llave que recibió.
Estamos en medio de la calle.-susurró Aquanika, mirando impaciente las ventanas del chalet, bien protegidas por unas ornamentadas contraventanas.
¿Desde cuándo te ha importado eso?-preguntó Freya-¿Acaso no has matado nunca a nadie en medio de la calle? ¡No me hagas reír!
No en mi tierra natal.-le respondió Aquanika sin dejar de ejercerle presión-Te recuerdo que te tengo cogida: no me jodas.
Sabes que me he dejado para darle emoción al asunto…-sonrió Freya.
La enorme chica lanzó una patada muy alta, ahuyentando a Aquanika, que saltó hacia la copa de uno de los árboles cercanos de la calle, alejándose de su inesperada visitante saltando de árbol en árbol. Cuando llegó a los límites de la calle, se dio cuenta de que Freya estaba tres árboles por delante de ella.
Si no quieres que nos zurremos en la calle, yo no quiero que dañes ni una sola planta.-le advirtió Freya-Ahora, no me jodas tú a mí.
No necesito que sufra ningún árbol para quitarte de en medio, mi extremadamente pesada y coñazo “camarada”.-Aquanika hizo un gesto de entrecomillado con los dedos.
Cómo te gusta esa palabra, ¿verdad?-Freya sonrió con sorna-Tu historia va en tu sangre, supongo…
Sabes de sobra que odio a los rusos con todo mi ser.-siseó Aquanika-No vuelvas a intentar compararme con ellos o te aseguro que acabarás como Hipatia de Alejandría a mis manos.
Eres tan fácil de picar, querida…-le espetó Freya-…a ver si me voy a acabar calentando yo: no menciones a una matemática en vano, ¿quieres?
No eres la única doctora en Matemáticas aquí presente y lo sabes.-respondió Aquanika.
¿Te dejarás cortar la cabeza si respondo a una de las cuestiones matemáticas del milenio antes que tú?-preguntó Freya jovialmente.
¿Por qué no te vas un rato a la mierda?-le preguntó Aquanika-Sigue jugando a los héroes y déjame en paz.
Olvidas una cláusula del contrato.-Freya hizo un gesto gélido con un dedo-La traición, como recordamos, se pagaría con la muerte. Oh, mierda, ¿por qué tus ojos eran negros al salir de casa, marrones al verme y azules ahora? ¡Tienes unas lentillas muy chulas!
¿Te jode no saber dónde me las he comprado?-preguntó Aquanika-Oh, lo siento, no puedes ser la que va a la última.
Cielo, tengo estilo propio, no necesito ir a ninguna, y menos a la última, pues yo siempre soy LA PRIMERA.-Freya chasqueó los dedos, provocando que brotasen pétalos de margarita y fuesen esparcidos por el viento. Verdes…qué ojos tan bonitos.
En cualquier caso…-dijo Aquanika-…no me he puesto en tu contra, y, lo que es más, te dejo hacer lo que te salga del coño. Haz lo propio conmigo, tía, y olvídame.
Aprovechaste que no estaba, esto es, QUE ME QUEDÉ EXPRESAMENTE PARA SALVAROS LA PUTA VIDA, para darme la espalda. Pamela tendrá tu misma suerte, pero tú me importas más por ciertas cosas que ya no puedes ocultar.-le espetó Freya con dureza.
¿De qué mierda me estás hablando?-preguntó Aquanika-¿No te ha bastado con hackearme el móvil de mierda que me tuve que comprar para mantener contacto con vuestras asquerosas presencias?
¿Me tomas por tonta, Aquanika?-preguntó Freya-¿Piensas que me creo ese cuento de las lentillas? ¿Crees que me he caído de un guindo? ¿Que no sé de lo que hablo ni lo que me traigo entre manos?
¡Déjate de rodeos y dime que quieres partirme las piernas de una vez!-le gritó Aquanika-Acabaremos a hostias antes y, por tanto, terminaremos esta mierda antes.
Dalton reaccionó súbitamente estando en trance y, justo después, te tuvieron que ayudar para no recibir un golpe en combate por estar desconcentrada.-enunció Freya-Cuando Yamiyuki liberó la paradoja mágica de Megami detectó un pulso proveniente de las inmediaciones del mar Caspio. ¿Me ves con cara de creer en las lindas casualidades? ¡Has intentado usar la legeremancia delante de mis narices!
¿La qué?-preguntó Aquanika con cara de asco-¡Déjate de cuentos y pelea de una vez, que es lo que estás deseando!
Soy una guerrera, sí.-asintió Freya-No obstante, mi sed de sangre no es tan burda y poco selectiva como la tuya, si bien te puedo asegurar que es más abundante y aterradora de la que una piltrafa como tú pueda llegar a desarrollar en unas pocas vidas…donde unas pocas puede ser una cantidad tal como el número de bits en la memoria de un computador de la generación que viene. Legeremancia…el arte mágico de fluir en mentes ajenas y desmantelar la totalidad de su pensamiento en todo tiempo. No, Aquanika, no…ya no. Ya no puedes ocultarte más: lo estaba temiendo desde el principio y Megami no ha hecho sino corroborármelo…Aquanika, tú eres una…
Un rayo violeta oscuro cayó del cielo, separando a las dos chicas violentamente. Cayeron al extrarradio de Kyzylorda, seguidas de cerca por la cámara de Metallurgy.
Así que a eso se debía la anomalía mágica que sentía en el ambiente…-dijo Freya señalando al cielo.
Encima de ellas había una mujer alada. Su cabello era violeta, al igual que sus ojos. Era bastante alta, delgada, bien dotada de pecho y con un par de alas en la espalda, negras y majestuosas, parecidas a las de los murciélagos.  Llevaba un largo y vaporoso vestido negro sin mangas ni tirantes, guantes negros largos a juego y botas altas de tacón del mismo color. Descendió grácilmente con objeto de aterrizar frente a Freya y Aquanika.
¡Tú!-exclamó Aquanika-¿Cómo mierda has revivido?
Yo soy Verónica.-respondió secamente la recién llegada-No puedo morir. Que una, por entonces, humana, lograra herirme hasta tal punto es un equivalente de vuestra especie a la excepción que confirma toda regla.
¿Una, por entonces, humana?-repitió Freya-¡No sé quién coño es esta tiparraca, no me inspira confianza ni creo que vayamos a irnos de aquí sin darle su merecido, pero acaba de corroborarme por última y santa vez lo que estaba a punto de decir antes de que nos interrumpiera! Aquanika, ¡TÚ ERES UNA BRUJA!
¡MIERDA!-bramó Aquanika-Los textos mágicos aseguraban que los que poseemos la magia por inherencia y no por estudio podemos ocultarla sin esfuerzo ante quienes no presentan tal rasgo.
Y así es.-dijo Freya-Así lo he estudiado y así ha sido: nunca he notado ni sentido nada, pero lo he deducido por lógica, no por magia. Mi análisis, mi observación, mi hermenéutica y, en general, mi aplicación del método científico a la vida diaria te ha desenmascarado ante mis ojos…bruja Aquanika Vinokourov.
Es mejor que dejéis de discutir.-dijo la tal Verónica-Había venido a vengarme, Aquanika, pero…ya que está aquí Freya también, mataré dos pájaros de un tiro.
¿Cómo sabes mi nombre?-preguntó Freya-Oh, espera…claro…Shiroi. ¿Cuánto te ha cobrado ese cerdo por la información? ¿Te ha mordido una teta o las dos? Bueno, tampoco es que tengas mucho donde morder… ¡JAJAJAJA!
Pensaba que no había humanos más engreídos que Aquanika.-dijo Verónica-Diréis muchas cosas de los demonios, pero no sois mejores que nosotros.
¡Oh, una mujer del mundo de los demonios!-exclamó Freya-Claro, Verónica…tú tienes que ser la hija de un rey de tu esfera, una princesa, una niña mimada con poderes diabólicos, ¿verdad?
Lo que yo sea no es de tu incumbencia.-se limitó a decir Verónica mientras lanzaba un chorro de rayos de oscuridad por su mano hacia Freya.
No me hagas reír.-Freya le dio un manotazo al haz de rayos y lo desvió, haciendo que se perdiera en la inmensidad del cielo.
El humano al que llamáis Shiroi me avisó de todo esto.-dijo Verónica-No obstante, Aquanika, recuerda lo que pasó: eres bruja porque me “mataste” y todos mis poderes mágicos se adhirieron a tu naturaleza, convirtiéndote en una bruja equivalente a la que serías si hubieras nacido como tal…esto es, la legeremancia que dos veces has fallado…es algo que también conozco…y gracias a ella…sé cómo atacarte y que te duela de verdad. ¡JAJAJAJAJA!
Verónica tensó las alas y echó a volar en dirección al área urbana de nuevo.
¡NO, JODER!-exclamó Aquanika-¡Hay que pillar a esa zorra! ¡ESCÚCHAME, HIJA DE PUTA, NO TE DEJARÉ QUE TE ACERQUES A LA CASA!
Sin darse cuenta, Aquanika estaba volando y persiguiendo a Verónica: Freya la había cogido del cuello y había emprendido el vuelo.
Haremos un segundo trato para que nunca más puedas insinuar que no soy buena con los demás.-dijo Freya-Te dejaré vivir si, y sólo si, vuelves con nosotros y me explicas qué está pasando. No me obligues a usar la legeremancia, la hago mejor que ella y puedo conseguir que duela.
Mierda, Freya, ¡mierda!-exclamó Aquanika-Está bien, zorra impía: soy madre y, como toda madre, mi mayor temor es que les pase algo a mis hijos.
¿Hay niños implicados?-preguntó Freya-¡Esa tía no sabe dónde se ha metido!
Lanzó a Aquanika por los aires con una trayectoria y una fuerza tan bien calculadas que estaba descendiendo en picado hacia Verónica.
¡HAAAAAAAAAAAAAH!-gritó intentando caer sobre ella con una patada.
Verónica se giró y le apuntó con la palma de la mano.
¡Hamaon!-exclamó.
Aquanika quedó paralizada en seco en el aire y envuelta por una serie de sellos de luz que, tras rodearla, brillaron en resonancia y causaron un estallido que la mandaron volando en sentido contrario al de su avance con una violencia y una velocidad inesperadas. Freya llegó hasta Verónica y le lanzó un rayo de calor con una mano. La mujer alada materializó en su mano derecha lo que parecía una varita mágica y, apuntando con ella, deshizo el rayo.
Aquanika emergió del suelo como si fuera un fantasma detrás de ella, la agarró del cuello y la tiró al suelo, pero antes de la caída, Verónica se teletransportó a su espalda y lanzó un rayo de luz verde con su varita.
¡NO!-exclamó Aquanika al darse cuenta de lo que pasaba.
Extendió sus manos y generó una brillante pantalla que detuvo el avance del rayo. Por fin Freya veía a Aquanika hacer magia.
No podrás canalizar bien tu poder sin una varita como ésta.-dijo Verónica mientras insistía con el rayo.
Soy demasiado poderosa para este Universo si uso mi varita.-sonrió Aquanika-Freya, ¿no decías que eras tan benevolente? ¡Quítame a esta pelma de encima! El rayo verde mata a quien toque, pero bueno, no pasaría nada si te lo tragases.
Verónica, ¿sabes una cosa?-le preguntó Freya.
Verónica no contestaba:  intentaba matar a Aquanika con su rayo.
¡Psychic Wave!-exclamó Freya mientras apuntaba a Verónica con la palma de una mano.
Una onda mágica amorfa envolvió a Verónica con un sonoro y generoso impacto, cortando su hechizo y desestabilizándola. Aquanika se relajó un segundo, se levantó y lanzó un enorme chorro de electricidad con sus dos manos, arrollando a la demonio y obligándola a huir cuando estaba a punto de explotar.
Y, bueno…-dijo Freya.
No quiero aguantar tus estúpidas y molestas preguntas ni un segundo más.-le respondió Aquanika-Visitaba una iglesia cristiana del país con mi hermano hace un tiempo y me la encontré allí diciendo que era la virgen María, controlando mentalmente a la gente y convirtiéndola en zombies: me vi envuelta en un combate y, cuando pensé que iba a acabar conmigo, la destrocé…con la buena o mala suerte de que sus poderes se me pegaron de mala manera. Y, por si te lo preguntas, el imbécil de mi hermano fue mordido a orillas del mar Caspio por una vampiresa, convirtiéndose en el acto en uno de ellos, no como en la literatura, no, sino de golpe y porrazo, no ocurriéndosele otra cosa mejor que matar a su mordedora en el acto y, por mera moral, adopté a sus hijos: son un niño y una niña, mellizos, y son mis hijos. Nadie los tocará nunca.
Veo que vas aprendiendo.-dijo Freya satisfecha-Ya no tengo nada que preguntarte. ¿Volvemos a Japón?
Aquanika se ahuecó la capa, dejando ver que debajo llevaba un vestido morado de tubo con medias y tacones a juego.
¿Quién va a cuidar de mis hijos?-preguntó Aquanika-Necesito asegurarme de que están bien, cada cierto tiempo voy a llevarles dinero y a pasar algo de tiempo junto a ellos…
Llevas haciéndolo todos los días de tu vida, ¿no es así?-preguntó Freya-Cuando no te veíamos, te teletransportabas mágicamente a este país, como hiciste cuando abandonaste el vagón. No tengo problemas en que sigas haciéndolo: tú tienes una familia, yo unos trabajos, Yamiyuki unos estudios, Metallurgy una empresa, y así sucesivamente, y todos nos encargamos de ello. Vuelve o estás muerta, tú eliges. Sabes que puedo matarte y no lo hago porque valoro tu cooperación, y más ahora que tus poderes reales están al descubierto y no tienes por qué cohibirte al usarlos.
Me gustaría que nadie lo supiera.-dijo Aquanika.
Estamos siendo monitorizadas.-dijo Freya-El resto del grupo nos está viendo y oyendo en tiempo real desde un segmento del Japón de dentro de cinco milenios.
Estoy más rodeada de mierda que Pamela el día que te conoció…-se quejó Aquanika.
Estás donde tienes que estar: en el lado de los que salvarán el mundo de toda esta debacle.-respondió Freya-¿Sabía algo Pamela al respecto?
Que soy madre.-respondió Aquanika-Pamela es lo más parecido que tengo a lo que las personas con corazón llamáis amigos…
Oh, no te equivoques.-Freya se rió-Yo no tengo corazón, sólo un par de ovarios muy bien puesto.
Si no tienes corazón, ¿por qué luchas por la paz?-preguntó Aquanika.
¿Por qué tú también lo haces?-Freya sonrió.
Me tienes cogida del coño.-respondió Aquanika-Nadie es tu superior: todo lo que haces lo haces porque lo deseas.
¿Y si me aburro y no tengo nada mejor que hacer?-Freya se cruzó de brazos.
Eres imposible.-le espetó Aquanika.
Tú también.-sonrió Freya con sorna-¿Nos vamos ya a Japón? Verónica se ha añadido al club de nuestros enemigos, junto con ese clon de mierda, una pareja que acosa a Ibara y a Itami, un niño psicópata que casi se carga a Yurika y los que queden por aparecer. Será divertido, ¿no crees?
Ya.-dijo Aquanika con pasotismo-Mira, voy a cambiarme de ropa y a reequiparme y seguiré rezando para que el contrato de mierda venza pronto.
DE NADA.-dijo Freya con una amable sonrisa.
Aquanika era consciente de que, de no ser por Freya, sus hijos estarían muertos…como también lo estaba el resto de su familia, salvo tal vez su hermano, con el que perdió el contacto hace mucho tiempo y del que no le interesaba saber nada.
¿No vas a hablarme de Pamela?-preguntó Freya.
No sé dónde está.-dijo Aquanika mientras se cambiaba de ropa tras un chalet-Ella no puede teletransportarse: debe de estar vagando por ahí. Si te pido que le dejes vivir, ¿me escupes en la cara?
Depende de lo que quieras que te escupa.-dijo Freya-Te puedo lanzar un escupitajo, puedo lanzar fuego, puedo congelarte los ojos, puedo electrocutarte…je…ventajas de la magia.
Deja de incordiar con tus asquerosos y jodidamente definitorios rodeos.-dijo Aquanika-Si matas a Pamela, la vamos a tener.
Voy a encontrarla de manera irremediable como he hecho contigo.-dijo Freya-Sucedido ese hecho, ya veré lo que hago después. Sal de una puta vez, no necesitas arreglarte como si fueras de fiesta.
Aquanika salió de su escondrijo envuelta en una larguísima capa negra. Debajo de ella llevaba un vestido rojo brillante muy ajustado con mitones a juego y unas botas altas con un increíble taco de plataforma, también rojas.
Nos vemos en Japón.-dijo Freya teletransportándose.

Menuda mierda…-dijo Aquanika mientras desaparecía de Kyzylorda.

martes, 15 de octubre de 2013

[WCII] Episodio XVII: La diosa

COALESCENCE
WORLDS COLLIDE II
Episodio XVII · LA DIOSA

Tras unas pocas horas, se reunieron todos en una sala bastante amplia y acomodada. A pesar de que tenían el edificio para ellos solos, Freya no se olvidó de cerrar la puerta de la sala para crear una atmósfera más confidencial.
¿Estás listo, Yamiyuki?-preguntó Freya.
Sí.-dijo el chico levantándose de la silla.
¿Puedo preguntar qué vamos a tratar?-inquirió Metallurgy.
Lo que todos os preguntáis.-dijo Yamiyuki-Lo que pasó cuando repelí a nuestro invasor. Tengo algo que contaros…no lo guardo como secreto, pero tampoco es algo que muestre día a día por diversos motivos. Tendréis que aguantar un mínimo de información de la historia de mi familia, sintiéndolo mucho.
A ver…-dijo Ibara por lo bajo repantigándose en la silla.
Los Kuroi somos un clan antiquísimo que data desde prácticamente el primer nacimiento humano en Japón.-explicó Yamiyuki-Nuestra genética es muy definitoria, hasta un punto tal que, si vierais a cualquier pariente mío, lo asociaríais a mí automáticamente. Tenemos una larga y brillante tradición histórica como músicos, maestros de aromaterapia, bailarines y, lo más importante y sobresaliente de todo, como un clan marcadamente guerrero, así como muy dado a la cultivación intelectual, dando en todas las generaciones a auténticos científicos luchadores. Todos tenemos el cabello negro azabache y lacio, generalmente con grandes facilidades para que nos crezca a lo largo, todos tenemos la piel muy pálida, somos muy altos, tenemos cuerpos estilizados y con facilidad genética para el desarrollo atlético, especialmente en materia de flexibilidad muscular y, lo que tal vez sea más llamativo, nuestros ojos. Son rojos, sí, pero con muchos matices. No hay dos Kuroi con los ojos del mismo tono de rojo: los hay más claros, más oscuros, más o menos saturados, más brillantes o más apagados…infinitas gamas de rojos, pasando por granates, sienas, carmines…existiendo únicamente una persona cada muchísimos años que tenga el rojo más puro, brillante, saturado y, coloquialmente, chillón: el rojo molibdeno que actualmente veis cada vez que me miráis a la cara. Escrito queda en los textos históricos de nuestra familia el significado de ese color: el que ostenta esa tonalidad es, por confluencia genética, el heredero directo de la fundadora de nuestro clan, la primera Kuroi de la historia de la humanidad. Nuestro clan es muy cerrado y, en él, se practicó la endogamia durante muchas generaciones, por lo que actualmente las inexplicables y sobrehumanas virtudes de nuestra madre fundadora están repartidas y bien definidas entre nosotros. No obstante, la sangre de ella sólo se produce por la mezcla de muchas sangres de miembros de los Kuroi, produciéndose la sinergia que en mí se da únicamente una vez cada cientos de años. Los herederos directos de nuestra matriarca somos, como os imagináis, mucho más poderosos que el resto de la familia: aunque ellos me enseñaron, teóricamente tengo más poder que mi padre, que mi madre, que mis hermanas, que mis primos, que mis tíos y tías, que mis abuelos…incluso soy el único que ha desarrollado un poder elemental de manera espontánea…heredé el poder del fuego de mi madre, el de la tierra de mi padre, el de la oscuridad es inherente a todos los Kuroi y se manifiesta en todos nosotros durante la pubertad y…el de la electricidad apareció en mí sin saber por qué, aunque estoy muy agradecido y orgulloso de ello. Además de ser excepcionales entre nuestra excepcional familia, los herederos directos de nuestra historia hemos tenido contactos espirituales con la matriarca…parece que sigue viva en nuestros corazones, o tal vez nunca murió…lo que sí sabemos es que se mantiene con su imagen de cuando era joven y conserva su poder. Su fuerza, sus conocimientos y su porte son implacables: lo que visteis aquella vez…aquella mujer que aparecía desde el interior de mi cuerpo…era ella. Ya habéis visto su increíble poder y su extrema violencia, dos cosas que heredamos de ella. Se dice que la matriarca lo reúne todo: posee todas las cualidades positivas que tendríamos todos los Kuroi si nos juntásemos en una persona.
¿Qué nos estás queriendo decir con esto?-preguntó Itami algo aburrido.
Ella tiene poder y sabiduría.-respondió Yamiyuki-Nos ha salvado de un enemigo que no hemos podido vencer…y podremos preguntarle lo que no sepamos o no nos expliquemos.
Pero…-objetó Itami-… ¡si está muerta!
Teóricamente.-respondió Yamiyuki mientras se quitaba el cinturón de su chaqueta de dos colores-Realmente…nadie sabe qué es de ella…pero es visible y tangible.
¿Lo va a hacer como siempre?-preguntó Freya al ver que Yamiyuki se desvestía.
Eso me temo…por eso lo he traído.-dijo Yamiyuki señalando el manto negro que había colgado en el respaldo de su silla.
Se quitó la chaqueta y la dejó sobre la mesa. Debajo llevaba una camiseta de un color muy parecido al de sus ojos, de cuello redondo y mangas ajustadas, tan ceñida que marcaba su pecho, sus costillas, su abdomen, sus hombros y su cadera a la perfección. También se la quitó, dejándola sobre la chaqueta. Tras desatarse las botas, se las quitó, dejó los calcetines encima de ellas y, finalmente, se desabrochó el cinturón y se quitó los pantalones, dejándolos encima del resto de la ropa. Llevaba unos bóxers negros muy ajustados que llevaban dibujadas serpientes enroscadas unas con otras en color rosa.
Qué striptease tan gratuito…-Metallurgy podría estar ruborizada, pero no era algo que su grisácea piel artificial dejase ver.
¡Vaya cuerpazo!-exclamó Ibara en voz alta-¡Está tremendo! Oh, joder, todo lo que le hacía…
Esto de que no le vayan los tíos y no pueda someterlo me pone enfermo…-dijo Itami-…enfermamente cachondo.
Yamiyuki agarró el manto negro y envolvió su cuerpo en él, tapándose por completo como si llevase una túnica improvisada.
No nos la va a enseñar…-dijo Ibara-…mierda.
Haciendo caso omiso, el chico extendió su mano y apuntó con la palma hacia el techo.
Yo, Yamiyuki Kuroi…-decía el chico en tono solemne-…por cuyas venas corre tu genuina y prístina sangre…te llamo en virtud de nuestra unión de perfecta e inquebrantable oscuridad. Tu heredero directo, tu hijo tras milenios de historia y existencia, el Kuroi más puro que existe ahora mismo después de ti…te pide que hagas acto de presencia. Por el poder de las tinieblas, por el honor y el orgullo de la sangre derramada por nuestras nobles manos a lo largo de generaciones, por la ostentación de la belleza sin igual y la posesión del intelecto que mejor complementa a los más sagaces asesinos…yo te pido que aparezcas. Matriarca, madre fundadora, guerrera primigenia, acude a mi llamada…es contigo con quien deseo una unión inmediata. Te brindo la oportunidad de manifestarte en esta esfera tan lejana a la tuya… ¡Megami Kuroi!
Un rayo negro cayó sobre Yamiyuki. Su cuerpo comenzó a contorsionarse.
No os alarméis.-dijo Freya-Es lo normal. No está sufriendo.
Agh…-gemía Yamiyuki mientras su cuerpo cambiaba.
¿Seguro?-preguntó Nikola ajustándose las gafas.
No demasiado, al menos.-dijo Freya-En cualquier caso, ya está acostumbrado.
Es la primera vez en mi vida que veo esto…-Dalton tomaba notas con un terminal de mano.
Los presentes observaron detalladamente cómo el cuerpo de Yamiyuki se…agrandaba. A la vez que crecía en altura, sus músculos aumentaban de tamaño: sus largos brazos seguían siendo finos, pero su nueva forma les confería un aspecto letal, sus piernas eran larguísimas y bastante robustas, sus hombros se estrechaban mientras su cadera aumentaba…en su pecho comenzaban a inflarse dos bultos que no paraban de crecer: se estaba convirtiendo en una mujer. Mientras le crecían unos pechos descomunales, su pelo se alargaba más y más y cerraba los ojos mientras gemía levemente, dejando oír cómo su voz se había convertido en la de una mujer.
Es…-dijo Metallurgy-… ¡gigante!
Y, lo que es más…-añadió Yurika-… ¡casi se parece a Freya!
Freya se puso en pie y se acercó a la mujer, que parecía haberse estabilizado. Abrió sus ojos, que, para sorpresa de todos menos para la propia Freya, no eran rojos, sino de un color violeta brillante muy intenso y hermoso. Estando juntas, pudieron apreciar que Freya era todavía más alta y con más pecho.
Bienvenida, Megami.-Freya hizo un saludo de artes marciales-Hacía mucho tiempo que nos veíamos.
La cara de desdén de la recién llegada se giró hacia Freya, ablandando mínimamente su gélido semblante.
Freya…-dijo Megami-…la mujer sobrehumana. Llevaba tiempo sin presenciar tu ominosa y abarcadora presencia.
No son necesarios los cumplidos, querida Megami.-Freya sonrió con sarcasmo-Eres tú la persona sobrehumana aquí…te conservas muy bien para tener tantos milenios.
La que ha aguantado una patada mía y tiene un cuerpo más grande que el mío eres tú y solamente tú.-le espetó Megami-Eres sobrehumana, te guste o no. Nunca nadie ha podido lograr tales proezas.
Modestia aparte.-Freya hizo un gesto condescendiente.
¿Qué es esa mierda?-preguntó Megami-¡No sirve para nada! ¡El orgullo mueve montañas!
Muy bien dicho.-dijo Freya-Te alegrará saber que todos aquí pensamos lo mismo…prácticamente.
Es requisito indispensable tener orgullo si pretendes acercarte a mí.-respondió Megami-Es el idioma que permite entablar comunicación conmigo…y lo primero que me gusta destrozarles a mis presas. ¿Para qué me habéis llamado? Si le ha pasado algo al chico, os mataré aquí mismo.
Yamiyuki se encuentra perfectamente.-dijo Freya-Estás ocupando su cuerpo, de hecho. Esta vez necesitamos que nos contestes a unas preguntas.
No tengo motivos para ello…-dijo Megami-…no obstante, si es Yamiyuki quien me lo ha pedido, tendré que hacerlo. Adelante, Freya, pregunta. Perdona si leo de tu mente quiénes son todos éstos.
¿Acaso puedes?-preguntó Freya arqueando una ceja.
No, no puedo.-Megami se cruzó de brazos. Sus senos estaban a punto de salirse del manto-¿Qué hago desnuda?
Yamiyuki no está muy a gusto con el hecho de que rompas su ropa cada vez que apareces.-dijo Freya-Eres mucho más grande que él…y tienes mucho pecho. Muchísimo. Por eso, se ha desnudado y se ha cubierto con ese manto negro… ¿qué mejor manera de recibirte que con el color de tu familia?
Cierto.-Megami esbozó una media sonrisa-Adelante con esas preguntas.
Hace poco, Yamiyuki te llamó para que le ayudaras en una pelea que logramos ganar gracias a ti.-dijo Freya-¿Reconoces al oponente al que machacaste? ¿Ves algo familiar en él?
Cabello negro azabache y ojos violetas.-respondió la pariente de Yamiyuki-Me veo a mí.
¿Sientes que, en efecto, está relacionado contigo, o es, por contraparte, mera casualidad?-continuó Freya.
Está claramente relacionado.-respondió Megami-Siento algo en él que me hace pensar que es un Kuroi. De hecho, lo es, aunque desconozco cómo ni por qué está aquí cuando yo soy la única que…ya sabes, tiene estos ojos.
Freya se giró hacia el resto de la mesa.
Es la única Kuroi que no tiene los ojos rojos.-les explicó-Los tiene violetas de nacimiento, pero, según fuentes, se tiñeron rojos de tanta sangre que les salpicó en sus cacerías y matanzas…y, por el poder de la oscuridad, la sangre se apegó a ella e hizo que sus hijos nacieran con los ojos rojos…sangrientos.
Me encanta esa historia.-dijo Megami-Todo lo que tenga que ver conmigo me fascina.
Veo que la personalidad de Yamiyuki tiene fuentes de las que beber…-susurró Yurika.
Un Kuroi no puede pensar menos.-le espetó Megami-Somos superiores.
Tranquilidad.-pidió Freya-Y, dime, Megami, ¿crees que has encontrado ya la razón por la cual Yamiyuki es tu único heredero directo al que no te puedes aparecer físicamente? Según nos contaste, con todos los demás has podido mantener contacto físico como si fuerais dos personas, pero, con Yamiyuki, sólo puedes ocupar su cuerpo.
La reciente batalla y lo que siento ahora mismo me hacen pensar que sí.-respondió Megami-Ya sabes que los Kuroi obtenemos nuestros poderes de las artes marciales, del flujo de auras que se genera en los luchadores cuando aprenden a usar su cuerpo y que, por tanto y, a diferencia de ti y de muchas otras personas o criaturas, no somos seres mágicos. Ningún Kuroi, por nacencia, tiene poderes mágicos, ninguno los ha tenido y ninguno los tendrá jamás. Ha habido magos en nuestra historia, pero todos lo fueron por estudio, nunca de nacimiento…esto es, fueron hechiceros, no brujos…aunque es algo que ya sabes, pues tú misma estás en las mismas condiciones: aprendiste magia estudiando, pero no la poseías desde que naciste, si bien has logrado dominarla hasta un punto tal que prácticamente ningún brujo puede superarte…
Ajá.-asintió Freya-Continúa, por favor.
Siento en Yamiyuki algo anómalo.-dijo Megami-Es muy natural que no posea magia si no la ha practicado, ya que no la tiene de nacimiento y no la puede aprender sin estudiarla…no obstante, hay en él algo más que una simple ausencia de magia: hay una especie de…negación mística, un rechazo a la magia, algo que lo protege de la misma y, a la vez, le impide acercarse a ella. Siendo sincera, la razón por la cual estoy aquí desde hace miles y miles de años y por la cual nunca desapareceré es porque…mi poder es tan grande que, en mi última batalla en vida, produje una explosión, una tormenta de poder al chocar contra mi adversario y…por puro esfuerzo y canalización incesante de poder…me convertí en pura magia. Fluyo como la magia sin ser magia, y es por eso por lo que tal vez tú nunca me hayas sentido como tal: si fuera magia tal cual es ella, tú me habrías sentido, reconocido e incluso podrías haberte comunicado conmigo en el preciso instante en el que viste al chico por primera vez.
¿He de intuir y teorizar que no puedes aparecerte frente a Yamiyuki porque no puedes fluir por él como podías hacer con los demás herederos por no tener ellos ese apantallamiento contra la magia?-preguntó Freya.
Me has leído el pensamiento…-dijo Megami-…aterrada estoy de si literal o figuradamente.
Es un gran paso, Megami, te lo agradezco.-asintió Freya-Una última pregunta: ¿a qué te refieres con lo que sientes ahora?
Estoy resonando.-respondió Megami-Hay magia intentando acceder a mí ahora mismo, pero no puede sino rodearme en corrientes de repelencia por Yamiyuki.
Imposible.-dijo Freya-No siento nada…
Si no la sientes…-dijo Megami-…es porque está ligada con el mundo con un grado de intimidad tal que el mimetismo es prácticamente absoluto.
¡Espera un momento! -Freya chocó su puño derecho con la palma de su mano izquierda- ¡Acabas de corroborar mi teoría!
¿Qué teoría?-preguntó Yurika desorientada-Creo que me he perdido algo…
Megami, ¿puedes decirme de dónde viene la magia o de qué magia se trata?-preguntó Freya.
Viene desde muy lejos.-dijo Megami-Tal vez de las inmediaciones de alguno de los mares del continente…
¿A qué continente se estará refiriendo?-se preguntó Metallurgy en voz baja.
Al nuestro: Asia.-dijo Freya-Cuando Megami vivía, no existían medios de transporte de ningún tipo: es más longeva de lo que podamos imaginar.
Supe que había un continente estudiando los astros.-dijo Megami-La ciencia era mi gran placer, mi gran ambición…incluso visité las tierras que descubrí a partir del poder de la oscuridad, fundiéndome en las sombras y en la noche y viajando a través de ellas…
Como veis, no es nada que nos sea novedoso si pensamos en un cable eléctrico.-les explicó Freya a los demás-Lo de que los Kuroi son grandes científicos no es ninguna broma…
…sus habitantes lo llamaban el mar Caspio.-terminó Megami.
¡EL MAR CASPIO!-exclamó Freya-Está bien…ya lo entiendo todo…creo que llevaba razón desde el principio. Muchísimas gracias por tu sabiduría y tu tiempo, Megami, si no deseas nada de nuestra parte, puedes retirarte cuando gustes.
Si has aguantado una patada mía, puedes ahorrarte los formalismos.-dijo Megami-Espero que algún día nos enfrentemos seriamente, artista marcial contra artista marcial.
Será un placer.-dijo Freya-No obstante, tendremos que esperar a que todo esto se ordene…aunque a ti te resulte natural por tu ontología, el tiempo se ha solapado.
Lo sé.-dijo Megami-Siento mi época palpitando en algún lugar, coexistiendo físicamente con estos lares…
Megami se deshizo. Comenzó a decrecer, sus pechos se aplanaron, su cabello se ajustó de nuevo, sus ojos se tiñeron de rojo y, finalmente, Yamiyuki volvió en sí.
Lo he oído todo.-dijo el chico-Freya, creo que es tu turno. ¿Vas a moverte?
Sí.-dijo Freya-¿Cómo estás?
No me duele nada.-dijo Yamiyuki-Estoy perfectamente, pero creo que iré a teletransportarme a mi casa a por más ropa…
Todos se miraron con cara de incomprensión.
No me parecía demasiado educado dejar mis calzoncillos encima de una mesa delante de vosotros, así que he decidido conservarlos…-dijo Yamiyuki-…sometiéndolos a la…complexión de la matriarca y, como era de esperar, no han aguantado.
¡Oh, Dios mío!-chilló Ibara-¡Encima tiene un culazo! Si toda tu familia está así de buena, preséntame a alguno que sea sexualmente abierto, ¿no crees?
Yamiyuki ignoró la petición de Ibara y se fue de la sala envuelto en el manto, sujetando toda su ropa entre los brazos.
¿Qué va a pasar ahora?-preguntó Dalton-¿Qué significa todo esto?
Voy a teletransportarme por mi cuenta.-dijo Freya-Con mi magia. Tengo que ir a un sitio. No quiero preguntas, es más, me voy a encargar de que todas queden respondidas automáticamente. Metallurgy, ¿me programas uno de tus robots-cámara flotantes para que me siga y grabe todo lo que hago? Lo moveré solidariamente conmigo para que veáis de buena mano todo lo que está pasando…entre nosotros.
¿Entre nosotros?-Itami miró a Freya arqueando una ceja.
Lo entenderéis todo con mucha mayor facilidad de la que pensáis.-dijo Freya mientras Metallurgy sacaba el instrumental mágicamente y comenzaba a preparar lo que le habían pedido.
Esto ya está.-dijo Metallurgy chasqueando los dedos-Llévate estos mandos y esta tarjeta de reprogramación, te servirán para corregir cualquier posible fallo que se pueda producir por el ruido electromagnético o cualquier otra causa.
Muchas gracias.-dijo Freya-Me voy del país un rato: esperadme despiertos y observando la pantalla a la que Metallurgy desee conectar este montaje.
¿Y Yamiyuki?-preguntó Nikola-¿No lo esperamos?
Estoy segura de que llegará a tiempo.-dijo Freya-Sólo ha ido a por unos bóxers. No obstante, en caso de que se pierda algo…sabe de sobra lo que voy a hacer y conoce el desenlace tan bien como yo.

Sin mediar más palabra, Freya se deshizo en partículas de luz azules sin dejar ni rastro.